poker online
Mostrando entradas con la etiqueta Informática. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Informática. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de junio de 2008

Navegando

...me he encontrado con estos dos trucos o chorradas que te servirán para descubrir lo que se aburren los programadores. Y lo frikis que son. El primero funciona con todos los navegadores. El segundo sólo con Mozilla Firefox.

***

Para hacer la primera tontería, tenéis que seguir los sguientes pasos:

1- Métete en Google Imágenes

2- Teclea una búsqueda y dale a enter. Te saldrán varios resultados.

3- Con lo que haya, borra el contenido de la barra de direcciones y copia y pega en ella el siguiente código:

javascript:R=0; x1=.1; y1=.05; x2=.25; y2=.24; x3=1.6; y3=.24; x4=300; y4=200; x5=300; y5=200; DI=document.getElementsByTagName("img"); DIL=DI.length; function A(){for(i=0; i-DIL; i++){DIS=DI[ i ].style; DIS.position='absolute'; DIS.left=(Math.sin(R*x1+i*x2+x3)*x4+x5)+"px"; DIS.top=(Math.cos(R*y1+i*y2+y3)*y4+y5)+"px"}R++}setInterval('A()',5); void(0);

Para mayor efecto, haz que la búsqueda sea: Carmen de Mareina.

***

El segundo truco es más sencillo. Sólo tenéis que ejecutar Firefox y poner en la barra de direcciones lo siguiente:

about:mozilla

Por cierto: para los que no sepáis quién es Mammon. Y su referente en la actualidad. Ojalá se cumpla la profecía.

martes, 11 de marzo de 2008

Mi nueva arma de destrucción masiva

Placa Base: Intel Core2 Asus P5k-E/Wifi-AP S

Procesador: Intel Quad Core 6600 2.4 Ghz Sk775

Memoria Ram: 3Gb DDR2 1066 Mhz Kingston Hiperx

Tarjeta Gráfica: Nvidia 512 Mb XFX 8800 GT PCX SLI 670M

Disco Duro: 500 GB SATA2 Seagate 7200 16Mb

Más la fuente de alimentación, la regrabadora, etc.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Sociedad del Conocimiento y Wikis

Hoy en día el término Sociedad de la Información está muy en boga. Con él se alude al hecho de que los mecanismos económicos y culturales de las sociedades contemporáneas tienen su motor no tanto en los procesos industriales como en los artefactos producentes de información. Es por ello que se habla de sociedad de la información en contraposición a sociedad industrial.

En principio esta distinción puede resultar meramente retórica, pues en la medida en la que el mundo en el que vivimos la producción de manufacturas de la más diversa índole sigue plenamente vigente, los citados artefactos producentes de información sólo supondrían un continuo respecto a lo netamente industrial dentro del marco macroeconómico. Y de hecho, hablando en términos estrictos, lo que hay es un continuo. No obstante, que esto sea así no significa que la distinción sea baladí. Desde los años 70 se han realizado diversos estudios socio-económicos que ponen de manifiesto la cada vez mayor presencia en el mercado laboral de titulados en formación superior. Correlativamente, del número total de empleos en los países occidentales, hay más trabajadores relacionados con profesiones asociadas con la actividad intelectual (en sentido amplio) que con la actividad meramente manual o física. Es en este sentido en el que hay entender la distinción y, si se quiere, contraponerla con el estado de cosas existente en el siglo XIX.

Uno de entre los muchos aspectos de la Sociedad de la Información es la propiedad de generar nuevos contenidos culturales constantemente. Pero por contenido cultural puede entenderse cualquier cosa, pues hablar de la cultura es hablar de la totalidad de las cosas producidas por el ser humano. Cultura es tanto el último disco de In Flames como la secuenciación completa del genoma humano. Por ello la expresión lleva a error y es más correcto, a pesar de la redundancia, decir que la Sociedad de la Información tiene la propiedad de generar nuevos contenidos informacionales constantemente.

Ahora bien, si la producción de nueva información es constante, se plantea un problema. ¿Cómo demonios puede un individuo de características finitas tener acceso a información potencialmente infinita? Es necesario distinguir entre información y conocimiento. Y por tanto, entre sociedad de la información y sociedad del conocimiento.

En principio, es tan relevante, por poner un ejemplo, la muerte de Belén Esteban como la de Hunter S. Thompson. No debería haber nada en esos hechos que marcase diferencia de un lado o de otro. Ambos hechos son información y en principio valen lo mismo. La cuestión se plantea en la medida de cuál de ambos dos hechos, suponiendo que hubiera oposición, debería engrosar el cuerpo de conocimientos común. Supongamos la imposición de un canon para el establecimiento a priori, y por tanto dogmático, de lo que debe ser conocimiento. Ese criterio serviría para cuestiones científicas, donde las autoridades están bien definidas y los criterios de decisión más o menos claros. Pero no serviría para este caso. Se necesitan criterios democráticos entendidos en un sentido general.

Uno de los mayores aportes que ha traído consigo la web 2.0 es la creación de lo que se ha denominado wikis. Con ellas se ha conseguido lograr una democratización en el filtro del paso de lo que es información a lo que es conocimiento. Con ellas se ha dado una zancada de gigante para convertir la sociedad de la información en la sociedad del conocimiento, esto es, en una sociedad de la información más democratizada en la creación y acceso al conocimiento. Naturalmente que esta situación abre muchos problemas, pero de ellos no hablaré en esta entrada.

Como apunte final, si no sabes lo que son las wikis, echa un vistazo al vídeo de abajo. Una excelente ilustración (ilusa e ideal dirán algunos) de lo que el funcionamiento de una wiki es.



miércoles, 28 de noviembre de 2007

El PageRank de Google

Todo el que tiene un blog ansía tener muchas visitas, que la gente lea lo que tiene que decir y que, en definitiva, su espacio se haga popular. Si no, siendo francos, no haces un blog; escribes para ti. O directamente no escribes. Y punto.

Por esto el blogger es un animal social, pero un animal social muy especial. Aquí la sociabilidad no se consigue siendo guapo, ni atractivo, ni riendo las gracias del prójimo. La sociabilidad en la blogosfera es un concepto bastante difuso, poco claro.

Preguntaréis: ¿Por qué puñetas el blogger ha de ser un animal social si ni siquiera sabes lo qué estás significando con esa expresión?

Buena pregunta. Empleo la expresión "animal social" porque considero que pese a que muchas de las cualidades, matices y connotaciones que encierra el término en su uso descriptivo en el mundo real no encajan con el proceder en el mundo blogoesférico, sí en cambio responde a lo que considero es el factor esencial en toda relación que se precie de ser mentada como social, ya sea en un mundo real o virtual. Este factor no es otro que la intersubjetividad.

Por intersubjetividad entiendo la capacidad que tienen unos seres humanos para entablar relaciones con otros seres humanos con sentido, es decir, inteligiblemente. Y esto, a su vez, quiere decir: superando la traba ineludible de los intereses contrapuestos. Escuchar, entender lo ajeno o llegar a acuerdos o consensos son rasgos de la intersubjetividad.

Así que voy a cambiar de definición: el blogger es un animal intersubjetivo.

Bueno, llámese social, llámese intersubjetivo o no llámese animal en absoluto, los bloggers y el fenómeno de los blogs incita a la comunicación. La publicación de los contenidos abre un espacio para el diálogo, la reflexión y la crítica. La sentencia de un novato ante las líneas anteriores es: pues en mi blog no hay de eso. Esto entra en relación directa con las primeras líneas que he escrito. Paralelamente, suscita el siguiente interrogante: ¿Cómo puedo atraer más visitas a mi blog? Y correlativamente: ¿Cómo puedo hacer de mi blog un espacio más intersubjetivo (tenía que decirlo)?

Bien, la verdad es que no lo sé y por eso no voy a contestar a esas preguntas. Este post no va de eso y, además, bastante material hay en la red escrito por gente que sí cree saberlo, aún a pesar de que el PageRank de su web no alcance el 1 sobre 10. Efectivamente, voy a hablaros del PageRank.

El PageRank de google es una tecnología diseñada por Larry Page para establecer una relación de todos los enlaces entre todas las distintas webs del mundo. Básicamente es un algoritmo que define algo parecido a la popularidad de un sitio web en función de su interconexión (enlaces, comentarios...) con otros sitios webs. El PageRank define, por tanto, algo parecido a la popularidad de tu blog.

¿Cómo funciona? Asignando un valor numérico a tu sitio web en una escala de 0 a 10, dónde 0 es nula repercusión, esto es, nula interconexión con otros sitios webs, y 10 es la máxima. Los enlaces que tú tengas en tu web son, por así decirlo, "puntos" que envías a las distintas webs que tienes enlazadas. Si otras webs te enlazan, te envían puntos. A su vez, no todos los puntos valen lo mismo. Los que emiten las webs con mayor ranking, es decir, las que más enlazadas están a otras webs, valen más. Y viceversa. Aquí tenéis algunas de las webs con mayor ranking en PageRank.

¿Por qué debería interesarme todo esto? Porque el señor Google se fija en el ranking de tu web, en tu PageRank, a la hora de ordenar los resultados de una búsqueda. Si quieres que los contenidos de tu web aparezcan en los primeros lugares a la hora de la verdad, es decir, cuando un usuario efectúe una búsqueda, deberás preocuparte de tener un buen PageRank.

El PageRank de google lo podéis ver si tenéis instalada la barra de google en vuestro navegador. Si no la tenéis, instaladla. Y si pasáis de hacerlo, existe una web llamada Pagerankmania que os dirá la información del ranking de cualquier web.

Mi Page Rank:



¿Y el vuestro?

jueves, 1 de noviembre de 2007

¿Qué navegador usas?



Vaya encuesta más idiota has hecho Ignatius, diréis. Pues no. Las apariencias engañan. No juzguéis tan rápido sino queréis ser juzgados de la misma manera.

Realmente me da igual qué navegador uséis. Me trae sin cuidado. La encuesta no va de hacer apología o crítica de uno u otro navegador. No trato de deciros lo sensatos o insensatos que sois, y en el segundo caso, haceros "entrar en razón". Eso se lo dejo para los responsables de marketing de las respectivas compañías que venden los productos. Yo no os voy a lavar el cerebro en forma de pedagogía barata. Básicamente porque no gano nada con ello.

Esta encuesta es un pequeño experimento que he ideado. Como todo experimento sociológico que quepa hacer con base en este blog, sus resultados son poco creíbles. A la vista del número de votos está. Pero bueno, eso también me da igual. Qué cojones. Sí, me hubiera gustado que votaran miles de personas, tal y como lo hacen en las absurdas encuestas de Marca u otros medios de comunicación. Sin embargo, eso no es posible. Durante el mes de octubre, según Google Analytics, la incubadora del mal ha recibido 888 visitas.

El experimento no intenta mostrar cuál es el navegador que más usa la gente que entra en el blog. Eso ya lo sé. Me lo dice el señor Google Analytics. Mirad:

(Clickad en la imagen)

Así que lo que pretendo con la encuesta no es hacer una muestra representativa de cuáles son los navegadores de los usuarios, de vosotros. Para ese viaje no necesito estas alforjas...

Lo que quería intentar mostrar con la encuesta es la predisposición, actitud o como queráis llamarlo de la gente que tiene cierto navegador y quiere hacer ver que tiene cierto navegador. Es como cuando te compras una camiseta de uno de tus grupos preferidos. La compras porque te gusta, pero también la compras porque quieres hacer ver qué es lo que te gusta. Pues esto es parecido.

¿Que para qué quiero saber esto? Normalmente la gente que usa explorer, creo, no le da mucho valor al navegador que usa. En cambio, la gente que usa Firefox, Safari, Opera u otro navegador minoritario sí suele dar importancia a este hecho, precisamente por ser navegadores minoritarios. Marca diferencia. Y tal y como yo pienso, esta diferencia encaja con la idea de hacer ver. Y efectivamente encaja, aunque no tal y como yo pensaba.

1 de cada 37 personas que usan Explorer han votado en la encuesta.
1 de cada 51 personas que usan Firefox han votado.
1 de cada 6 personas que usan Opera.
1 de cada 7 personas que usan Safari.

En ciertos sectores de la red se ha dado en los últimos meses una especie de boom o moda acerca de las bondades de Mozilla Firefox dentro de una estrategia pro software libre y claramente en contra de Microsoft y el software de pago. Los resultados respecto a Opera y Safari son esperables. Sin embargo, podría decirse que una de las conclusiones sorprendentes de esta encuesta es que la gente que usa Explorer da más valor a usar Explorer que a usar Firefox la gente que usa ese navegador. Parece que la estrategia mentada anteriormente ha dado un resultado a la vez lógico y contraintuitivo. Contraintuitivo porque, a la luz de los resultados de Google Analitycs, Firefox es minoritario respecto a Explorer. Lógico porque esa estrategia de acoso y derribo al software privado y de sublimación del software libre ha dado como fruto la percepción ficticia de que todo el mundo usa Firefox, y por tanto, de que no es necesario marcar difrencia, hacer ver. Curioso.

Todo este "estudio" presupone heurísticamente que la gente no miente. Pero coño, si habéis mirado los resultados de la encuesta y los habéis comparado con los de Google Analytics, habréis visto que algo no encaja. Hay dos votos que no corresponden con ningún navegador que de hecho haya usado alguien para entrar en este blog. Uno es el de Konqueror y el otro es el otro. Doblemente curioso. Pero maldita curiosidad que tira por la borda el presupuesto básico en el que se cimenta esta investigación: si la gente miente, esta encuesta carece de sentido. Maldita la gracia.

Ahora sí amigos, ahora sí podéis decir que vaya encuesta más idiota que has hecho Ignatius. También podéis llamarme idiota porque idiota es él que hace idioteces. Eso sí, ahora pero no antes. No os confundáis.

Por cierto, he recibido quejas acerca de la incongruencia de mostrar en este blog, a la vez, un cartel de Julles diciendo que se respete la ortografía y una encuesta cuyo título contiene una falta ortográfica. Lo siento, pero eso va más allá de mis posibilidades. La página en la que hago las encuestas (Pool4you) me castiga cada vez que pongo una tilde con algo como "qu?e", "fil?osofo" y cosas parecidas. Y entre "que" y "qu?e" me quedo con "que". Cuestión de estética.

Nada más. La encuesta de este mes versa sobre la peregrina cuestión: el mejor filósofo del siglo XX es... Espero que votéis. Si no tendré que inventarme alguna estúpida justificación en forma de teoría o experimento que posibilite no tachar de absurda esta sección (Encuestas). Bueno, y si lo es, ciertamente tampoco pasa nada. Así me entretengo. Es decir, así encuentro una manera psicológicamente ficticia de perder el tiempo sin que por ello tenga que preocuparme (breve nota sobre la génesis psicológica en el pensamiento de Heidegger y Agustín de Hipona: sólo cuando te aburres te das cuenta de que el tiempo es algo sobre lo que cabe reflexionar).

miércoles, 17 de octubre de 2007

El Quinteto de Cambridge



Ambientada durante una noche pasada por agua del verano de 1949 en una de las habitaciones del Christ's College, El Quinteto de Cambridge narra el debate intelectual de cinco pensadores de peso de la primera mitad del siglo XX acerca de la cuestión: ¿Es posible construir una máquina que pueda reproducir los procesos cognitivos humanos? El organizador de todo el entuerto es C.P. Snow, novelista, divulgador y asesor científico, que debe entregar un informe para el gobierno británico acerca de la viabilidad técnica y científica de la construcción de una máquina que sea capaz de pensar como un ser humano. Para ello, invita a una cena a cuatro personalidades de renombre del mundo de la ciencia y la filosofía: el genetista J.B.S. Haldane, el filósofo Ludwig Wittgenstein, el físico teórico Erwin Schrödinger y el matemático Alan Turing.

John L. Casti se sirve de esta premisa argumental para desarrollar una novela de aquello que él llama ficción científica. No es ni una obra ensayística de divulgación sobre la ciencia porque el marco argumental es ficticio, ni una obra de ciencia ficción porque el desarrollo de la historia no se ve constreñido por los clichés y convenciones del género. Básicamente es una síntesis de ambos tipos de literatura. A mi personalmente me ha recordado a los diálogos platónicos por enfoque y planteamiento, con la diferencia de que no hay un Sócrates que sea el amo de la barraca ni unos unos contertulios que se limiten a decir cosas como "así es", "naturalmente" o "no puede ser de otro modo" y que con ello caigan en las contradicciones y sin-sentidos más burdos respecto a las tesis que defienden. Porque, como he dicho, a la cena el señor Nieve invita a cuatro de las mentes más geniales del siglo XX y, claro está, el debate tiene que ser de altura.

La discusión la abre Alan Turing exponiendo cómo sería posible crear una máquina a la que cupiese llamar inteligente. De este modo, pasa a explicar los resultados en sus investigaciones lógico-matemáticas: el concepto de la máquina universal de Turing. Tras esto se abre un interesante debate acerca de las reglas que debe seguir un programa: Wittgenstein hace incapié en su idea de qué es seguir una regla, Schrödinger en la posibilidad de que sepamos que algo es verdadero pero no haya modo de demostrarlo (una implicación del teorema de Gödel) y el consiguiente problema de la parada, etc.

Una de las ideas que más juego da a John L. Casti desde el punto de vista narrativo es la de que mientras que sus personajes son históricos y, en consecuencia defienden tesis propias, también echan mano de tesis e ideas adelantadas al contexto de la época. Así, cuando Turing pasa a exponer su Test de Turing (juego de imitación), es decir, la idea conductista de que una máquina sería inteligente si en función de su conducta no podemos distinguirla de la de un humano, Wittgenstein objeta la idea con el experimento mental de la habitación jerogífica, simulación del argumento de la habitación china de John Searle. O cuando están enfrascados en las relaciones entre mente y lenguaje y Wittgenstein expone que pensar es pensar en un lenguaje, y que el lenguaje es una manifestación de una forma de vida en una sociedad y un tiempo histórico concreto y que, en consecuencia, el pensamiento y el lenguaje sólo cobran sentido en el contexto de unas reglas y prácticas concretas de vida, Turing alude a que debe haber un lenguaje del pensamiento común a todos los lenguajes concretos, algo así como una Gramática Universal, idea ésta del lingüista Noam Chomsky. Ejemplos como estos los hay a patadas: conexionismo y redes neuronales de Dennett, psicología cognitiva evolutiva de Piaget y otras muchas más que ahora mismo no alcanzo a recordar.

Como epílogo a la novela, y fuera ya de la trama, Casti hace un breve repaso histórico a la trayectoria como movimiento de la I.A. desde su creación allá en el congreso celebrado en Dartmouth en el verano de 1956 hasta nuestros días. De este modo, nos cuenta los progresivos rumbos de investigación: I.A. Abajo-Arriba (partir de la fisiología del cerebro para llegar a la computación), I.A. Arriba-Abajo (partir de la computación para llegar a la fisiología) y Conexionismo y redes neuronales. También pone ejemplos concretos como el de la victoria de Deep Blue II sobre Kasparov en ajedrez y los problemas de los traductores a la hora de dar cuenta de los vericuetos semánticos de las palabras. Finalmente sostiene la tesis de que todo aquello que los seres humanos hacemos bien, como reconocer modelos, inferencia inductiva y creatividad, las computadoras las hacen mal. Y viceversa. Con ello llega a la conclusión de que humanos y ordenadores poseen distintos tipos de inteligencia, y que, tras el momento actual, "máquinas y humanos se separarán como se separaron los humanos y los delfines hace muchos milenios". Cognitivamente, se entiende.

En definitiva, esta novela es una excelente merienda de ideas acerca de uno de los campos de la filosofía, la ciencia y la tecnología más interesantes y sugerentes de la actualidad. Precisamente porque esos tres campos del saber convergen en un punto en común. Resulta realmente apasionante el constante ir y venir de ideas que, como si de un torbellino se trataran, no dejan un instante de respiro al lector. Todo ello con un lenguaje no demasiado técnico y extraordinariamente preciso. Y en apenas poco más 200 páginas. Uno de los libros más edificantes que he leído en mucho tiempo. Absolutamente recomendable.

lunes, 15 de octubre de 2007

Bill Plympton y el Windows 95

Bill Plympton es un dibujante y animador americano conocido por su nominación al Oscar al mejor cortometraje animado en 1987 por Your Face. Sus dibujos y animaciones son como pequeñas cometas que se alzan y vuelan por encima de las convenciones sociales para hacer sátira o crítica de ellas.

Se dice de él que la primera vez que hizo un dibujo fue en el instituto, cuando pintó a una Marilyn Monroe realmente provocativa en un póster y el director del instituto le llamó por los altavoces: Bill Plimpton, el que pinta pornografía, que venga a mi despacho. Cuando regresé del despacho del director, cuenta el propio Plympton, todo el instituto me admiraba, me miraban con respeto, como a un revolucionario. Me di cuenta de que hasta los dibujos más pequeños tienen el poder de cambiar la mentalidad de la gente, de hacerles pensar de otra manera.

En 1995, con motivo de la salida al mercado del Windows 95, se le encargó el diseño y la realización del spot publicitario. Plympton, tal vez, dejando a un lado reparos de índole ideológica, se embolsó en su cuenta corriente una buena cantidad de dólares provenientes del imperio del señor Gates. Al menos, nos dejó para la posteridad esta obra de arte. Lástima que el significado de todo el anuncio beneficie a quien beneficia.


martes, 18 de septiembre de 2007

Fotolog y MySpace: Menuda basura

No me gustan mucho los vídeos que se hacen con el loquendo. Casi todos suelen ser cutres y basan todo su artificio en la construcción de frases muy largas y con muchos tacos. Además los temas que tratan suelen ser insustanciales.

Bueno, el vídeo que os presento lleva el loquendo. No es que no sea insustancial, pero al menos tiene su gracia. Trata sobre los fotologs y los MySpace, esas páginas creadas por el diablo para la sobrepoblación de la red de contenido desechable. Aunque ahora que lo pienso al fin y al cabo son como los weblogs, pero bueno, eso ya es otra historia...



PD 1: Mi post número 69. ¡Qué ilusión!
PD 2: PD 1 es un típico comentario de Fotolog
PD 3: PD 2 tan sólo pretende corroborar lo que dice el vídeo

sábado, 15 de septiembre de 2007

La habitación china

¿Qué es la mente? ¿Qué es el pensamiento? ¿Cuándo podemos decir que algo o que alguien piensa? Todas estas preguntas han estado y están presentes a lo largo de la tradición filosófica occidental. Esto significa que durante más de 2000 años de reflexión no hemos sabido encontrar respuestas adecuadas para estos interrogantes. Sin embargo, el siglo XX ha traído consigo el desarrollo de una nueva ciencia, la ciencia de la computación, que puede ser útil para la elucidación de estas cuestiones, y si no, al menos de la última. Hoy en día, hablamos en ese sentido, del desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA).

Existen dos posiciones contrapuestas acerca de la capacidad de los ordenadores para poder producir pensamiento. Por un lado están los que afirman que, como Paul y Patricia Churchland, diseñando los programas adecuados y dotándolos de los oportunos ingresos y salidas de información, se estaría creando mentes. En el bando opuesto se encuentran aquellos que, como John Searle, sostienen que un programa informático jamás será capaz de auténtica cognición.

Según el bando de los que opinan que sí es posible que un ordenador produzca pensamiento, se puede dar cuenta de sus pretensiones mediante un criterio diseñado por Alan Turing. Dicho criterio consiste, expresado de un modo rudimentario, en que si un ordenador puede actuar de tal modo que un experto sea incapaz de distinguir la actuación del ordenador de la de un humano con capacidad cognitiva en, pongamos por caso, una conversación por chat, entonces el ordenador posee esa misma facultad también.

A continuación, voy a intentar mostrar, del modo más esquemático e inteligible posible, la argumentación que realiza John Searle para intentar invalidar la pretensión de que los ordenadores sean capaces de pensar. Se desgrana en cuatro axiomas y en otras tantas consecuencias o conclusiones, siendo el primero de los axiomas o premisas acompañado del experimento mental que lleva el nombre de esta entrada: La habitación china.

Axioma 1: Los programas informáticos son formales (sintácticos). Y el experimento es el siguiente: Supongamos que me instalan en una habitación que contiene cestas repletas de símbolos chinos. Supongamos, además, que me proporcionan un libro de instrucciones en español que me dice cómo debo manipular esos símbolos chinos, cómo se emparejan, etc. Las reglas permiten reconocer los símbolos puramente por su forma y no requieren que yo comprenda ninguno de ellos. Finalmente imaginemos una persona fuera de la habitación que sí comprende chino y me va entregando paquetes de símbolos, y que en respuesta, yo manipulo los símbolos de acuerdo con las reglas del libro y le entrego, a su vez, conjuntos de símbolos. Y así hasta que no tengamos nada que decirnos. Bien. si yo soy el ordenador, el libro de instrucciones es el programa informático y las personas que lo escribieron son los programadores, entonces a efectos prácticos, se superaría el test de Turing. Pero yo sigo sin comprender que significan los símbolos. Sólo los manipulo en virtud de su forma.

Axioma 2: La mente humana posee contenidos mentales (semánticos). Cuando hablamos nuestra lengua materna sabemos y entendemos que decimos cuando hablamos.

Axioma 3: La sintáxis, por sí misma, no es constitutiva ni suficiente para la semántica. Las reglas que me permitían responder con cadenas de símbolos en chino no me permitían comprender qué demonios estaba diciendo, qué estaba significando con esos símbolos.

De la conjunción de esas premisas se sigue que:

Conclusión 1: Los programas informáticos ni son constitutivos de mentes, ni suficientes.

Pero puesto que los cerebros no se limitan a dar un ejemplo concreto de una pauta formal o de un programa, sino que causa estados mentales en virtud de procesos neurobiológicos; podemos decir:

Axioma 4: Los cerebros causan mentes.

De la conclusión 1 y el axioma 4 se infiere que:

Conclusión 2: Cualquier otro sistema capaz de causar mentes habría de poseer poderes causales equivalentes a los de los cerebros.

De todo lo dicho anteriormente hasta ahora se sigue que:

Conclusión 3: Cualquier artefacto que produjera fenómenos mentales, cualquier cerebro artificial, habría de ser capaz de duplicar las potencias causales específicas de los cerebros, cosa que no podría hacer limitándose a hacer funcionar un programa formal.

Finalmente, por contraposición de la conclusión anterior:

Conclusión 4: La forma en que los cerebros humanos producen, en realidad, fenómenos mentales no puede deberse exclusivamente a la ejecución de un programa informático.

En resumen, el punto arquimédico de la argumentación de John Searle se basa en la distinción entre sintaxis y semántica. Cualquier ordenador puede manipular signos en virtud de la operatividad y de las consiguientes relaciones entre ellos que puedan existir. Sin embargo lo que no puede hacer es interpretar esos símbolos, no puede darles contenido a esos signos.

Para los que, como John Searle, defienden la imposibilidad de verdadero pensamiento en una computadora, simulación no es lo mismo que duplicación, y ese hecho reviste igual importancia, ya se trate de aritmética o de sentir angustia. La clave no está en que el ordenador se quede a mitad de campo (sintaxis) y no llegue a la portería contraria (semántica). La clave está en que el ordenador ni siquiera hace el saque; no está jugando a ese juego.

jueves, 30 de agosto de 2007

El Macintosh 128k y 1984

El Macintosh 128k fue el primer ordenador personal tal y como lo entendemos en la actualidad. Esta computadora de Apple contaba como principal característica con una interfaz gráfica de usuario, esto es, con un conjunto de gráficos, imágenes e iconos que representaban la información al modo y manera en que los sistemas operativos actuales lo hacen. Además incorporó el, más tarde generalizado, uso del ratón para moverse e interactuar con la interfaz. Estos avances dejaron a la interfaz de línea de comandos como algo obsoleto desde el punto de vista de la utilidad y simplicidad que la nueva concepción ofrecía al usuario de a pie. Con ello Apple se sitúo a la vanguardia de la informática de uso doméstico y se erigió como un referente para los competidores.

Este ordenador, que se puso a la venta en 1984, contó con un Spot publicitario que sería una sutil metáfora a "la Orwell" de la revolución que supondría el producto. Dirijido por Ridley Scott, experto en lides cinematográficas futurístico-sombrías tras la realización de la soberbia Blade Runner, fue emitido durante el intermedio de la Super Bowl. Lo que el anuncio pretende transmitirnos es básicamente que el nuevo computador de Apple vendría a liberarnos de la tiranía del gran hermano, entendido éste como la anterior forma de entender la informática bajo el molde de la interfaz de línea de comandos.