Ya les ha costado a la gente de Tool publicar el primer vídeo promocional de su 10000 Days, pero tras un año de espera, ya está aquí. Con Vicarious se abren las apuestas: ¿Cuál es la interpretación más plausible de lo que sucede en pantalla? No sé tú, pero yo apostaría a que hacerse millonario en Las Vegas resulta más sencillo que desentrañar el sentido del vídeo. Aunque quizá la pregunta esté mal planteada y Tool no participen de ese juego. Tal vez, y sólo tal vez, el objetivo último del vídeo no sea sino el de pasar unos minutos delante de la pantalla sumergido en una atmósfera como la que la música y los vídeos de Tool sólo son capaces de conseguir. Sea como fuere, aquí debajo dejo el vídeo. Disfrutadlo.
P.S.: Gracias a Gaizkorn, de Parásito Cerebral, por enseñarme el vídeo.
La explosión de la bomba atómica (junto quizá con el holocausto) posiblemente sea el acontecimiento más importante de la segunda guerra mundial y, por extensión, de todo el siglo XX. Desde un punto de vista filosófico, de crítica cultural y política, supuso el replanteamiento de las bases y principios sobre los que la sociedad occidental había erigido todo su entramado moral y cultural. En este sentido, se habla de la crisis de la modernidad y del fracaso del proyecto ilustrado. Esa idea generativa, asumida por todos, de que la ciencia contribuiría a un supuesto progreso de la humanidad fue puesta en cuestión. Hiroshima y Nagasaki hicieron ver al mundo que la ciencia es mucho más que una acumulación de factores epistémicos; el conocimiento como objetivo último de la ciencia se puso en tela de juicio.
La cuestión no era que la ciencia conllevara conocimiento, sino más bien qué factores no-epistémicos conllevaba también la ciencia. La tecnología, en todas sus aplicaciones y usos, fue puesta en el punto de mira como el principal catalizador de los intereses económicos y bélicos de los estados. La ciencia, en su manifestación tecnológica, no se contempló como un artefacto capaz de perfeccionar a la sociedad, sino más bien como un peligro inherente a ella.
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Que esta clase de reflexiones fueran producto de un contexto histórico muy determinado no es un hecho baladí. Hoy en día, si bien la inmensa mayoría de la población se muestra escéptica respecto a las acciones que llevan a cabo los estados del mundo, ese escepticismo tiene tanto en el optimismo como en el pesimismo las dos caras de una misma moneda: la gente ya no sabe a qué atenerse, tanto para lo bueno como para lo malo. Hoy en día el tipo de reflexión acerca del fracaso del proyecto ilustrado tendría sus acotaciones tanto en la sanidad y la educación pública, en el terreno más social, como en la sociedad del conocimiento, desde un plano más económico. Y en general, en los derechos humanos.
La desconfianza ante la autoridad política gestora, en gran parte, de la calidad de nuestras vidas, no obstante, sigue plenamente vigente. Si se puede admitir que la desconfianza exhacerbada tras la segunda guerra mundial era producto de su contexto, también se puede admitir que estaba plenamente justificada en ese mismo contexto (aunque la generalización y extrapolación indiscriminada no lo esté). Y se puede hacer a la luz de documentales como The Atomic Cafe (1982), en el que se nos muestran las argucias propagandísticas del gobierno de los Estados Unidos, durante el periodo de la posguerra y de la incipiente guerra fría, para hacer ver a su población que los peligros de la energía nuclear, en realidad, no son tantos. También se nos muestran los antecedentes de la caza de brujas, las pruebas nucleares de la bomba A y la H y el final de la segunda guerra mundial, aunque esos son otros temas ya.
En ese documental, conformado por vídeos de archivo en su totalidad, se nos muestran mensajes tan dantescos como ridículos: soldados ubicados en zonas absolutamente devastadas por la radiación y cuya única protección son unas sencillas gafas de sol, una piara de cerdos vestidos con el uniforme de los militares y abandonados a su suerte en una zona también devastada con el objetivo de saber si la piel humana también resistiría la radiación existente (la piel humana y la del cerdo tiene la misma consistencia), un tipo al que la sóla idea de las consecuencias de la detonación de una bomba atómica le provoca paranoias y, en general, otras muchas lindezas de las que ahora no me acuerdo.
Mi episodio preferido es el de la tortuga Burt, en el que una simpática tortuga enseña a los niños a que ante el mínimo indicio de resplandor nuclear, lo más correcto es hacer un "práctico y útil" Duck And Cover!
The Atomic Cafe pone de manifiesto que los mecanismos de los estados democráticos pueden ponerse al servicio de la ocultación de la realidad. En ese sentido, es una prueba de que la desconfianza puede llegar a estar justificada. Y aunque en el caso de la tortuga Burt, esa ocultación de información pueda ser lícita en la medida en que los receptores no son más que niños, no es menos cierto que supone uno de los episodios más surrealistas de toda la propaganda nuclear americana de posguerra. O nu-ce-lar en tanto que propaganda.
Eres un agente del servicio secreto chino y tu mujer es una tostadora. No tenéis hijos, tenéis tostadas. Los de control de natalidad os buscan, pero tu identidad es secreta. En cualquier caso, siempre tienes mucho hambre.
Ha habido una catástrofe nuclear y el mundo ha sido destruido. Sólo quedas tú y cucarachas en la Tierra. Como sabes que las cucarachas dominarán el mundo, acabas mimetizándote con ellas. Y sabes que no te costará demasiado. A fin de cuentas, debe haber alguna razón fisiológica por la que tu también hayas sobrevivido a la catástrofe.
Eres una máquina expendedora de latas de Pepsi. Tu vida es muy triste, sufres demasiado. Todo el mundo prefiere Coca Cola a Pepsi. Es demasiada carga emocional para tus sensibles circuitos eléctricos la que la trágica vida te ha deparado. Un día, y sin previo aviso, decides que todo debe terminar. Te desenchufas.
Tus peores enemigos son un cenicero y un libro que no ha sido abierto en años. No sabes como llegaron allí, pero sabes que vinieron para quedarse. Te sientes observado y lo que más te angustia: sabes que eso implica que alguien te está observando. Decides beberte una lata de Pepsi.
Estás de compras en un supermercado de una gran cadena comercial. Todos los artículos te resultan extraños, impropios de un lugar donde se compra comida. Miras tu angelical carrito de la compra: rifles de asalto, granadas de mano, pantalones de camuflaje, municiones varias, kit de cintas rojas para la frente, etc. De repente una bomba cae a tu lado y entonces piensas: "esos Charlies han vuelto a poner algo en mi bebida".
Nada importa, nada tiene sentido. Lo único necesario es correr. Correr como nunca has corrido. Correr como si de ello dependiera tu mísera vida. Esa vida que crees que riges volitívamente. Necio. Pero tú corres y corres y, finalmente, te sientas en el sofá de tu casa. Enciendes la tele.
¿Qué tienen en común todas estas situaciones?
Exacto. Todas ellas podrían, pueden y de hecho son o han sido alguna vez cortinilla de introducción de esa mágica serie llamada Los Simpsons (no hace falta que especifique el de hecho y con él lo demás, ¿verdad?).
Y ahora, con todos ustedes, una pequeña selección de lo mejor de lo mejor en ese apartado del ilusionario Simpsoniano.
El vídeo es de Lasse Gjertsen, tipo que sin lugar a dudas se merece una entrada exclusiva en este blog por su incansable dedicación al mágico mundo de lo absurdo. Sirva esta entrada de presentación a su imaginario.
Bryon Gynsin (1916-1986) fue un escritor, músico y pintor nacido en Londres. Es conocido por el redescubrimiento de la técnica artística del Cut-up o de recortes. Básicamente consiste en coger una obra de arte acabada, ya sea musical, literaria o gráfica, con una cierta estructura, y desordenarla para crear en base a sus elementos algo completamente diferente e innovador.
Esta técnica fue inventada por el artista dadaísta Tristan Tzara. Con ella, el artista francés pretendía romper la linealidad de la escritura común. Es célebre el suceso acontecido en una reunión de los surrealistas durante los años 20, en la cual, Tzara sacó palabras de un sombrero de modo aleatorio que dio como resultado un poema bastante innovador. Sin embargo, los surrealistas no se lo tomaron muy bien y tras la demostración se armó una trifulca tras la cual André Breton acabaría expulsando del movimiento a Tzara.
Si bien esta técnica no fue ampliamente aceptada, o dicho de otro modo, no tuvo un eco o una repercusión en el momento de su difusión, hoy en día encontramos innumerables ejemplos de su aplicación en distintas esferas artísticas. David Bowie ha creado muchas de las letras de sus canciones mediante esta técnica, al igual que Kurt Cobain con su música. Tom Yorke también la empleó durante la creación de Kid A de Radiohead y muchos Djs basan sus bases de vinilos en la composición mediante esta técnica.
Volviendo a Gynsin, descubrió esta técnica en un viaje a Marruecos, y la compartió años más tarde con Burroughs, durante su estancia en el Hotel Beat, sede de la incipiente, por aquel entonces, Generación Beat. En aquellos años Gynsin estimularía a Burroughs para la creación con sus ideas de novelas como Naked Lunch.
Ya en solitario, Gynsin siguió experimentando con todo este asunto del Cut-Up. Ideó los poemas permutados, que consisten en la repetición de una misma frase alterando en cada repetición el orden de las palabras. (Dicho sea de paso: cuando era pequeño solía jugar a eso, aunque reconozco que no me daba para construir un poema). Esta idea le hizo colaborar con el matemático Ian Sommerville. Muchas de aquellas permutaciones fueron creadas mediante secuencias al azar reproducidas por un programa de computación escrito por Sommerville. Un ejemplo de ello es el Poema de la pistola.
También fruto de esta colaboración es la "cosa" con motivo de la cual titulo esta entrada: la Dream Machine. Este invento fue creado con motivo de la lectura de ambos personajes del libro El Cerebro Viviente de William Grey Walter. Consiste, en su forma original, en un cilindro con aberturas a los lados. El cilindro es colocado en una plataforma giratoria que gira a 78 revoluciones por minuto o 45 revoluciones por minuto. Una bombilla es colocada en el interior del cilindro y la velocidad del dispositivo giratorio hace que la luz salga a través de las aberturas en una frecuencia constante entre 8 y 13 pulsos por segundo. Este rango de frecuencias corresponden con las ondas alfa, que son oscilaciones electromagnéticas que normalmente están presentes en el cerebro humano cuando se haya en estado de relajación. Lo que se consigue con ello es que mediante la visión estroboscópica del artefacto, se puede llegar a sufrir alucinaciones, visiones de formas simbólicas, etc. Vamos, que lo que consigues es un estado de sugestión similar al que alcanzarías si te estuvieras drogando.
Acabo de encontrar un vídeo en Youtube que reproduce los efectos de la Dream Machine. Las instrucciones de uso más importantes son:
- "Ver" el vídeo con los ojos cerrados. - Apagar la luz del habitáculo en el que te encuentres. La única luz debe proceder del vídeo. - No se recomienda la visión a gente que pueda padecer de ataques epilépticos.
(Las instrucciones completas las tienes clicando aquí.)
Bill Plympton es un dibujante y animador americano conocido por su nominación al Oscar al mejor cortometraje animado en 1987 por Your Face. Sus dibujos y animaciones son como pequeñas cometas que se alzan y vuelan por encima de las convenciones sociales para hacer sátira o crítica de ellas.
Se dice de él que la primera vez que hizo un dibujo fue en el instituto, cuando pintó a una Marilyn Monroe realmente provocativa en un póster y el director del instituto le llamó por los altavoces: Bill Plimpton, el que pinta pornografía, que venga a mi despacho. Cuando regresé del despacho del director, cuenta el propio Plympton, todo el instituto me admiraba, me miraban con respeto, como a un revolucionario. Me di cuenta de que hasta los dibujos más pequeños tienen el poder de cambiar la mentalidad de la gente, de hacerles pensar de otra manera.
En 1995, con motivo de la salida al mercado del Windows 95, se le encargó el diseño y la realización del spot publicitario. Plympton, tal vez, dejando a un lado reparos de índole ideológica, se embolsó en su cuenta corriente una buena cantidad de dólares provenientes del imperio del señor Gates. Al menos, nos dejó para la posteridad esta obra de arte. Lástima que el significado de todo el anuncio beneficie a quien beneficia.
Así se llama el proyecto paralelo del guitarrista de Meshuggah Fredrik Thordendal. En su disco Sol Niger Within, de 1997, colaboraba con diversos músicos para la realización de canciones hipnóticas y machaconas en las que liberaba todas sus inquietudes por las escalas disonantes y los ritmos enrevesados. Todo ello lo veríamos ejemplificado en los discos posteriores de Meshuggah, pero aquí ya tenemos un pequeño adelanto. En el vídeo de más abajo colabora Morgan Agren, batería con el que grabó la mayor parte de las canciones de ese album. ¿Quién es Morgan Agren? La verdad es que no lo sé, pero aquí podeis verle impartiendo unas clases magistrales de batería en un perfecto sueco ininteligible para los humanos meridionales. Por el pelo que lleva debe ser un yonki o un tipo bastante reputado. Y como esa clase magistral se retransmite por televisión, deduzco que es un yonki.
Gran vídeo y enorme demostración de técnica. Pero bueno, he pensado que esto era poco y me he puesto a buscar en google cosas sobre Special Defects. De modo que he puesto esas palabras en el cuadro de búsqueda de la página y le he dado a Voy a tener suerte. Me ha salido esto. Es un proyecto de animación experimental de Antonio Costa. No sé quién es, y esta vez no os voy a poner un vídeo de ese tío tocando la batería. Me da igual quien sea. Básicamente la cosa va de pasear sobre la arena sin mover tu culo de la silla. Definitivamente la tecnología ha conseguido desarrollar productos totalmente absurdos, y éste es un ejemplo. Perdón, que es arte. Si os quedáis quietos y ponéis el ratón sobre el circulito blanco os aparecerán nombres de grupos. Si clicáis sobre alguno de ellos iréis a parar a un lugar en el que suene la música del grupo en cuestión y animaciones interactivas. El de Explosions In The Sky mola porque puedes quemarles el culo a unos pájaros. En general son muy chorras, pero técnica y vistosamente están bien.
Animusic es una compañía americana especializada en la visualización en 3D de la música basada en el formato MIDI. Sus vídeos consisten en la complementación de los sonidos con las imágenes. Generalmente suelen usar motivos robóticos, industriales o simple y llanamente mecánicos. La ambientación suele darse en habitaciones. En lo musical, las composiciones suelen ser bastante imbricadas, con abundantes capas de instrumentos. Hasta ahora han lanzado dos colecciones de DVDs: Animusic (2004) y Animusic 2 (2005). Actualmente trabajan en la tercera entrega.
Mi vídeo preferido de ambas colecciones es Pipe Dreams, perteneciente a la primera compilación. Como curiosidad de este vídeo, decir que se lanzó como versión parcial de programa en tiempo real para Radeon de ATI, las tarjetas gráficas 9700 series.
PD: Ya podría sonar la batería del St. Anger así. Aunque fuese en MIDI. A pesar de no ser con Lars... Bueno, lo último no pesaría demasiado.
Algún día los seres humanos llegarán a comprender que la única verdad es que no hay ninguna verdad. Algún día los seres humanos asimilarán que la única cordura es la locura. Algún día los seres humanos se enterarán de que el límite que separa el bien del mal es la delgada línea que diferencia la embriaguez de la sobriedad. Y algún día dejaré de escribir chorradas. Algún día...
Ese día es hoy porque el mesías ha llegado. Toda verbalización de un pensamiento será totalmente inútil en tanto que los dictados del Gran Bender ya habrán sido escuchados por la masa. Por la frágil y dúctil masa...
De todos es sabido las reticencias existentes en algunos estados norteamericanos respecto a la teoría de la evolución y a la ciencia en general. Reticencias promovidas por los sectores más conservadores alineados junto al nucleo duro eclesiástico. En esos estados, como Kansas, se enseña en las escuelas el Creacionismo como verdad científica contrastada empíricamente.
Esta situación ha creado una fuerte polémica interna entre las asociaciones educativas estadounidenses. Numerosas voces del mundo de la ciencia y la cultura han puesto el grito en el cielo ante lo que ellos consideran como una aberración contra todos los cánones y criterios de cientificidad. Seth McFarlane, creador de Padre de Familia, no podía ser menos y nos ofrece su particular perspectiva de la situación, mordaz y satírica como siempre.
Padre de Familia realiza una genial parodia u homenaje (¿acaso hay diferencia semántica?) a uno de los pilares de la comedia absurda: la saga "Agárralo como Puedas".
He aquí una de las grandes obras del arte contemporáneo. Ni Picasso, ni Dalí, ni Kandinsky, ni Pollock, ni ostias. Robot Chicken se merece por derecho propio estar en lo más alto del panteón de los grandes del arte universal.