Úrsula Martínez es una artista británica que mezcla la magia con el streaptease. Sus performances consisten en hacer desaparecer ante nuestros ojos un pañuelo rojo, que luego reaparece en alguna de sus prendas de ropa. Esa es la parte del show en la que la magia toma protagonismo, y que en sí, no tiene nada de original o difícil. La parte correspondiente al streaptease consiste en que una vez mostrado dónde se encuentra el pañuelito, se quita la prenda en cuestión. Hasta que se queda desnuda. Y el truco no termina en ese hecho. Ahí reside la originalidad.
viernes, 25 de mayo de 2007
miércoles, 16 de mayo de 2007
Adivina adivinanza

Todos hemos jugado alguna vez de niños, y de no tan niños, al juego de las adivinanzas. Sí, ese pasatiempo que lo jugabas con tu hermano o hermana, con tus primos y, en general, con todos aquellos familiares lejanos con los que no sabías que hacer en todas esas reuniones que no sabías quién las organizaba y en las que, sólo Dios sabe por qué, no recibías regalos. También con esos amigos a los que no les gustaba el fútbol o darse de ostias por jugar al fútbol. Ese juego que ha provocado miles de muertes en carretera por imprudentes despistes al volante, propiciados por la debilidad mental de aquellos que se veían vencidos ante la incapacidad de detectar las contradicciones manifiestas en las contestaciones de esos perversos vástagos que sólo ansiaban sacar de sus casillas a su padre o a su madre. (Dicho sea de paso, el veo veo tampoco ha ayudado en forma algun
a a hacer que los buenos propósitos de la DGT se cumplan.) Vamos, el pasatiempo por antonomasia.
Navegando por internet he encontrado una página que, al contrario que los padres de muchos huérfanos, te adivina lo que piensas. No es que sea un prodigio en inteligencia artificial, pero cuando te adivina que piensas en un hipopótamo al cabo de 20 pasos, acojonar, acojona un poco.
a a hacer que los buenos propósitos de la DGT se cumplan.) Vamos, el pasatiempo por antonomasia.Navegando por internet he encontrado una página que, al contrario que los padres de muchos huérfanos, te adivina lo que piensas. No es que sea un prodigio en inteligencia artificial, pero cuando te adivina que piensas en un hipopótamo al cabo de 20 pasos, acojonar, acojona un poco.
martes, 15 de mayo de 2007
10 portadas
Los buenos discos de música se recuerdan por el contenido de sus pistas y, un buen disco de música, no puede ser tal si no cumple esa condición. Hay veces que los buenos discos de música son complementados con buenos Art Works, y los resultados siempre son buenos discos de música. En realidad, a un buen disco de música no hace falta añadirle nada para que sea lo que es, pues la buena música habla por sí misma. Así que en cierto modo, de lo que habla esta entrada es sobre buenos discos de música, pero sólo circunstancialmente. Esencialmente, de buenas carátulas de discos. Nada más ni nada menos.
En colaboración con Gabico (ese genio malévolo que ha diseñado, rediseñado y finalmente perpetrado el logo de mi blog), de Reflexiones Oscuras y con el que comparto Después de la Butaca, hemos tenido la idea de que pongamos, cada uno en su blog, las respectivas 10 portadas preferidas de cada cuál.
Estas son mis elegidas. Aquí las suyas.
En colaboración con Gabico (ese genio malévolo que ha diseñado, rediseñado y finalmente perpetrado el logo de mi blog), de Reflexiones Oscuras y con el que comparto Después de la Butaca, hemos tenido la idea de que pongamos, cada uno en su blog, las respectivas 10 portadas preferidas de cada cuál.
Estas son mis elegidas. Aquí las suyas.
lunes, 14 de mayo de 2007
Filósofos griegos contra filósofos alemanes
Sí. Por fin ha llegado. Es el partido de fútbol definitivo. Todo se decide en él. Si el mundo no se acaba tras la consecución de los noventa minutos, es que habrá ganado la filosofía correcta. Eso o que todo da igual. Y todo eso lo deciden los filósofos alemanes o los filósofos griegos, gracias a Dios. O a los Monty Python. Es lo mismo.
domingo, 13 de mayo de 2007
Remastered - A 20th Annibersary Tribute (2006)

1. Machine Head - Battery (5:01)
2. Trivium - Master Of Puppets (8:07)
3. Mendeed - The Thing Taht Not Should Be (6:38)
4. Bullet For My Valentine - Welcome Home (Sanitarium) (6:12)
5. Chimaira - Disposable Heroes (8:18)
6. Fightstar - Leper Meshiah (5:39)
7. Mastodon - Orion (8:24)
8. Funeral For A Friend - Damage Inc. (5:03)
A la hora de valorar un disco de versiones, uno se ve en la tesitura de escoger un criterio para juzgar la calidad de éste. Normalmente, o te encuentras con versiones fieles a las originales o por el contrario con canciones que añaden novedad y singularidad, piezas que suman algo nuevo o fresco al material del que parten. Decidir por un criterio basado en la fidelidad o en la singularidad depende de los gustos personales de cada uno y, en mi caso, suelo valorar más el encontrarme con muestras de la segunda posibilidad. Sin embargo, para este Remastered el criterio a elegir no parece tan sencillo, o al menos, no tan a gusto del consumidor, pues no hablamos de una compilación de versiones de temas míticos de Metallica ordenados sin ton ni son, sino de una vuelta, canción por canción, al Master Of Puppets. Por tanto, habrá que examinar si las ocho canciones que conforman Remastered logran conseguir un todo homogéneo. Si respetan la atmósfera, el aura, o lo que cojones sea que tiene el original para que éste sea considerado casi universalmente como la piedra angular del thrash metal (junto con el Reign In Blood de Slayer), y por extensión, como uno de los pilares del rock y el metal en general. Y vale he dicho.
Después de esta absurda digresión metodológica, vayamos canción por canción. El disco comienza como no podía ser de otra manera con Battery, canción que corre a cargo de Machine Head. Lo más destacable de la canción es la voz de Robb Flynn, que hace recordar al vocalista de Burn My Eyes o The More Thing Changes y no tanto al de The Burning Red o Supercharger. En cuanto a la instrumentación es calcada al original, salvo por la diferencia de producción y sonido. Los encargados de versionear Master Of Puppets son Trivium. Tema bastante logrado que respeta al original y que no lo altera en prácticamente nada. Buena decisión por parte del grupo, ya que hablamos de una de las mejores canciones de la historia del metal. Si la decisión hubiera sido otra, muy bien lo hubieran tenido que hacer para que los puristas no hablaran de sacrilegio. No es el caso de Mendeed y su The Thing That Not Should Be, para mi la mejor versión de todo el recopilatorio. Canción que mantiene el espíritu oscuro de la original, pero que a la vez sabe añadirle ingredientes novedosos como pueden ser el uso del doble bombo con el fin de remarcar la contundencia, uso de armónicos en las guitarras con el fin de afilar los riffes, alternancia de voces death con voces limpias y la introducción de un solo totalmente nuevo y creado por ellos en la mitad de la canción. Buenísima. La primera parte del recopilatorio la cierran Bullet For My Valentine con Welcome Home (sanitarium). Más que correcta versión en la que lo más destacable es el tratamiento de la voz: muy melódica durante la primera parte del tema y rasgada y gritona durante la segunda mitad. La instrumentación es impecable pero no añade nada nuevo. Tampoco lo necesita.
Disposable Heroes de Chimaira abre la segunda parte del CD. No era la mejor canción del Master Of Puppets y tampoco lo es de éste Remastered. A pesar de que Mark Hunter intente modular sus gritos, estos hacen que el tema se haga bastante lineal. Fightstar son los siguientes en aparecer con Lepper Messhiah. En sí la canción no está mal, pero no acabo de tolerar el deje supuestamente melancólico que Charlie Simpson le da a la canción. No veo la tristeza que pueda provocar la existencia de algo parecido a un mesías leproso. La mayor frustración del tributo viene de la mano de Mastodon. Y es que su Orion no tiene nada de novedoso respecto al original, y eso viniendo de una banda que en sus últimas entregas discográficas ha hecho gala de una frescura nada convencional en la escena metálica internacional, es cuanto menos decepcionante. Y la producción de la canción no ayuda precisamente. El cierre llega con los hardcoreros Funeral For A Friend y su Damage Inc. Correcta pero sin destacar.
En éste Remastered vemos que hay dos bloques claramente diferenciados. Si las cuatro primeras canciones podrían haber entrado en cualquier disco de las bandas en cuestión, a modo de bonus track o de regalo para sus seguidores, las cuatro segundas solo tendrían hueco en algún recopilatorio de rarezas o similar. El disco adolece de homogeneidad en la producción de las distintas versiones, y eso juega en contra a la hora de lograr un digno homenaje.
En general, podemos hablar de que este tributo no hace gala al original, lo cual tampoco es de extrañar por la inmensa calidad de éste. Pero si es verdad que da la sensación de que tan sólo es la sombra de lo que podría haber sido. Una pena.
Me quedo con: La primera mitad del recopilatorio.
Si te gusta: Metallica, alguna de las bandas que aparecen, si simplemente te gustan este tipo de tributos.
2. Trivium - Master Of Puppets (8:07)
3. Mendeed - The Thing Taht Not Should Be (6:38)
4. Bullet For My Valentine - Welcome Home (Sanitarium) (6:12)
5. Chimaira - Disposable Heroes (8:18)
6. Fightstar - Leper Meshiah (5:39)
7. Mastodon - Orion (8:24)
8. Funeral For A Friend - Damage Inc. (5:03)
Con ocasión del 20 aniversario de la edición del Master Of Puppets, la edición inglesa de la revista Kerrang decidió congregar el año pasado a algunas de las bandas más importantes del panorama metálico actual para que, cada una con una versión, contribuyeran a homenajear el disco de thrash metal más importante de todos los tiempos. El resultado fue este Remastered.
A la hora de valorar un disco de versiones, uno se ve en la tesitura de escoger un criterio para juzgar la calidad de éste. Normalmente, o te encuentras con versiones fieles a las originales o por el contrario con canciones que añaden novedad y singularidad, piezas que suman algo nuevo o fresco al material del que parten. Decidir por un criterio basado en la fidelidad o en la singularidad depende de los gustos personales de cada uno y, en mi caso, suelo valorar más el encontrarme con muestras de la segunda posibilidad. Sin embargo, para este Remastered el criterio a elegir no parece tan sencillo, o al menos, no tan a gusto del consumidor, pues no hablamos de una compilación de versiones de temas míticos de Metallica ordenados sin ton ni son, sino de una vuelta, canción por canción, al Master Of Puppets. Por tanto, habrá que examinar si las ocho canciones que conforman Remastered logran conseguir un todo homogéneo. Si respetan la atmósfera, el aura, o lo que cojones sea que tiene el original para que éste sea considerado casi universalmente como la piedra angular del thrash metal (junto con el Reign In Blood de Slayer), y por extensión, como uno de los pilares del rock y el metal en general. Y vale he dicho.
Después de esta absurda digresión metodológica, vayamos canción por canción. El disco comienza como no podía ser de otra manera con Battery, canción que corre a cargo de Machine Head. Lo más destacable de la canción es la voz de Robb Flynn, que hace recordar al vocalista de Burn My Eyes o The More Thing Changes y no tanto al de The Burning Red o Supercharger. En cuanto a la instrumentación es calcada al original, salvo por la diferencia de producción y sonido. Los encargados de versionear Master Of Puppets son Trivium. Tema bastante logrado que respeta al original y que no lo altera en prácticamente nada. Buena decisión por parte del grupo, ya que hablamos de una de las mejores canciones de la historia del metal. Si la decisión hubiera sido otra, muy bien lo hubieran tenido que hacer para que los puristas no hablaran de sacrilegio. No es el caso de Mendeed y su The Thing That Not Should Be, para mi la mejor versión de todo el recopilatorio. Canción que mantiene el espíritu oscuro de la original, pero que a la vez sabe añadirle ingredientes novedosos como pueden ser el uso del doble bombo con el fin de remarcar la contundencia, uso de armónicos en las guitarras con el fin de afilar los riffes, alternancia de voces death con voces limpias y la introducción de un solo totalmente nuevo y creado por ellos en la mitad de la canción. Buenísima. La primera parte del recopilatorio la cierran Bullet For My Valentine con Welcome Home (sanitarium). Más que correcta versión en la que lo más destacable es el tratamiento de la voz: muy melódica durante la primera parte del tema y rasgada y gritona durante la segunda mitad. La instrumentación es impecable pero no añade nada nuevo. Tampoco lo necesita.
Disposable Heroes de Chimaira abre la segunda parte del CD. No era la mejor canción del Master Of Puppets y tampoco lo es de éste Remastered. A pesar de que Mark Hunter intente modular sus gritos, estos hacen que el tema se haga bastante lineal. Fightstar son los siguientes en aparecer con Lepper Messhiah. En sí la canción no está mal, pero no acabo de tolerar el deje supuestamente melancólico que Charlie Simpson le da a la canción. No veo la tristeza que pueda provocar la existencia de algo parecido a un mesías leproso. La mayor frustración del tributo viene de la mano de Mastodon. Y es que su Orion no tiene nada de novedoso respecto al original, y eso viniendo de una banda que en sus últimas entregas discográficas ha hecho gala de una frescura nada convencional en la escena metálica internacional, es cuanto menos decepcionante. Y la producción de la canción no ayuda precisamente. El cierre llega con los hardcoreros Funeral For A Friend y su Damage Inc. Correcta pero sin destacar.
En éste Remastered vemos que hay dos bloques claramente diferenciados. Si las cuatro primeras canciones podrían haber entrado en cualquier disco de las bandas en cuestión, a modo de bonus track o de regalo para sus seguidores, las cuatro segundas solo tendrían hueco en algún recopilatorio de rarezas o similar. El disco adolece de homogeneidad en la producción de las distintas versiones, y eso juega en contra a la hora de lograr un digno homenaje.
En general, podemos hablar de que este tributo no hace gala al original, lo cual tampoco es de extrañar por la inmensa calidad de éste. Pero si es verdad que da la sensación de que tan sólo es la sombra de lo que podría haber sido. Una pena.
Me quedo con: La primera mitad del recopilatorio.
Si te gusta: Metallica, alguna de las bandas que aparecen, si simplemente te gustan este tipo de tributos.
Valoración: 6.4/10
sábado, 12 de mayo de 2007
Test de Perdidos
Aquí os dejo un test que os dirá a qué personaje de esa gran serie os parecéis más. Lo malo es que creo que hace referencia a la primera temporada. Pero bueno, menos da una piedra.
Por lo visto, al que más me parezco es a Sawyer, aunque la cosa anda reñida con Locke, Charlie y Jack. Interesante. El test también os dice qué personaje es vuestro alter-ego. En mi caso Claire. Y creo que ha dado en el clavo. No soporto los estúpidos berrinches de esa tía (pero por todos los santos, qué buena está).

Por lo visto, al que más me parezco es a Sawyer, aunque la cosa anda reñida con Locke, Charlie y Jack. Interesante. El test también os dice qué personaje es vuestro alter-ego. En mi caso Claire. Y creo que ha dado en el clavo. No soporto los estúpidos berrinches de esa tía (pero por todos los santos, qué buena está).

You scored as Sawyer. You're Sawyer! You've been wronged in the past and you put all your energy towards revenge, but revenge has made you somebody you don't want to be. You take things that aren't yours, but will usually give them up if somebody wants something.
|
Etiquetas:
Psicología,
Series,
Televisión,
Test
jueves, 10 de mayo de 2007
La Fuente De La Vida (2007)
Tras dos obras de culto, Darren Aronofski regresa a la pantalla grande con la que, hasta la fecha, es su película más ambiciosa: La Fuente de la Vida. Probablemente, debido a ello, deje divididos a sus seguidores.
El director estadounidense nunca ha sido amigo de las convenciones fílmicas impuestas por las grandes productoras holywoodienses. Lo demostró con la opresiva pero audaz Pi: fe en el Caos, en la que se adentraba en el tema de la locura desde el punto de vista de la razón matemática; y lo ratificó con la notable y carente por completo de tabúes o prejuicios (sociales, culturales, generacionales...) Réquiem por un Sueño, en la que nos mostraba el desolador panorama dejado tras de sí por las drogas. Con ellas definió un estilo, su estilo de hacer cine hasta ese momento: uso del montaje con el fin de no dar tregua al espectador, preferencia por rodar con cámara al hombro, uso de la snorricam y del claroscuro en la composición como características técnicas más relevantes. Pues bien, todas esas constantes desaparecen en su tercera obra, en favor de un ritmo narrativo más pausado.
Y es que con La Fuente de la Vida, Aronofski ha dado un paso en su trayectoria bastante arriesgado. Siete años de espera son muchos, y como decía, es posible que deje a sus seguidores divididos. Un gran número de adeptos probablemente rechazarán el film por no encajar con lo que ellos esperarían que debería ser lo nuevo del director de Brooklyn. Otros opinarán que es una película bonita estéticamente pero aburrida. Unos pocos, por contra, apreciarán el gusto del director por contar una historia humana y emocional, cuyo hilo conductor es una disertación sobre la muerte y cuyas premisas principales se muestran en imágenes. Yo pertenezco a estos últimos.
La película nos cuenta la historia de un médico especializado en tumores cerebrales (Hugh Jackman) que pretende lograr un fármaco que permita erradicarlos. El motor de su investigación es el amor incondicional a su mujer (Rachel Weisz), que precisamente padece uno de esos cánceres. Todo esto sucede en el presente. Paralelamente se desarrollan dos historias más: una en el siglo dieciséis a medio camino entre España y Nueva España, la segunda en una nebulosa de nombre Xilbalba en el siglo veintiséis.
Sin desvelar nada más del argumento, diré que la película plantea diversos interrogantes relacionados con la muerte, tales como: ¿es la muerte un fenómeno de la vida? ¿es posible hallar una solución científica al problema de la muerte? ¿en qué sentido es válida una explicación mística para afrontar ese "hecho inevitable"? ¿qué es la inmortalidad? etc.
Sin embargo, lo más notable de la película no es la propia formulación de estas cuestiones universales, sino más bien el lenguaje por el que son presentadas: el de la poesía visual. Este hecho hace que The Fountain se una a la minoritaria tradición que conforman cintas como 2001: Una Odisea del Espacio o La Delgada Línea Roja por poner sólo dos ejemplos. Películas que funden las emociones humanas y los conceptos abstractos (y no tan abstractos) por medio de la imagen y la música. Aquí la fotografía juega un papel central, y Aronofski demuestra moverse a la altura de los grandes.
Pero por desgracia no estamos hablando de una obra maestra. Y es que en la cinta, como diría un gallego, errores, haberlos haylos. Al haber tres historias paralelas, se dan ciertos problemas de continuidad en cada una de ellas, no llegando a quedar explicada alguna que otra escena. Sin embargo, este error no es muy grave en la medida en la que el núcleo central del film, donde se desarrolla todo el meollo, queda perfectamente aclarado. Y máxime cuando esos errores de continuidad pueden dar lugar a curiosas teorías hermenéuticas. Vamos, que en una película así, que haya ciertos detalles de la historia que queden abiertos, tampoco es malo.
Más grave es sin embargo la actuación de los actores en determinadas escenas, propiciadas algunas veces por el déficit de calidad de algunos diálogos, en otras por la propia "negligencia" de los mismos intérpretes. En este sentido, Rachel Weisz no está en uno de los papeles más inspirados de su carrera. En cuanto a Hugh Jackman, en algunas escenas roza la perfección, pero en otras... en fin (mirad la última escena de la nebulosa cuando el árbol muere).
El ritmo narrativo, si bien es el correcto durante la mayor parte del film por la propia naturaleza de la historia, sí es cierto que en ocasiones flojea. Y desde luego puede estar legitimado el decir que algunas escenas son aburridas.
A la hora de hacer un balance entre lo positivo y lo negativo, me veo obligado a arrojar una lanza a favor de ésta película. Pocos directores tienen los cojones de tirarse a la piscina y hacer una película de este tipo. En un mundo en el que la ciencia y la tecnología pretenden responder a todo aquello que parece poder ser preguntado, resulta interesante encontrar de vez en cuando películas que abordan cuestiones que tarde o temprano todos nos tendremos que preguntar, aunque éstas ni siquiera tengan una respuesta lógica. Tan sólo pragmática. O Estética. O simplemente religiosa. La respuesta puede que sea lo de menos. Y esta es una película que se atreve a preguntar. Una de las escasas y rarísimas películas que lo hacen. Y además con estilo. Con mucho sentido artístico. Si no fuera por los errores que salpican a la película aquí y haya, sería una obra maestra. Pero desgraciadamente no es así. Otra vez será. O en otra vida. Quién sabe.
El director estadounidense nunca ha sido amigo de las convenciones fílmicas impuestas por las grandes productoras holywoodienses. Lo demostró con la opresiva pero audaz Pi: fe en el Caos, en la que se adentraba en el tema de la locura desde el punto de vista de la razón matemática; y lo ratificó con la notable y carente por completo de tabúes o prejuicios (sociales, culturales, generacionales...) Réquiem por un Sueño, en la que nos mostraba el desolador panorama dejado tras de sí por las drogas. Con ellas definió un estilo, su estilo de hacer cine hasta ese momento: uso del montaje con el fin de no dar tregua al espectador, preferencia por rodar con cámara al hombro, uso de la snorricam y del claroscuro en la composición como características técnicas más relevantes. Pues bien, todas esas constantes desaparecen en su tercera obra, en favor de un ritmo narrativo más pausado.
Y es que con La Fuente de la Vida, Aronofski ha dado un paso en su trayectoria bastante arriesgado. Siete años de espera son muchos, y como decía, es posible que deje a sus seguidores divididos. Un gran número de adeptos probablemente rechazarán el film por no encajar con lo que ellos esperarían que debería ser lo nuevo del director de Brooklyn. Otros opinarán que es una película bonita estéticamente pero aburrida. Unos pocos, por contra, apreciarán el gusto del director por contar una historia humana y emocional, cuyo hilo conductor es una disertación sobre la muerte y cuyas premisas principales se muestran en imágenes. Yo pertenezco a estos últimos.
La película nos cuenta la historia de un médico especializado en tumores cerebrales (Hugh Jackman) que pretende lograr un fármaco que permita erradicarlos. El motor de su investigación es el amor incondicional a su mujer (Rachel Weisz), que precisamente padece uno de esos cánceres. Todo esto sucede en el presente. Paralelamente se desarrollan dos historias más: una en el siglo dieciséis a medio camino entre España y Nueva España, la segunda en una nebulosa de nombre Xilbalba en el siglo veintiséis.
Sin desvelar nada más del argumento, diré que la película plantea diversos interrogantes relacionados con la muerte, tales como: ¿es la muerte un fenómeno de la vida? ¿es posible hallar una solución científica al problema de la muerte? ¿en qué sentido es válida una explicación mística para afrontar ese "hecho inevitable"? ¿qué es la inmortalidad? etc.
Sin embargo, lo más notable de la película no es la propia formulación de estas cuestiones universales, sino más bien el lenguaje por el que son presentadas: el de la poesía visual. Este hecho hace que The Fountain se una a la minoritaria tradición que conforman cintas como 2001: Una Odisea del Espacio o La Delgada Línea Roja por poner sólo dos ejemplos. Películas que funden las emociones humanas y los conceptos abstractos (y no tan abstractos) por medio de la imagen y la música. Aquí la fotografía juega un papel central, y Aronofski demuestra moverse a la altura de los grandes.
Pero por desgracia no estamos hablando de una obra maestra. Y es que en la cinta, como diría un gallego, errores, haberlos haylos. Al haber tres historias paralelas, se dan ciertos problemas de continuidad en cada una de ellas, no llegando a quedar explicada alguna que otra escena. Sin embargo, este error no es muy grave en la medida en la que el núcleo central del film, donde se desarrolla todo el meollo, queda perfectamente aclarado. Y máxime cuando esos errores de continuidad pueden dar lugar a curiosas teorías hermenéuticas. Vamos, que en una película así, que haya ciertos detalles de la historia que queden abiertos, tampoco es malo.
Más grave es sin embargo la actuación de los actores en determinadas escenas, propiciadas algunas veces por el déficit de calidad de algunos diálogos, en otras por la propia "negligencia" de los mismos intérpretes. En este sentido, Rachel Weisz no está en uno de los papeles más inspirados de su carrera. En cuanto a Hugh Jackman, en algunas escenas roza la perfección, pero en otras... en fin (mirad la última escena de la nebulosa cuando el árbol muere).
El ritmo narrativo, si bien es el correcto durante la mayor parte del film por la propia naturaleza de la historia, sí es cierto que en ocasiones flojea. Y desde luego puede estar legitimado el decir que algunas escenas son aburridas.
A la hora de hacer un balance entre lo positivo y lo negativo, me veo obligado a arrojar una lanza a favor de ésta película. Pocos directores tienen los cojones de tirarse a la piscina y hacer una película de este tipo. En un mundo en el que la ciencia y la tecnología pretenden responder a todo aquello que parece poder ser preguntado, resulta interesante encontrar de vez en cuando películas que abordan cuestiones que tarde o temprano todos nos tendremos que preguntar, aunque éstas ni siquiera tengan una respuesta lógica. Tan sólo pragmática. O Estética. O simplemente religiosa. La respuesta puede que sea lo de menos. Y esta es una película que se atreve a preguntar. Una de las escasas y rarísimas películas que lo hacen. Y además con estilo. Con mucho sentido artístico. Si no fuera por los errores que salpican a la película aquí y haya, sería una obra maestra. Pero desgraciadamente no es así. Otra vez será. O en otra vida. Quién sabe.
Puntuación: 8,3
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










