viernes, 21 de septiembre de 2007

El Taser de John Kerry

Todo sucedió el lunes, 17 de septiembre de 2007. Ese día John Kerry tenía programada una conferencia en la universidad de Florida y, según lo previsto, la impartió con normalidad. Al menos hasta que se abrió el turno de preguntas y respuestas. En éstas, un estudiante (Andrew Meyer) decidió tomar la palabra y realizar un par de preguntas al senador y candidato a la presidencia en 2004. La primera, por qué no tomó medidas ante la aparente manipulación de la elecciones a la presidencia que ganó Bush. La segunda, si Kerry pertenece a la sociedad secreta Skulls & Bones de antiguos estudiantes de la universidad de Yale. Acto seguido, y sin mediación en la respuesta del político "demócrata", las fuerzas de seguridad intentaron sacar al estudiante del auditorio. Ante la resistencia de éste, más efectivos de la policía entraron en acción. Tras llevarlo al fondo del auditorio, tumbarlo en el suelo y esposarlo, los guardianes de la ley consideraron que aún no habían hecho bien su trabajo. Era necesario tomar una última medida. Era fundamental aplicar un tratamiento de electrochoque para la completa reducción del "criminal". Mientras tanto, Kerry no dijo nada. Debió mantenerse como expectador privilegiado del espectáculo. Un espectáculo, que en apenas poco más de tres minutos, supuso la caída de su imagen. Ésta es la secuencia en imágenes de lo acontecido.



No resulta sorprendente, a día de hoy, situaciones como la vivida en la universidad de Florida el pasado lunes. Nuevamente somos testigos de violaciones de derechos básicos en un estado que digna de ser llamado democrático. Dudosa dignidad visto lo visto, por cierto. La libertad de expresión tiene unos límites, pero no alcanzó a divisar dónde estos se rozan con las preguntas de Meyer. Y naturalmente no llego a comprender la desmesurada intervención de las fuerzas de seguridad.

En lo tocante a la actuación policial, no puedo sino incidir en el hecho de que es más propia de un estado totalitario que de uno democrático. Es como si ante el sonido de ciertas palabras una señal de alarma se disparara y entraran en acción. Pero la culpa no es del brazo ejecutor. La culpa es de quien controla la alarma...

¿Qué será lo próximo? ¿Cuál será el siguiente derecho en caer? No deja de ser curioso que cuantas más guerras realizan para la "liberación" de otros países, inversamente ellos pierden paulatinamente la libertad que les ha caracterizado históricamente.

Pero bueno, todo esto no es nuevo. Es la dinámica en la que han entrado en los últimos años. Aunque tampoco por ello debería parecernos normal, y mucho menos legítimo. El modo de vida americano es algo que ya está estandarizado en la sociedad europea. Así que al menos, no copiemos también sus incipientes costumbres políticas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No lo voy a negar, pero sí

Ignatius Reilly dijo...

Que hija de puta es la gente xD