viernes, 31 de agosto de 2007

Una de hostias

Normalmente cuando pongo vídeos de fútbol, me gusta que sean de jugadas bonitas: regates, pases, goles, etc. Pero esta vez no. Esta entrada no va a ir de eso. Esta vez el asunto va a ir de hostias. Sí, golpes y castañazos de todos los colores: humillantes, dolorosos, estúpidos, rocambolescos, cómicos, irónicos, escatológicos, torpes y principalmente absurdos. ¿Y por qué? Porque el fútbol puede ser maravilloso.



jueves, 30 de agosto de 2007

El Macintosh 128k y 1984

El Macintosh 128k fue el primer ordenador personal tal y como lo entendemos en la actualidad. Esta computadora de Apple contaba como principal característica con una interfaz gráfica de usuario, esto es, con un conjunto de gráficos, imágenes e iconos que representaban la información al modo y manera en que los sistemas operativos actuales lo hacen. Además incorporó el, más tarde generalizado, uso del ratón para moverse e interactuar con la interfaz. Estos avances dejaron a la interfaz de línea de comandos como algo obsoleto desde el punto de vista de la utilidad y simplicidad que la nueva concepción ofrecía al usuario de a pie. Con ello Apple se sitúo a la vanguardia de la informática de uso doméstico y se erigió como un referente para los competidores.

Este ordenador, que se puso a la venta en 1984, contó con un Spot publicitario que sería una sutil metáfora a "la Orwell" de la revolución que supondría el producto. Dirijido por Ridley Scott, experto en lides cinematográficas futurístico-sombrías tras la realización de la soberbia Blade Runner, fue emitido durante el intermedio de la Super Bowl. Lo que el anuncio pretende transmitirnos es básicamente que el nuevo computador de Apple vendría a liberarnos de la tiranía del gran hermano, entendido éste como la anterior forma de entender la informática bajo el molde de la interfaz de línea de comandos.



El mesías ha llegado

Algún día los seres humanos llegarán a comprender que la única verdad es que no hay ninguna verdad. Algún día los seres humanos asimilarán que la única cordura es la locura. Algún día los seres humanos se enterarán de que el límite que separa el bien del mal es la delgada línea que diferencia la embriaguez de la sobriedad. Y algún día dejaré de escribir chorradas. Algún día...

Ese día es hoy porque el mesías ha llegado. Toda verbalización de un pensamiento será totalmente inútil en tanto que los dictados del Gran Bender ya habrán sido escuchados por la masa. Por la frágil y dúctil masa...



Cuánto nos queda por entender...

miércoles, 29 de agosto de 2007

Homenaje a Antonio Puerta

No pudo ser. Ayer a las 16:00 horas los médicos anunciaban la fatal noticia: Antonio Puerta había fallecido. Su maltrecho corazón no había sido capaz de soportar los cinco envistes que una malformación congénita en su ventrículo derecho le habían producido en poco más de día y medio. Su cuerpo dijo basta y un fallo múltiple de su organismo provocado por un déficit de oxígeno causado por sus cinco ataques al corazón pusó punto y final a su existencia. Una vida, la suya, que a todos se nos antoja ha sido demasiado corta. Incluso para la efervescencia y vorágine del mundo del fútbol, que ahora escucha pero mañana olvida.

A sus 22 años, Antonio Puerta lo había conseguido casi todo como futbolista profesional: un puesto de titular en el carril izquierdo del Sevilla, títulos como dos copas de la UEFA, una copa del rey, una supercopa de España y una supercopa de Europa y el debut con la selección absoluta son prueba de ello. En el estricto plano futbolístico su juego era vertical. Como todo buen extremo reconvertido en lateral, la velocidad y la potencia eran dos de su virtudes. Pero a esas cualidades, ya de por sí suficientes para todo carrilero, el jugador sevillano les añadía un excelente regate y un certero disparo con su pierna izquierda. Todo ello con solo 22 años. A saber qué cotas habría alcanzado si el azar le hubiera proporcionado la experiencia de los años.

Fuera de los terrenos de juego el canterano sevillista se revelaba como mejor persona. En un mundo, el del fútbol, lleno de egolatrías y adulaciones, en el que post-adolescentes se ven con cantidades ingentes de dinero y fama que difícilmente asimilan sus cabezas, Puerta se mantenía como un tipo íntegro y cercano a la gente. Utilleros, recogepelotas, empleados de mantenimiento, entrenadores de los filiales... todos guardaban de él una magnifica impresión. Donde otros mantenían la mirada altiva, él saludaba; donde otros pasaban de largo, él se paraba y charlaba; donde otros eran futbolistas de "élite", él era persona. Antonio Puerta deja numerosos amigos y familiares que no le olvidarán.

Pero si hay alguien que seguro no le borrará de su memoria, esa persona es sin duda su viuda, que dentro de dos meses dará a luz a un niño que nunca conocerá ya su padre. Por suerte, su hijo sí sabrá quien era su progenitor.



Una malformación genética se nos ha llevado a un gran futbolista pero mejor persona. Un tipo entrañable al que la suerte no le acompañó en su periplo por la existencia, pero que supo vivir la vida como nadie. Acontecimientos como éste nos muestran lo insignificante que es el fútbol y las rivalidades deportivas. Éstas se nos aparecen triviales cuando las antagónicas hinchadas del Sevilla y del Betis son capaces de aparcar sus diferencias en pos de un objetivo común: rendir un sentido homenaje a la figura de un deportista que es símbolo, con ello, de hermanamiento y concordia. El fútbol, con ello, nos enseña una valiosa lección moral que no deberíamos olvidar.

martes, 28 de agosto de 2007

Muere Paco Umbral

Hoy ha muerto Francisco Umbral de una parada cardiorespiratoria a los 72 años de edad. Personaje controvertido, capaz de despertar los recelos y las admiraciones mas exacerbadas allá donde pisaba, pasará a la historia como uno de los renovadores de la literatura española de la segunda mitad del siglo XX.

Novelista, biógrafo, ensayista y periodista, Umbral hizo gala durante toda su vida de unas cualidades innatas para la escritura. Desde muy pequeño mostró un inusitado interés por la lectura. El hecho de que su escolarización fuese tardía, debido a los problemas de salud que le acuciaron en su niñez, y que se mostrara como un alumno problemático y errático de cara a la autoridad docente, propiciaron su expulsión del colegio en el que se matriculó tan solo un año después de hacerlo. No volvió a matricularse. Por contra, su gran voracidad lectora y una cierta curiosidad de la cual no están exentos los genios le hicieron convertirse en un consumado autodidacta. Por aquella época, en plena posguerra, alternó su sed de conocimientos con un empleo como botones en un banco.

En 1958, y bajo la protección de Miguel Delibes, comenzó su carrera periodística en El Norte de Castilla. En una época en que la libertad ideológica estaba cortada bajo el rasero de la censura, Umbral, como tantos otros, se limita a ser un cronista que no está dispuesto a sacrificar el puesto profesional al que ha llegado por decir una palabra más alta que la otra en contra del régimen. En 1959 se casa con la fotógrafa María España Suárez Garrido, con la que tendrá un hijo que moriría con tan sólo 6 años de edad por culpa de la leucemia. Este hecho propició la escritura de su libro más lírico y personal, Mortal y Rosa, que supondría una expurgación de todos sus demonios interiores. A partir de aquí, el carácter de Umbral se vuelve altivo, insolente y desdeñoso.

Con la muerte de Franco y la llegada de la transición democrática, Umbral empieza a ser conocido por el gran público como un cronista-columnista capaz de entresacar las motivaciones y las intenciones ocultas de la esfera política, social y cultural con una agudeza y mordacidad relativamente nuevas para la época. Sus opiniones fueron transcritas por casi todos los medios periodísticos del país.

Sin embargo, su faceta ensayística y columnística no hizo sombra a su producción netamente literaria. Es en este campo donde Umbral recogió verdaderamente los frutos del tesón y la constancia que le harán pasar, tal vez, a la posteridad. Títulos como Las Ninfas, Trilogía de Madrid, Leyendas del César, Los Ángeles Custodios o Historias de Amor y Viagra muestran a un escritor de estilo impresionista, con gusto por las metáforas esquivas y talento para los neologismos, sintaxis suelta y, en definitiva, de una exigente calidad lírica y estética. En palabras del erudito de la lengua Fernando Lázaro Carreter "uno de los primeros prosistas de la lengua española del siglo XX". Miguel Delibes, asimismo, dijo de él: "es el escritor más renovador y original de la prosa hispánica actual".

Como personaje público se reveló como un consumado polemista. En 1986 fue candidato, junto a José Luis Sampedro, al sillón F de la Real Academia de la Lengua Española, apadrinado por Camilo José Cela, Miguel Delibes y José María de Areilza, pero fue elegido Sampedro, hecho que propició la colera no exenta de resentimiento del autor. En 1993 se vio envuelto en una agria polémica por llamar «paletos» a las personas de Aranda de Duero en una televisión nacional, el candidato a la presidencia del gobierno José María Aznar había sido recibido en esta localidad en honor de multitudes mientras que Felipe González había sido abucheado en la Universidad por esos mismos días.

Pero sin duda el más conocido episodio del escritor madrileño fue el que le enfrentó en un programa televisivo a Mercedes Milá ante una audiencia que no acababa de salir de su asombro.



Hoy se nos ha ido no solo un escritor, sino también un personaje y ante todo un ser humano, que como todo hijo de vecino, tenía sus peculiaridades y sus rarezas, pero que como no todo hijo de vecino, estaba tocado por la varita del genio. En mi juicio no está el decidir cuál de las dos facetas hizo sombra a la otra y, en consecuencia, no me toca decidir si el vecindario era o no su hábitat natural. Eso es algo que el severo e insoslayable tribunal de la historia se encargará de dictaminar. Mientras tanto, nos quedan sus obras que están, como el diría, para ser leidas.

lunes, 27 de agosto de 2007

Sobre buenos gráficos y ausencia de ideas.

Reconozco que soy el primero al que los ojos se le ponen como espejos cuando ve un videojuego con gráficos bonitos. Sí, me mola que los programadores y diseñadores de videojuegos se lo curren a la hora de vendernos un producto que nos entre por la vista. Pero de ahí a gastarme una pasta gansa por una tarjeta gráfica hay un abismo.

No entiendo toda esa gente que se deja los cuartos por un chip último modelo de las grandes corporaciones. Sí, ahora es una bestia y podrás devorar todos esos nuevos juegos que tan buena pinta tienen a la máxima calidad, pero dentro de unos meses tan solo tendrás un gatito viejo que se moverá lento y titubeante a nada que lo pruebes con los Dooms, Far Crys o Stalkers de turno. Esos consumidores, como si de aves rapaces se trataran, están dispuestos a adquirir esas (e)Nvidias y esas ATIs a cualquier precio, siendo con ello presas de las estrategias de mercado de las grandes corporaciones. El cazador, cazado.

En cierto sentido, no deja de ser irónica esta situación. Pero bien pensada no es más que la punta del iceberg de un problema mucho más profundo que abarca en su globalidad al sector de los videojuegos, y que no es otro que el de la ausencia de ideas frescas.

Semana tras semana, mes tras mes y año tras año nos encontramos en los juegos que se van publicando con repeticiones de esquemas, tramas y argumentos que no obedecen sino a una más que palpable ausencia de ideas nuevas en la industria. Todas las secuelas de las famosas sagas y la profusión de juegos medidos por el rasero de una mecánica jugable repetida hasta la saciedad, intentan tapar del hecho de que uno piense: "a este juego ya he jugado".

Con ello, las compañías y creadoras de software lúdico ven que el mejor pilar para sustentar su negocio es el de la implementación de nuevos motores gráficos para sus publicaciones. De este modo, lanzan el anzuelo para que a los que como yo, que nos entran los juegos por los ojos, lo mordamos. Bueno, como yo exactamente no. Con menos prejuicios en los bolsillos más bien.

Y es que así es el círculo del mercado de los videojuegos. Corporaciones de hardware y software se retroalimentan a base de vender sus productos al consumidor insaciable. Así es el mercado. Un fin y un medio en sí mismo.

Por estas razones, es de agredecer la existencia de juegos totalmente independientes como Decontrologic. Un juego desarrollado por gente que se ha gastado en hacerlo cuatro duros y para gente que no está dispuesta a gastarse en hardware más de cuatro duros tiene mi total aprobación. Un juego que no es un portento en cuanto a argumento, de hecho es bastante absurdo a la par que cómico en su desenlace, y que no gasta más de 10 minutos de mi tiempo merece que sea jugado por mí. Y por ti.

sábado, 25 de agosto de 2007

La peor escena de lucha

Bodrio, ridiculez, colosal cagada, estulticia suma, bazofia inmunda, etc. Los apelativos son pocos a la hora de calificar esta ¿escena? de Star Trek. Una supuesta pelea entre un humano y un dinosaurio con manos prensiles del espacio exterior. Desconozco el odio y el desprecio hacia si mismos y hacia sus carreras cinematográficas de todo el equipo que trabajó en esta escena, desde los actores hasta el guionista, pasando por el equipo de caracterización o los decoradores, pero el resultado es ciertamente bochornoso, digno de un grupo que acude asiduamente a alcohólicos anónimos. La miseria más sobrecogedora es poca a la hora de valorar esta escalofriante "coreografía". La humanidad, una vez más, no deja de sorprenderme.


Explotación, burbuja y crisis inminente

Algo huele a quemado en el fútbol español. En la pretemporada en la que más dinero se ha invertido en fichajes en toda la historia, con un montante que de momento asciende a 473 millones de euros, pequeñas señales de humo empiezan a otearse en un panorama presuntamente bollante. Todos los acontecimientos se han desencadenado esta semana, pero venían gestándose desde tiempo atrás.

En el verano del año pasado, Audiovisual Sport y Mediapro llegaron a un acuerdo por el cual la primera cedía a la segunda los derechos de un partido en abierto cada jornada y los derechos internacionales a cambio de 150 millones de euros. Tras la conclusión de la pasada campaña, la deuda contraída por Mediapro con Audiovisual Sport ascendía a 58 millones de euros. Sin embargo, y tras una resolución dictaminada por el consejo de ministros en virtud de la cual se imponían una serie de condiciones a Audiovisual Sport para asegurar la libre competencia en las retransmisiones de fútbol, Mediapro lanza un órdago a Audiovisual Sport y se cierra en banda a la posibilidad de pagar el importe de la deuda amparándose en dicho decreto. En las últimas horas, La Sexta, auspiciada por Mediapro, anuncia la retransmisión en abierto de tres partidos para la jornada inaugural de la liga 2007/2008, incluido el Valencia-Villarreal del domingo 25 a las 21:00 horas. Mientras, Audiovisual Sport sigue con su oferta de pago por visión, incluidos los partidos ofertados por La Sexta y el partido del domingo 25 a las 21:00 horas que enfrentará al Espanyol con el Valladolid y que retransmitirá Canal +.

Si la situación continúa así, una consecuencia clara será el beneplácito del aficionado, que recibirá más fútbol en abierto. Sin embargo, menos evidente parece ser el futuro de las arcas de los equipos de fútbol, que ven peligrar jugosos contratos firmados con las televisiones sobre los cuales han sustentado la mayor parte de la inversión realizada en fichajes y otras actividades.

La burbuja económica del mundo del fútbol, paralelamente a la inmobiliaria, puede empezar a desinflarse. Los clubes, mientras tanto, presencian el devenir de los acontecimientos a la expectativa. El aficionado, en cambio, se frota las manos.

El espectáculo, ajeno a estos avatares, sigue su curso. Hoy comienza el gran "circo" de la liga de fútbol.

viernes, 24 de agosto de 2007

Caballeros, escuderos y normales

En la isla de los caballeros, los escuderos y los normales, los caballeros siempre dicen la verdad, los escuderos siempre mienten y los llamados normales pueden o bien mentir o bien decir la verdad indistintamente.

Un día yo visité esta isla y me encontré con dos habitantes, A y B. Yo sabía ya que uno de ellos era un caballero y el otro era normal, pero no sabía cuál era cuál. Pregunté a A si B era normal y me contestó sí o no. Entonces supe cuál era cuál.


¿Cuál de los dos es normal?

jueves, 23 de agosto de 2007

El mod más puto del Mario

Os pasasteis el Super Mario Bros. de la NES, ¿verdad? Uy, que machos y que duros sois. Mirad como tiemblo como un flan recien sacado del horno de la cocina del hangar en Costa Rica de Dennis Nedry. Chuck Norris a vuestro lado debe ser el protagonista del sexto sentido. ¿Pues sabéis qué? Que eso es una mariconada. Y si no os lo creeis, me da igual. Pero ved este video y salid de dudas.


El argumento ontológico

Anselmo de Canterbury (o San Anselmo como es conocido en los círculos cristianos) ideó un sencillo argumento con el cual pretendía demostrar la existencia de Dios. Con ello perseguía dar un soporte racional a la fé sin menoscabo alguno de la autoridad fehaciente de las sagradas escrituras. El argumento procede a priori del modo siguiente:

La idea de Dios (o su definición o su significado) es el de aquello de lo cual nada mayor puede pensarse. Dios es el mayor objeto posible del pensamiento.

Pero si un objeto del pensamiento no existe, otro exactamente igual a él pero existente, sería mayor.

Por lo tanto, el más grande de todos los objetos del pensamiento debe existir, porque si no otro, aún mayor debido a su existencia, sería posible.

Por lo tanto Dios existe.

lunes, 20 de agosto de 2007

La droga es la auténtica salud

Carlos Linneo fue un científico y naturalista sueco que sentó las bases de la taxonomía moderna. En su sistema, clasificaba a los organismos en siete categorías fundamentales ordenadas de mayor generalidad a mayor concreción. Así contába con los siguientes conceptos definitorios: Reino, Phylum, Clase, Orden, Familia, Género y Especie. Este sistema, pese a su simplicidad y su belleza formal y lógica, es erróneo. Se olvidaba de una categoría a parte de esas siete: los despojos biológicos.



Sí amigos, ésta es la prueba irrefutable de que tengo razón y de que mis pesquisas están al abrigo de toda duda. Pero la cuestión no es esa. La cuestión es: ¿es la droga la auténtica salud? Revisemos el video con calma.

Este señor es un presidiario que está de permiso fuera de la cárcel hasta el viernes. Hasta ahí todo normal. Al menos hasta que cuenta el por qué, la historia con todo lujo de detalles de su fechoría. Callejeros en estado puro.

Éste señor no fue a atracar un banco. Este señor atracó un banco; un banco, un banesto. Con las prisas, y en plena fuga, este señor se metió en el primer coche que vio. La conductora, ante la situación, le metió de puñetazos para defender lo que era suyo. Este señor no la amenazó para que se bajara del coche. Este señor la avisó de que la iba a forzar para que se fuera. Este señor quería llegar a casa para cambiarse de ropa, ponerse un traje de Emidio Tucci, porque este señor es muy vanidoso. Una vez allí, con el coche robado, el botín del atraco y el traje de Emidio Tucci, este señor se encontró con su cuñado, con el que se lleva muy mal. Este señor, que es muy vanidoso e inestable, le dijo: "ven para acá; orejudo. Plin plan Plin". Y su cuñado desmayado. Y este señor a la cárcel con cargos por atracar un banco, robar un coche y pegar a su cuñado (y tener los santos cojones de vestir de Emidio Tucci, añado yo).

Ésta es la historia de su rumbo a la cárcel. Pero sus fechorías no acaban ahí. Porque hay vida más allá de las rejas.

Éste individuo está de permiso hasta el viernes. Éste individuo tiene muchas cosas que hacer fuera de la cárcel porque "drogarme todo lo que puedo y ahora quiero echar un polvo porque llevo cinco años sin meterla" es tener expectativas de futuro, sobre todo si tienes una periodista y un cámara delante. Este individuo pilla cocaína y heroina y, claro, se la fuma. Este individuo se fuma su mezclita delante de su público.

A partir de ahora vemos un giro en la situación. Un cambio radical. Un vuelco inesperado en la trama.

Este desgraciado filosofa acerca de la droga. Este desgraciado dice que "la droga está conceptua(liza)da socialmente, muy mal porque la droga, pfffffssss, qué te voy a decir yo es... la auténtica salud, el bienestar, la alegría".

Ahora aparece un gitanillo en escena. Hay función circense y nadie le ha avisado. Pero él vive ahí y él sabe lo que es.

Su nuevo público no distrae a este desgraciado, que prosigue con su disertación. Este desgraciado dice que "hay cinco derechos universales que son innegables al hombre, a la raza humana. Uno es la vivienda, otro es la ropa, otra es la y la la dignidad y el quin...y el otr...buen...noss...y los otros dos se me han olvidado". Ha hablado un despojo biológico.

Este despojo le cuenta a la periodista que saldrá en octubre del año que viene. Este despojo no pierde la oportunidad de llamar maricón a su rector llamado Matías porque a este despojo le encanta hacer amigos. La periodista se despide de este despojo y este despojo se interesa por saber a dónde van. Porque pese a que van a trabajar, este despojo les dice que "(allí) está lleno de barro, hay gente muy peligrosa".

Ya no me quedan dudas, la droga es la auténtica salud.

Dropkick Murphys - The Warrior's Code (2005)



1. Your Spirits Alive (2:20)
2. The Warrior´s Code (2:29)
3. Captain Kelly's Kitchen (2:48)
4. The Walking Dead (2:07)
5. Sunshine Highway (3:22)
6. Wicked Sensitivity Crew (2:59)
7. The Burden (2:56)
8. Citizen CIA (1:28)
9. The green Fields Of France (4:45)
10. Take It And Run (2:44)
11. I'm Shipping Up To Boston (2:46)
12. The Auld Triangle (2:28)
13. The Last Letter Home (3:32)
14. Tessie (4:15)

A esta gente la conocí gracias al tema principal de la película Infiltrados (dicho sea de paso, peliculón). Rápidamente indagué por la red para saber quienes eran esos que mezclaban tan bien las guitarras con los instrumentos típicos del folk irlandés. Y es que cuando salí del cine después de ver la joyita de Scorsese no podía parar de tararear I'm Shipping Up To Boston. Porque así se llamaba la canción. Y el grupo: Dropkick Murphys.

La música de DKM oscila entre el hardcore y el punk rock más callejero con gran alternancia de voces. Sin embargo, lo que los define musicalmente es la inclusión de gaitas y otros instrumentos tradicionales de Irlanda. No hay que olvidar que DKM es un grupo formado por un puñado de hijos de inmigrantes irlandeses que se asentaron en la ciudad de Boston, y esas raíces celtas son fielmente materializadas en su música. Con ello, consiguen crear una propuesta que se aleja de las coordenadas estilísticas estandarizadas en la escena del punk rock y del hardcore estadounidense.

El pueblo irlandés posiblemente haya estado más tiempo en guerra que cualquier otro a lo largo de la historia. Desde la época de los celtas, antes de la llegada del cristianismo con San Patricio en el siglo V, y hasta la independencia del Reino Unido en 1921, han rechazado cualquier forma de gobierno centralizado exterior. Desde las invasiones normandas en el siglo XII hasta la guerra de la independencia contra Inglaterra, han luchado contra los distintos jefes y monarcas extranjeros, tomando paulatinamente conciencia de su identidad nacional. Y ésta suelen manifestarla con una pinta de cerveza en la mano.

Posiblemente Irlanda no sería lo que es sin la presencia del alcohol. Conocida por todos es la fama que tienen los habitantes de la isla a tener pequeños deslices con las bebidas espirituosas. Y es que para bien o para mal, en Irlanda son unos borrachos. La música de DKM refleja perfectamente ese espíritu alcohólico intrínsecamente relacionado a la cultura irlandesa. Es más, consiguen manifestar fielmente la euforia que se produce al estar en medio de una borrachera tras conquistar la victoria después de una batalla (o pelea o altercado o disturbio).

The Warrior's Code es su quinta entrega discográfica, nuevamente efectuada por la independiente Epitaph. En ella mantienen las constantes de pasadas placas: velocidad, garra y grandes dosis de buen rollo. Como en la inicial Your Spirits Alive, una canción de puro hardcore marca de la casa, en la que la presencia de gaitas y acordeones le otorgan el toque distintivo al sonido final de la canción. The Warrior's Code, el tema homónimo del disco, se demarca hacia un terreno más punk rockero en cuanto a batería y guitarras. Una composición en la que la gaita toma el protagonismo y la alternancia en las voces es la norma.



Los arrebatos alcohólicos en estado puro llegan con Captain Kelly's Kitchen, una canción que parece sacada de cualquier burdel de la irlanda más profunda, con ese ritmo juguetón, los instrumentos tradicionales tomando nuevamente el protagonismo y la superposición de distintas voces más propias de unos hooligans que de una banda de rock. Una canción que desprende aroma etílico por todos los poros. El primer single del disco es Sunshine Highway. Otra composición de alegre punk rock con una marcada melodía y la inclusión de un solo de guitarra.



Wicked Sensitive Crew no baja el listón del album en una composición 100% DKM, en la que hablan acerca de lo distintos tipos de "punkies" en un tono satírico. En The Burden y en Citizen CIA se alejan de las coordenadas de la música tradicional irlandesa para depararnos dos temas de punk rock y de ácido harcore respectivamente.

The Green Fields Of France es una tránquila balada, con un tono melancólico y fúnebre, en la que sin duda se trata de la canción más irlandesa de toda la placa. La letra es un sentido homenaje a todos los soldados irlandeses que dieron sus vidas en la primera guerra mundial por la causa de la libertad en contra del antiguo régimen. Lo más emotivo del disco. Take It And Run, una canción punk rock en la que no usan demasiados ornamentos, sirve como antesala de la mejor canción del disco, y que más seguidores les habrá reportado. No es otra que I'm Shipping Up To Boston. Sobran las presentaciones, pero para los que no la hayan escuchado, decir que se trata de un medio tiempo, con ciertas dosis de contundencia y de mala leche. Lo mejor es que la escuchéis vosotros. A modo de apunte decir que la letra de la canción está inspirada en un poema del escritor, poeta y músico folk estadounidense Woody Guthrie.



The Auld Triangle
es una canción que comienza con una instrumentación muy celta para derivar hacia terrenos hardcoreros. The Last Letter To Home supone una nueva dosis de hardcore celta marca de la casa. Tessie pone el cierre al album con la que es una adaptación del himno del equipo de Baseball de la ciudad de Boston, los Red Sox, con motivo de la consecución por su parte de las World Series.

Dropkick Murphys, con este The Warrior's Code, han conseguido firmar un album muy entretenido. Sin más pretensiones que las de conseguir hacer pasar un buen rato, los chicos de Boston logran cumplir con su cometido, a pesar de que la placa pierde con el número de escuchas. No obstante, conseguirán captar oyentes más allá de las fronteras de su estilo, pues su propuesta, llena de jocosidad, resulta ser perfecta para tomar unas cervezas y enciegarse en compañía de los colegas.

Me quedo con: I'm Shipping Up To Boston, The Warrior´s Code, The Green Fields Of France, Captain Kelly's Kitchen.
Si te gustan: NOFX, The Clash, la música celta mezclada con rock estilo Celtas Cortos.

Puntuación: 7.9 /10

domingo, 19 de agosto de 2007

¿Cuánto Beneficio?

Lo sorprendente de este acertijo es que la gente siempre se pelea por la respuesta. Sí, distinta gente lo resuelve de distinta manera y salen con respuestas distintas, y cada uno insiste en que su respuesta es la correcta. El acertijo es éste:

Un comerciante compró un artículo por 7 dólares, lo vendió por 8, lo volvió a comprar por 9 y lo vendió por 10. ¿Cuánto beneficio sacó?

Dios no juega a los dados

Así contestó Einstein a los defensores de la mecánica cuántica. El físico alemán estaba absolutamente convencido de que el universo que habitamos debía estar regido por leyes absolutamente deterministas, y éstas, debían ser conocidas por el ser humano. La mecánica cuántica, sin negar la primera afirmación, ponía en tela de juicio la segunda debido a las limitaciones inherentes a la labor de observar y teorizar los fenómenos en la escala microscópica. Es el conocido principio de incertidumbre de Heisemberg.

Y ahora, algo completamente diferente:



sábado, 18 de agosto de 2007

Materazzi revela el insulto

El 9 de julio de 2006 se celebró la final del mundial de fútbol organizado por Alemania. En ella se vieron las caras Italia y Francia, dos selecciones que no entraban a priori como favoritas en los pronósticos, pero que al final se revelaron como las más efectivas.

El partido fue intenso. Francia se puso por delante con un gol desde el punto de penalty marcado por Zidane, no sin ciertas dosis de suspense. El partido parecía encarrilado para los franceses, que con una defensa férrea atrás, aguantaban los envistes del equipo transalpino. Pero la alegría no les duraría demasiado a los galos, pues sólo diez minutos después del gol de Zidane, Pirlo botaba un córner desde el lado derecho del ataque italiano que Materazzi conseguía rematar entre los tres palos, superando a Vieira en el salto y a Barthez en el remate.

La igualada en el marcador espoleó nuevamente a los franceses, que volvieron a buscar con ahínco el gol. De ahí hasta el final de los minutos reglamentarios fue un constante monólogo del conjunto francés que, liderados por Henry, Ribery y Zidane, no dieron un respiro al guardameta Gianluigi Buffon, que tuvo intervenciones de verdadero mérito. Sin embargo, el marcador no se movió al término de los 90 minutos.

La prórroga comenzó con la misma dinámica: una Francia volcada al ataque no conseguía perforar la portería rival. Mientras, los italianos buscaban una contra letal. En éstas, alrededor del minuto 110 de partido, el trencilla Horacio Elizondo detenía el partido. Algo había sucedido. A instancias del cuarto arbitro, el español Medina Cantalejo, decidiría expulsar a Zidane por una agresión a Materazzi. El destino o el azar le había jugado una mala pasada al francés, quien el día de su retirada anunciada, habría perdido los nervios ante las increpaciones del defensa italiano.

El resto es historia: los franceses perdieon empuje con la expulsión de Zidane y se acabaría llegando a la tanda de penaltis. En ella, los italianos no fallaron, mientras que el encargado de lanzar la segunda pena máxima para el conjunto francés, David Trezeguet, acabaría mandando el balón al travesaño. La suerte estaba echada. Italia había conseguido su cuarto entorchado mundial. Durante los días siguientes, en Italia se festejaría por todo lo alto el triunfo, como si de una victoria militar se tratase. En Francia, en cambio, se lloraba el amargo desenlace de la contienda y el fatal adiós por la puerta de atrás de su ídolo.

Qué se dijeron Materazzi y Zidane y el por qué, había sido un absoluto misterio. Hasta hoy. Materazzi, en una entrevista concedida a la revista italiana 'TV Sorrisi e Canzoni', revela los entresijos de la polémica. Ésta es su versión:

"Agarré la camiseta de Zidane durante algunos segundos y él se volvió hacia mí, me habló burlándose, me miró con arrogancia de arriba abajo y me preguntó si quería su camiseta y le respondí con un insulto: prefiero la de la puta de hermana".

Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Anathema - A Natural Disaster (2003)



1. Harmonium (5:28)
2. Balance (3:58)
3. Closer (6:20)
4. Are You There? (4:59)
5. Childhood Dream (2:10)
6. Pulled Under At 2000 Meters A Second (5:23)
7. A Natural Disaster (6:27)
8. Flying (5:57)
9. Electricity (3:51)
10. Violence (10:41)

Anathema es una de esas bandas que suponen un Rara Avis dentro del abigarrado panórama musical. Pese a sus numerosos cambios de formación y a su búsqueda constante dentro de la maraña de géneros musicales, han logrado labrarse un espacio propio en el que la posibilidad del esparcimiento de las inquietudes artísticas no es frenado ni cortado por las necesidades que imponen las modas, el mercado o las barreras estilísticas. No en vano, pese a su evolución musical, Anathema sigue siendo en esencia lo que era hace quince años: una banda de música amarga, triste y profundamente emocional.

Provenientes de la ciudad inglesa de Liverpool, Anathema iniciaron su carrera allá a principios de los 90. Junto con My Dying Bride y Paradise Lost dieron forma a lo que hoy se conoce como doom-death metal, un sub-género del doom metal en el que las voces propias del death toman el protagonismo. Posteriormente fueron introduciendo voces limpias en sus canciones y bajando la distorsión de las guitarras, a la par que bajaban las revoluciones de la batería. 1999, con la salida al mercado de Judgement, su quinto disco de estudio, está considerado como la retirada definitiva de Anathema de la escena del doom metal, para desviarse hacia terrenos musicales inexplorados como pueden ser el rock alternativo, el rock atmosférico y el rock progresivo. Tras la publicación en 2001 del excelente A Fine Day To Exit, en 2003 nos presentaron A Natural Disaster, su continuación lógica.

Con una formación consistente en Vincent Cavanagh a las voces y a la guitarra rítmica, Daniel Cavanagh a la guitarra solista y a algunos teclados, Jammie Cavanagh al bajo, Les Smith a los teclados, John Douglass a la batería y Lee Douglass como vocalista auxiliar, Anathema nos entregan 55 minutos de música bajo el título de A Natural Disaster.

En ésta, su séptima entrega discográfica, Anathema nos invitan a realizar un viaje a las profundidades de nuestra alma. No se trata de un conglomerado de 10 canciones reunidas con el objetivo de cumplir, sino de una unidad en la que cada pieza es indisociable de las demás. Se trata de una puerta abierta a la introspección de cada uno, de un espacio en el que poder contemplar nuestras alegrías y, principalmente, nuestras miserias. Es indagar en un camino plagado de sombras en el que, en contadas ocasiones, podemos percibir la luz. Es adentrarse en un valle de lágrimas en el que el dolor y el sufrimiento son necesarios para hallar la purificación espiritual.

En el plano musical, A Natural Disaster se aleja de los patrones que acercaron a Anathema al rock alternativo con A Fine Day To Exit. El camino elejido por la banda ha sido el de llevar sus composiciones por una senda más cercana a la de un rock tranquilo, minimalista, progresivo y claramente atmosférico. Prueba de ello es la inicial Harmonium, tema que se sustenta en unas melodías etéreas que guían los teclados, y a las que la voz se incorpora rápidamente con una percusión sintetizada dando al conjunto la sensación de ser una marcha funebre. La canción se mantiene tranquila y reposada, cual reflexión fría y desapasionada, hasta la irrupción de las guitarras. Uno de los puntos fuertes de la música contenida en este disco es la sensación de que una tormenta se avecina tras la calma, y Harmonium es fiel reflejo de ello, pues la sensación de tensión es abrumadora.

El dúo Balance/Closer, acentúa esa sensación de desasosiego. La primera comienza con un ritmo constante y preciso, y unos teclados que nuevamente guían una composición en la que Vincent Cavanagh clava una perfecta melodía vocal. La tempestad se avecina, y finalmente llega en la segunda mitad del corte, con la irrupción nuevamente de las guitarras. Tras ella está Closer, que en uno de los mejores enlaces que he ecuchado en mucho tiempo, vuelve a la calma por medio de unos teclados y una voz pasada por filtros electrónicos. A medida que la composición se desarrolla se van introduciendo nuevos elementos: riffes de guitarra, matices en los teclados, ruidos con pedales, etc. para acabar desembocando en el mismo lugar del que partió.



Are You There?
es una composición de claras reminiscencias progresivas, en concreto pink floydianas. Tras un colchón de teclados y la voz en la sombra de Anna Livingstone, se va desarrollando un paisaje de profunda incertidumbre existencial que concluye en una llamada agónica y desesperanzada por hallar una identidad que se perdió en un mar de dudas. Más optimista es la instrumental Childhood Dream, en la que se escuchan niños riendo y jugando, y que inevitablemente hace pensar en la metáfora nietzscheana del superhombre como el niño creador que se ha liberado de todas sus pesadas cargas.

El ramalazo metálico llega con Pulled Under (At 2000 Metres A Second), que irrumpe con inusitada fuerza, rompiendo la tónica reinante durante los primeros cinco cortes del disco, y que recordará a los primeros pasos en la música de la formación inglesa. A Natural Disaster cuenta como encargada de la interpretación vocal con Lee Douglass, hermana del batería. Se trata de una preciosa composición que hara recordar a algunos a Portishead. Flying nos devuelve a los senderos progresivos con la que es una de las mejores composiciones de su carrera, sino la mejor. Una canción que es liderada por la amarga melodía vocal de Vincent Cavanagh, y que cuenta con una fabulosa interpretación a la guitarra solista por parte de su hermano Daniel. Una auténtica delicia para los oídos. (En el vídeo, interpretada en acústico.)



Se acerca el final del CD, y es el turno de Electricity. Canción que demuestra que no son necesarios demasiado ornamentos para componer una buena pieza: piano, voz y arreglos atmosféricos en los teclados, y poco más. El cierre del disco lo firma Violence, una canción instrumental profundamente emotiva, que arranca con un piano martilleando unas notas y al que se le van incorporando el resto de instrumentos. Una sensación de nostalgia invade el ambiente, hasta que la guitarra y la batería comienzan el festival de violencia sonora por medio de una desquiciada percusión y un constante riffeo. Poco a poco la avalancha se diluye, y en ella vuelve a emerger el piano, más melancólico que al principio, para ir desarrollando una partitura más propia del post-romanticismo que del rock, para concluir con unas notas que denotan esperanza más allá de la catástrofe. Sencillamente sublime.

Es difícil describir con palabras aquello para lo que no tenemos designaciones, y por tanto, toda descripción resulta ser un ejercicio de vacuidad en relación a dicho cometido. Sólo la música y la poesía parecen sugerir aquello para lo que nos sentimos impotentes toda vez que nuestro lenguaje ha dicho basta. Anathema, con A Natural Disaster, logran penetrar las barreras de nuestro lenguaje para inmiscuirnos en un terreno inhóspito y, por ello mismo, desconocido. "Solamente" por eso, se merecen la total y absoluta aprobación del que escribe estas lineas.

Me quedo con: Todo
Si te gustan: Porcupine Tree, Jeff Buckley, Radiohead, Opeth, Pink Floyd. Y si te gusta la música.

Puntuación: 10 /10

jueves, 16 de agosto de 2007

La Gravesinha

No todo en el fútbol son Ronaldinhos, Messis, Kakás, Cristianos Ronaldos o Henrys. No todo es oro lo que reluce. Ninguno de estos jugadores ha inventado el regate definitivo; el regate letal. Ninguno de estos jugadores es Thomas Gravesen, porque Thomas Gravesen no es un jugador de Fútbol, es algo más. Lo suyo es el arte, si es que la lucha grecorromana, el pressing catch, el vale tudo y las peleas de gallos, todo junto y en el mismo lote, son arte. Que no lo sé, pero tampoco importa, al menos existiendo esa "maravilla" llamada Gravesinha.


El creacionismo y Padre de Familia

De todos es sabido las reticencias existentes en algunos estados norteamericanos respecto a la teoría de la evolución y a la ciencia en general. Reticencias promovidas por los sectores más conservadores alineados junto al nucleo duro eclesiástico. En esos estados, como Kansas, se enseña en las escuelas el Creacionismo como verdad científica contrastada empíricamente.

Esta situación ha creado una fuerte polémica interna entre las asociaciones educativas estadounidenses. Numerosas voces del mundo de la ciencia y la cultura han puesto el grito en el cielo ante lo que ellos consideran como una aberración contra todos los cánones y criterios de cientificidad. Seth McFarlane, creador de Padre de Familia, no podía ser menos y nos ofrece su particular perspectiva de la situación, mordaz y satírica como siempre.



martes, 14 de agosto de 2007

Las imitaciones de Djokovic

Acaba de ganar el torneo de Montreal venciendo en la final al gran Federer. Es el tenista con más futuro del circuito con permiso de Nadal. Su tenis es técnico: tiene un potente saque, una derecha solvente y un revés cruzado a dos manos mortal. Tiene carisma y genio. Y además, hace unas excelentes imitaciones.


lunes, 13 de agosto de 2007

Sicko (2007)



A estas alturas de la película, hablar de Michael Moore es hablar del enemigo público número 1 de los sectores conservadores en Estados Unidos. Documentales como Bowling For Columbine o Farenheit 9/11 le hicieron acreedor de tan honorífico galardón. En ellos metía el dedo en la llaga del problema civil que supone el derecho a un arma de todo americano mayor de edad y de los negocios que la familia Bush realizó con Osama Bin Laden, así como de los entresijos corruptos que llevaron del 11-S a las guerras de Afganistán e Irak y todas sus implicaciones políticas y sociales. Ahora este tipo de ovalada presencia, pero no por ello con pelos en la lengua, nos presenta su último largometraje, Sicko.

En esta ocasión su ataque va dirigido al sistema sanitario estadounidense. Quién más quién menos conoce que la sanidad americana es privada; quién más quién menos puede hacerse una ligera idea de a qué intereses políticos y pecuniarios obedece y beneficia esa situación; quién más quién menos puede imaginarse cuáles son las consecuencias sociales en el país bandera del liberalismo económico. Quién más quién menos puede hacer estas cosas. Bien, Michael Moore se encarga con Sicko de despejar dudas y mostrarnos una panorámica del estado de la cuestión ahora, en sus orígenes y presumiblemente en un futuro a largo plazo, si nadie o nada lo remedia.

Siempre se le ha achacado al realizador americano el mostrar de un modo sesgado y parcial los hechos y problemáticas sobre los que versan sus trabajos y con ello, además, el ser a veces demasiado sensacionalista.

Respecto a ello creo que es parte de su idiosincrasia como contador de historias. Es su modo de hacer que algo sea más atrayente para el expectador. Bien es cierto que los temas que trata tienen un interés intrínseco y habrá quienes consideren que las bromas y parodias que introduce en sus películas no son sino excesos y licencias difícilmente justificables desde una perspectiva supuestamente objetiva. No nos olvidemos que se trata de un hacedor de documentales. Pero la verdad es que quienes afirman tales cosas se olvidan de algo esencial: el cine de Michael Moore, a parte de pretender (in)formar, entretiene. Prueba de ello fue la consecución de la Palma de Oro a la mejor película por Fahrenheit 9/11, y las palabras que le dedicó Quentin Tarantino a Michael Moore cuando aquel era parte del jurado que le otorgó el premio: "Quiero que sepas que los aspectos políticos de tu película no tienen nada que ver con el premio. En este jurado tenemos distintas opiniones políticas, pero tú has recibido el premio porque has hecho una gran película. Quiero que lo sepas... de director a director".

Ahora bien, no podemos olvidar que, si bien es cierto que una película debe entretener, una película documental debería informar. Esto significa que un documental debería mostrar una serie de hechos donde la carga subjetiva, ideológica y política del que los muestra debe aparecérsele al expectador casi imperceptible. Pues los hechos simplemente son y la cuestión de cómo deberían ser éstos le es ajena a la más primitiva de su descripción. Es la diferencia entre informar y formar (opinión). La diferencia es sutil y en gran medida difusa. Intentaré aclararla con un ejemplo: Puedes mostrar la partida, travesía y posterior naufragio de una patera en alta mar, sus causas y su consecuencias, y finalmente establecer una conclusión a título personal sobre la justicia o injusticia de ese hecho, o puedes hacer todo eso sin diferenciar cuando estás describiendo (hecho, causas y consecuencias) y cuando estás haciendo un ejercicio de opinión (justicia o injusticia).

Las películas de Michael Moore suelen optar por mostrar sus contenidos por medio de la segunda vía. De este modo, establecen una crítica a una situación determinada por medio y en medio de la descripción de unos hechos. Con ello se descoloca al expectador sobre la base de que a éste se le impide establecer un juicio crítico personal acerca de lo que le están ofreciendo, pues este juicio ya se lo están dando.

Aún así, es necesario realizar una nueva matización, y para no extenderme, me centraré en los dos documentales más famosos del realizador estadounidense: Bowling For Columbine y Fahrenheit 9/11. En estas dos películas veíamos como Michael Moore cargaba sus tintas contra el derecho a tener un arma y contra la administración Bush respectivamente. En ellas había muchas similitudes de estilo narrativo: Michael Moore recorriéndose los distintos lugares para entrevistar a los afectados, interposición de imágenes antes y después de los hechos, ritmo narrativo rápido y consistente, etc. Pero había una diferencia de fondo: Mientras que en la primera el foco de la crítica abarcaba a todos los sectores políticos, en la segunda no era así, era más partidista. Las consecuencias de ello son innegables. Si en un caso se ofrece una reflexión (eso sí, masticada) en un ámbito en el que el atacado es el sistema, y por tanto, todos los partidos políticos, en el otro el marco de la crítica es más reducido, y por tanto, más parcial. Es en Fahrenheit 9/11 donde el modo de presentar las cosas de Michael Moore puede ser más peligroso, por cuanto de demagógico pueda haber en su exposición.

Por suerte, el tema tratado en Sicko es de una dimensión que concierne a todos los sectores de la sociedad americana, y en esa medida, el ataque de Michael Moore resulta más honesto y veraz. Desde las empresas farmaceúticas y las empresas de seguros médicos, hasta los círculos de poder tanto conservadores como demócratas, tanto de ayer como de hoy, pasando por los propios usuarios de esa sanidad y en última instancia los verdaderos damnificados por esta situación. Todos tienen su papel en la representación del problema

El tema de la película, el de que la sanidad estadounidense sea privada, y por tanto, restringida a todos aquellos ciudadanos con unos ingresos suficientes para costeársela, es comparado con el tipo de sanidad existente en otros países civilizados como pueden ser Canadá, Reino Unido o Francia, en los cuales el acceso a la atención médica es universal, sin ningún tipo de traba económica que cupiese hacer a los benefactores de ella. Con ello Michael Moore pretende desmitificar la vieja idea, arrastrada desde los primeros años de la guerra fía, de que una sanidad universal es el primer paso para que los comunistas/socialistas alcancen el poder. En ese sentido es curioso lo que sucede al final de la película... y que no desvelaré.

Desde el punto de vista del entretenimiento, Sicko ofrece grandes dosis. No en vano Michael Moore se desenvuelve en esa faceta del juego como pez en el agua. Sin embargo, y a ese respecto, es ineludible establecer comparaciones con sus películas precedentes, en las cuales, Sicko se revela como perdedora de la partida. Pese a tener soberbios momentos dramáticos como nunca antes habíamos podido presenciar en una película del director americano, pues algunas historias son realmente terribles desde el punto de vista moral y humano (sin tanta parafernalia como la había en Bowling), y momentos de gran ironía y sarcasmo, como bien nos suele deparar el señor Moore, el desequilibrio entre unas situaciones y otras está claramente acentuado debido a transiciones quizás demasiado largas y anodinas en las que, hablando llanamente, ni chicha ni limoná. Con todo esto, no quiero decir que sea una película aburrida, ni mucho menos. Solo que el listón dejado por Bowling For Columbine y Fahrenheit 9/11 es difícil de superar y que, dicho sea de paso, me parece insoslayable referirme a ellas para enjuiciar a ésta.

Con todo ello, y estableciendo una conclusión a estos párrafos, Sicko se decanta por un camino que sigue en cierta medida la senda emprendida por Bowling For Columbine. Además, alejándose de sus predecesoras en la toma de un tono mucho más sobrio, consigue alcanzar cotas de mayor verosimilitud. Y eso es algo que agredecerán todos aquellos expectadores que pretendan conseguir algo más que las dos horas de entretenimiento de rigor, que Michael Moore, como buen vendedor, sabe ofertar a su público.

Puntuación: 7.6

domingo, 12 de agosto de 2007

Fear My Thoughts - Vulcanus (2007)



1. Accompanied By Death (3:52)
2. Blankness (3: 46)
3. Culture Of Fear (6:43)
4. Accelerate Or Die (4:11)
5. Stamp Of Credence (5:57)
6. Survival Scars (4:17)
7. Vulcanus (5:13)
8. Soul Consumer (4:17)
9. Both Blood (4:05)
10. Gates To Nowhere (4:48)
11. Lost In Black (4:43)
12. Wasteland (5:04)

Nadie duda en afirmar que hoy en día la escena metálica internacional está copada hasta los topes de formaciones de metalcore o death metal melódico moderno (últimos In Flames o Soilwork). Si hay oferta es porque hay demanda, y eso lo saben muy bien las discográficas, que andan ojo avizor para capturar a la enésima copia de la copia, y así hacer caja. Y es que los dictados de la moda son imperativos categóricos para el mercado.

Pero como toda moda, ésta del metalcore también es o será efímera, faltaría más. La pregunta no está en saber cuando llegará su fecha de caducidad, pues es eso es algo que tarde o temprano sucederá, y que no tiene discusión. La pregunta está en saber qué grupos sobrevivirán al manido estilo cuando éste deje de tener tirón comercial. Para responderla solo existen hipótesis, algunas más plausibles que otras, pero al fin y al cabo, solo son meras conjeturas.

Mientras llega su fecha de defunción, seguirán saliendo grupos. Unos mejores que otros. La mayoría con un tiempo de vida igual o menor al auge del estilo al que pertenecen. En esa encrucijada se encuentran Fear My Thoughts.

Fear My Thougths es una banda alemana que practica un estilo a medio camino entre el death metal melódico y el metalcore de raigambre más americana. Fundados en 1998, actualmente la banda está conformada por Martin Fischer a las voces, Marcus Ruf y Patrick Hagman a las guitarras, Bartosz Wojciechowski al bajo y Norman Lonhard a la batería. Vulcanus es el quinto disco en su trayectoria, disco que ha supuesto su fichaje por Century Media. La producción ha corrido a cargo del experimentado Jacob Hansen, con el que ya contaron para la grabación de su anterior Hell Sweet Hell.

En este Vulcanus han optado por un estilo más escandinavo que norteamericano, y han introducido influencias cercanas al metal progresivo, y tintes incluso black en alguna que otra canción. Todo ello sin perder un ápice de la brutalidad de la que hicieron gala en entregas discográficas precedentes.

El pistoletazo de salida lo da Acompannied By death, una canción de claro regusto sueco en cuanto a las guitarras, con partes rápidas y contundentes que harán recordar a algunos a los últimos In Flames del Come Clarity. Una canción normalita que no destaca demasiado. Quizás hubiera sido mejor decisión arrancar el disco con su sucesora, y hasta ahora único single del disco, Blankness. Se trata de una canción que desde el principio hasta el final ataca a la yugular, con un Norman Lonhard pletórico a las baquetas, un buen estribillo y buenos armónicos de guitarra que desahogan unos riffes simples pero efectivos.



Culture Of Fear es sin embargo una canción muchísimo más elaborada que comienza con una introducción tranquila que gradualmente va de menos a más, incorporando parafernalia de teclados, hasta desembocar en un genial estribillo en el que todos los miembros del grupo dan lo mejor de sí a nivel musical. Desde punteos roqueros, hasta demostraciones de gran solvencia a la batería, todo con una estructura de marcado color progresivo, pero sin perder el aroma escandinavo en el sonido. Uno de los grandes aciertos del disco. Accelerate or Die es una composición de claro estilo thrasher en los riffes que se asemeja a la agresión sónica practicada por los daneses Hatesphere. Stamp Of Credence es un tema que pasaría desapercibido si no fuera por el estribillo tan black que se marcan y que realmente queda impactante. Survival Scars recuerda en su arranque esta vez a los suecos At The Gates, tanto por el ritmo acelerado como por el sonido. Aunque la cosa cambia a partir del estribillo, asemejándose más a Soilwork, con unas guitarras que te harán rememorar los tiempos del A Predator's Portrait.

El ecuador del CD llega con la instrumental, y homónima del disco, Vulcanus. Nuevamente los cinco componentes de Fear My Thoughts dan lo mejor de sí, regalándonos una pieza progresiva en la que juegan con polirritmos y demás estructuras complejas para desembocar en un final más propio de los Tool del 10000 Days que de una banda del pelotón del death metal melódico.

De aquí hacia el final, nada nuevo bajo el sol, o al menos, bajo mis orejas. Tanto Soul Consumer, Both Blood como Gates To Nowhere obedecen a los cánones de la música de Soilwork: estribillos muy melódicos acompañados de fraseos guitarreros resultones pero mil veces oídos. Lost In Black nos devuelve la contundencia y la crudeza, ésta vez bajo el aspecto de los extintos At The Gates. El cierre al disco lo firma Wasteland, una composición que de nuevo juega con esquemas soilworkeros pero que sin duda no resulta tan típica como la triada de temas que va después de Vulcanus, pues esta vez, introducen unos teclados que se salen del patrón mil veces usado y mil veces escuchado en Soilwork, para derivar hacia terrenos más atmosféricos.

Fear My Thoughts no pasarán a la historia por haber reformado y llevado a otro nivel el tan manido género del death metal melódico, género que sufre de una incontestable y preocupante ausencia de ideas frescas. El principal problema de Vulcanus es su evidente arraigamiento en formas y estructuras ya oídas y masticadas cientos de veces, y por tanto, su carencia de originalidad. No obstante, no se les puede negar cierta voluntad de renovación, aunque ésta aparezca con cuentagotas y en momentos demasiado puntuales y esporádicos. Éste es, en definitiva, un disco que, sin llegar a entusiasmar, podrá hacer pasar buenos ratos a los más fervientes seguidores del estilo, pero que, por contra, no colmará las expectativas de todos aquellos que esperan ansiosamente algo nuevo y con la suficiente insolencia como para romper las barreras estilisticas que actualmente, ya sea por los dictados de la industria o por la ausencia de nuevas ideas, se asientan férreamente en el suelo del panorama metálico

Me quedo con: Culture Of Fear, Vulcanus, la producción y el sonido.
Si te gustan: Soilwork, At The Gates, Scar Symetry, Hatesphere.

Puntuación: 7,1/10

sábado, 11 de agosto de 2007

Versos para los sordos

Porque sordo es el que no escucha...

Siempre me ha hecho gracia la cabezonería de la que hacemos gala los auto-denominados metalheads. Como si de un ataque a nuestro orgullo se tratara, desechamos cualquier producto que se apee de las directrices que marca nuestro género musical preferido.

Bien es cierto que la etiqueta metal es bien amplia, y que generalmente esta situación que describo se desglosa en sub-estilos tales como el heavy, el death, el thrash, el black o el gótico por poner unos ejemplos. A los que les gusta el black y el death normalmente no les gusta el power y a los que les gusta el new metal tachan lo demás de viejo y pretérito, nuevamente por poner unos ejemplos.

Por eso algunos se sienten más cómodos identificándose como metalheads, haciendo ver que así son ciudadanos de la comunidad metalera en el sentido más amplio de la acepción. De ahí lo curioso de esta situación: nos consideramos metalheads aún a pesar de que pocos escuchen todas las vertientes de la corriente y, además, creemos que ocultamos con ello nuestra estrechez de miras, cosa que el propio campo semántico de la palabra no hace sino desmentir. Al fin y al cabo, sólo somos heavies a los ojos de la sociedad...

De todas formas, siempre hay excepciones. Hay personas que esto de las etiquetas no se lo toman demasiado en serio. Prefieren interpretarlas como meros índices orientativos más que como roles dispuestos a adoptar y asumir como dogma de lo que algo pretendidamente debería ser.

No cabe duda de que estos individuos serán más libres a la hora de juzgar y apreciar las cualidades de una pieza de música, sea del estilo que sea, y, ni que decir tiene, no se tomarán demasiado en serio las líneas precedentes.

...no el que no le hace falta escuchar.

Volbeat - Rock The Rebel / Metal The Devil (2007)



1. The Human Instrument (4:29)
2. Mr. And Mrs. Ness (3:47)
3. The Garden's Tale (4:52)
4. Devil Or The Blue Cat's Song (3:16)
5. Sad Man's Tongue (3:06)
6. River Queen (3:41)
7. Radio Girl (3:46)
8. A Moment Forever (3:43)
9. Soulsweeper #2 (4:03)
10. You Or Them (4:11)
11. Boa (jdm) (3:46)

Volbeat (de la unión de volume/volumen y beat/ritmo) son una banda procedente de Dinamarca que tocan una especie de punk-metal con influencias del hard rock, el country e incluso del rockabilly. Formados en 2001, en 2005 editaron su disco debut The Strength / The Sound / The Songs, con el que cosecharon numerosos éxitos y galardones en su tierra natal. En 2006 tocaron en el festival de Roskilde, junto a artistas como Madonna, Pink Floyd, Korn o Eminem, recibiendo una puntuación de seis sobre seis por parte del diario danés BT. Dos años después de su disco debut nos presentan Rock The Rebel / Metal The Devil.

La primera impresión tras unas pocas escuchas es que nos encontramos con los mismos Volbeat de hace dos años, pero si cabe acentuados y mejorados. La voz de Michael Poulsen sigue tan perfecta como siempre, con ese toque a medio camino entre un James hetfield y un Danzig. Las guitarras siguen despachando riffes contundentes y la batería sigue estando bien engrasada bajo el control de Jon Larsen.

Pero si hay algo realmente destacable en este Rock The Rebel / Metal The Devil son las melodías que ha conseguido lograr el señor Poulsen. Este disco confirma al vocalista danés entre la liga de los grandes del metal europero y, por extensión, mundial. Lo que diferencia a un buen cantante de un cantante superior no es la entonación, la modulación o el número de octavas más que uno pueda conseguir sobre el otro. Lo que hace al cantante superior es escribir grandes melodías que se te queden en la memoria. Y eso es algo que al señor Poulsen se le da bastante bien. Ejemplos de ello son la trágica y melancólica Mr. And Mrs. Ness o la punky y dicharachera Radio Girl, en la que nos muestra la influencia del rockabilly y de Elvis Pressley en su modo de cantar.



Siguiendo el repaso a las canciones del disco los arrebatos de country metal los encontramos en la sagaz The Human Instrument y en Sad Man's Tongue, en la que por un momento da la sensación de que Johnny Cash se hiciera de golpe y porrazo el líder de los Misfits. A Moment Forever sigue la misma tónica, con unos versos cantados en plan Elvis y un estribillo acompañado de guitarras melódicas típicas del heavy.

El medio tiempo del disco llega Con Soulweeper #2, continuación de la canción del mismo nombre de su disco debut. En You Or Them, Boa (jdm) o River Queen dejan a un lado sus influencias country para parir tres tema que para sí lo quisieran cualquiera de los imitadores de los Metallica del Black Album, incluidos los Metallica posteriores al Black Album.

He dejado para el final del análisis, la que para mi gusto es la mejor canción de todo el disco, aunque esto, como todo en estas cosas, sea interminablemente discutible. No, no es la punky y acelerada Devil Or The Blue Cat's Song, sino la también punky, pero con ramalazos épicos, The Garden's Tale. Todo un himno. Y si no lo creéis, escuchad.



Hacía tiempo que no escuchaba un disco de puro y llano metal tan divertido y desenfadado, aunque con momentos de seriedad, como este Rock The Rebel / Metal The Devil de los daneses Volbeat. No es un prodigio técnico. Ni siquiera tiene solos de guitarra. Pero emana feeling y ciertas dosis de originalidad por los cuatros costados. Y eso es algo que de ser así, supone un antídoto para lo que son los dos principales venenos del metal hoy en día.

Me quedo con: The Garden´s Tale, Radio Girl, Sad Man's Tongue, Mr. And Mrs. Ness y, en general con la voz de Michael Poulsen.
Si te gustan: Metallica, The Misfits, Johnny Cash, Elvis

Puntuación: 9.2/10