jueves 1 de octubre de 2009

Me han crackeado la cuenta de MSN

Y la del Facebook. Puto phishing. En fin, mi nueva cuenta es josegaona86@hotmail.com.

viernes 25 de septiembre de 2009

Esto es Póquer

La gente corriente cree que los juegos de cartas, y en particular el Póquer, son fundamentalmente azar con ciertas dosis de engaño. Y tienen razón, pero no toda la razón. En realidad, el póquer consiste en estadística, probabilidad y capacidad para representar lo que no tienes. Y eso en el póquer en vivo. En el póquer por internet la capacidad para representar lo que no tienes mengua considerablemente su utilidad. A la larga, lo que cuenta es la expectativa matemática que te ofrece tu mano según la ronda de apuestas.

El teorema del póquer de Sklansky es claro: Cada vez que jugamos de forma distinta de cómo hubiéramos jugado si pudiéramos ver las cartas de nuestros rivales, ganan ellos. Cada vez que nosotros jugamos de la misma forma que lo hubiéramos hecho si pudiéramos ver las cartas de nuestros rivales, pierden ellos. Obviamente, el póquer es un juego de información incompleta y no podemos ver las cartas de nuestros rivales. Sólo podemos conjeturarlas en función de su conducta y jugar las nuestras en función de su expectativa matemática.

Las probabilidades de que un póquer pueda tener expectativa negativa son fráncamente reducidas. Un póquer sólo puede perder ante una escalera de color. Y la probabilidad de que en una misma mesa se junte una escalera de color al as y un póqer de ases son del 0'00000004%. Si en una hora por internet se pueden jugar unas 40 manos en una mesa de tamaño medio, tenemos que si jugáramos ininterrumpidamente (sin hacer ninguna clase de descanso) tardaríamos unos 11415 años en ver una situación así, por promedio. ¿Mucho tiempo no?

Bien, para eso están las WSOP y youtube.



Pobre japonés, porque todos hubiéramos hecho lo que él en esa situación. Gracias al póquer, ahora entiendo el imperativo categórico de Kant.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Man Made God (11)

Dudar o no de la existencia de Dios es como dudar o no de la existencia de la mente: un mero acto ocioso. Allí donde hay ausencia de definiciones precisas, hay confusión conceptual. Y donde hay confusión conceptual, ni siquiera hay una cuestión abierta. Defíname qué es Dios o qué es la mente, y podremos empezar a discutir; podremos, por tanto, decir que hay una cuestión. Si no, sólo tendremos prolegómenos. Esto es, sólo tendremos filosofía. La ciencia no se distingue de la filosofía por su objetividad; es más bien que la primera opera con criterios de diferenciación en tanto que la segunda los fabrica. Pero los fabrica mediante otros criterios de diferenciación. La objetividad o ausencia de ella es una marca producto de nuestras distinciones, así como la objetividad o ausencia de ella presupone ella misma una marca para la propia diferenciación. Barreras para delimitar las barreras. Una pregunta filosófica es de la forma: "¿qué fue antes, el huevo o la gallina?" Y la respuesta filosófica más inteligente sería: "¿antes de qué?" (Lo cual, dicho sea de paso, no constituye respuesta alguna.)

Si un problema filosófico puede permanecer en el panteón de los problemas filosóficos, mejor así que en uno creado por el hombre, en el caso de que uno y otro sean cosas distintas. Que un enigma filosófico no tenga consecuencias prácticas es lo mejor que nos puede pasar a todos. Una boca menos a la que alimentar.

¿Dios es omnipotente?
¿Dios es bueno?
¿Dios es concupiscente?

A nadie debería importarle. El problema real no surge cuando alguno de esos predicados sirve para delimitar las propiedades del objeto, surge cuando el objeto, delimitado o no, sirve para poderes fácticos. Una religión que empiece y termine en una sinagoga, iglesia o mezquita no es un problema real. Pero lo problemático es constituido por el hecho de que en una sinagoga, iglesia o mezquita no sólo hay objetos inanimados, también hay creencias, deseos y temores, todos ellos portados por objetos animados. Estos son el verdadero foco de nuestras preocupaciones; el ojo del tornado.

A veces me desanima vivir en el siglo XXI. Siento que lo más importante ya ha sido hecho, tanto en materia intelectual o artística como material. Nuestras vidas como personas acomodadas del mundo industrializado carecen del acicate que en otras épocas podrían haber adquirido. Al final terminan reduciéndose a lo de siempre, a lo que en todas las épocas ha predominado, a nuestra constante biológica: exparcir la simiente. Lo duro es que a esa constante cada vez hay menos variables que añadirle, menos indeterminaciones, menos fluctuaciones. El camino cambia, en otras épocas era empedrado y ahora quizá sea adoquinado. Da igual, el horizonte es siempre el mismo.

Dios no creó al hombre, el hombre creó a Dios. Pero el hombre no es Dios, jamás lo será.


viernes 21 de agosto de 2009

Genealogies

Nueva canción. La más completa que he hecho este verano y probablemente de todas las que haya hecho nunca, grabadas o no, y con batería o sin ella. En cualquier caso, es la más trabajada, tanto por número de guitarras, como por batería y su acople con aquellas. Aunque en este último sentido, algunas partes de Out of Bounds eran demoledoras y posiblemente superiores a todas las que hay en este tema.

A Genealogies puede vérsela como metal progresivo, aunque quizá esa sea una etiqueta un tanto exagerada para lo que puede escucharse en los más de siete minutos que dura. No le llega a la suela de los zapatos a la canción más trivial de unos Dream Theater o unos Novembre. Ante todo es thrash y algo de heavy, todo ello aderezado con los suficientes cambios de ritmo para que la canción tenga el mínimo aliciente. ¡Hasta he incluido el tan denostado por mi 4x4! En fin, renovarse o morir.

El programa usado, otra vez, es Tracktion. Igualmente, el pack de samples de percusión es Drum Kit From Hell.

Que la disfrutes.



Una última cosa. El problema: sí, queda un poco pretencioso subir una canción a youtube cuando lo que se muestra no es un vídeo, sino sólo una canción con cortinilla de fondo. La excusa: No me he vuelto un detestable megalomaniaco. Al menos, aún no. Lo que sucede es que el servicio otras veces proporcionado por Goear esta vez no me reconocía la canción al subirla a su servidor, y lo intenté mas de diez veces. Así que al final, gracias al sabio consejo de un colega, opté por hacer un sencillo vídeo y colgarlo en youtube. La cosa ha salido bien. De todas formas, intentaré en los próximos días subir la canción a goear. Si lo consigo, colgaré el enlace en este post para los que consideren menos engorroso el enlace a goear. Bueno, no sé. Ya lo deciré en su momento.

martes 28 de julio de 2009

The Mind's I

Pues otra canción. Compuesta en un par de días y otro más de añadidura por la batería y las guitarras supletorias (yo prefiero llamarlas cosméticas). Es menos "siniestra" que Out of Bounds, pero más directa. Tiene metal, punk, algún ritmo disco (bueno, esto está un poco cogido por los pelos) y sonidos pseudo-escandinavos. Un cocktail ecléctico que no engaña a nadie pero tampoco lo pretende. Yo me quedo con la anterior, pero éste es el recién nacido y, como tal, hay que consentirle.

¿Por qué The Mind's I? ¿Y por qué no? Porque es un nombre rebuscado y no es intuitivo. Está bien: porque llevo un par de semanitas leyendo mucha filosofía de la mente, mucho Chalmers y un poco de Kim, y porque es el título del tercer disco de esta gran banda.

No sé si esto es un homenaje, pero si lo es, es bastante cutre.

The Mind´s I:



Y como la otra vez, te dejo una imagen del aspecto de la canción en tracktion.


jueves 16 de julio de 2009

Peace Sells (10)

Me ha costado, pero Dave Mustaine ha acabado por caerme bien. Siempre le tuve un poco de tiña porque fue aquel al que echaron de Metallica por ser un alcohólico pendenciero y por fundar una banda con un nombre muy cutre. Sí, sigo pensando que Megadeth es uno de los nombres más cutres de la historia de la música, pero, fíjate tú, ahora me caen bien los alcohólicos pendencieros.

La historia por la cual al pequeño Dave le echaron de Metallica es bastante conocida, al menos la versión oficial. Mustaine era un guitarrista increiblemente talentoso (lo sigue siendo y su creatividad está fuera de toda duda), pero su carácter cambiaba cuando su cuerpo entraba en contacto con el alcohol. Esa situación llegó a tal punto que finalmente su carácter no cambiaba; no conocía su estado normal. Bueno, esto es una exageración, pero todas las grandes historias se componen de pequeñas exageraciones. Dos de ellas están relacionadas con Ron McGovney, bajista por aquel entonces de los californianos. Un día Dave trajo a su perro al local, que no era sino una de las casas de Ron. Allí, el perro se subió al coche del bajista y, por lo visto, lo rayó. James pegó al perro, Dave Pegó a James, Ron pegó a Dave y la banda echó a este último después del altercado. Al día siguiente sería readmitido. Semanas más tarde, Dave volvería hacer de las suyas derramando una lata de cerveza sobre el bajo de Ron y, sin que éste lo supiera, al enchufar el bajo al amplificador, recibió una descarga eléctrica que lo dejaría conmocionado. Este sí sería el último incidente de Mustaine en Metallica. Después de esto fundó Megadeth o, más bien, MegaDave.



Peace Sells es el tema homónimo de su segundo disco Peace Sells... But Who's Buying? Claramente, es uno de los himnos del metal de los 80: macarra, sucio y transgresor. Con cierto aroma punk, las influencias de Motorhead son palpables. En cualquier caso, el estilo de Megadeth se refinaría en obras posteriores como el elaboradísimo Rust in Peace, el robusto Countdown to Extinction o el pop-sterior e inefable Risk. Pero en Peace Sells está la esencia y la mala hostia de los primeros años de Dave en la música. Una pequeña joya hecha de azufre y bilis.

sábado 11 de julio de 2009

Out Of Bounds, versión final

Después de dos intensos días bregándome por dominar algún programa de edición y mezcla de audio, finalmente encontré el programa Tracktion. Gracias a él, y junto con el pack Drum Kit From Hell, he conseguido añadirle percusiones a Out Of Bounds. El sonido no es excelente. La batería por momentos suena como un gigante pisando cráneos, especialmente en las partes barrocas. Pero a mi me gusta, hace que la canción gane empaque, que sea como una costilla de Satán.

Out Of Bounds:



Consta de siete pistas, una para la grabación a una toma de la guitarra, el Out Of Bounds original, y otras seis para las percusiones. Este es el aspecto que luce la canción en Tracktion: