martes, 11 de marzo de 2008

Mi nueva arma de destrucción masiva

Placa Base: Intel Core2 Asus P5k-E/Wifi-AP S

Procesador: Intel Quad Core 6600 2.4 Ghz Sk775

Memoria Ram: 3Gb DDR2 1066 Mhz Kingston Hiperx

Tarjeta Gráfica: Nvidia 512 Mb XFX 8800 GT PCX SLI 670M

Disco Duro: 500 GB SATA2 Seagate 7200 16Mb

Más la fuente de alimentación, la regrabadora, etc.

viernes, 7 de marzo de 2008

Eva se Desnuda

El boca a boca suele ser la mejor propaganda para que un blog crezca. Bueno, un blog o cualquier otro producto telemático. Se le suele llamar a esto marketing viral y el blog de la chica de la que os voy a hablar hoy bebe un poco de eso. De eso y del hecho de que halla aparecido en televisión (en Sé lo que hicisteis...)

Eva se Desnuda es el blog de una estudiante de Ciencias Políticas. Pero este no es un blog cualquiera. Su intención es cuasirevolucionaria y tiene ciertos tintes heroicos: criticar a la política mediante la "exposición" de su cuerpo. Más concretamente: por cada decepción que se lleve en la campaña electoral, la muchacha se quitará una prenda de ropa. Vamos, un streaptease con mensaje subversivo. O al menos subversivo sobre el papel.

Me muestro bastante escéptico acerca de la finalidad de la iniciativa. La ausencia de críticas argumentadas la justifica Eva por el hecho de que cualquiera de sus compañeros de carrera, su vecina del tercero o hasta Raphel podrían hacerlo. Que va al grano es indiscutible, tanto como el hecho de que todo los vídeos se hayan grabado de una vez ("sabiendo" que la iban a decepcionar). Por eso me temo de que todo este asunto se tiña enseguida de vacuidad. Aunque tal vez eso sea un error de partida.

De todas formas, la iniciativa, con todo, me parece loable. Para empezar es una crítica más allá de los argumentos. Cuando los errores de los partidos políticos empiezan a tornarse sempiternos y, en consecuencia, las críticas hacia esos errores se tornan sempiternas, parece necesario un ir más allá cuando la decepción se muestra inmutable. Eva lo hace.

Por otro lado, la iniciativa en sí misma es una confrontación directa ante la moral puritana de ciertos sectores dominantes de la sociedad. Los viejos tabúes, las caducas normas no escritas, el convencionalismo insulso e injustificado, todo eso, es el foco de crítica paralela y sumergida bajo el leivmotiv principal. Si cada vez más filósofos y científicos consideran la mente (sea lo que sea) como algo emergente de la fisiología humana, no como una esencia desligada del cuerpo, sino precisamente manifestada en el cerebro y en el cuerpo en toda su totalidad, parece razonable y lícito que el cuerpo se convierta en una herramienta más de crítica. Para mi esto es clave y es lo que dota de sentido a la idea.

Habrá quienes opinen que esto no es más que un simple intento cutre de llamar la atención. Autobombo. Y es posible que quienes piensen así tengan razón. Yo, de hecho, ya he manifestado que me muestro un tanto escéptico ante la situación. Quizá, después de todo, la idea no sea más que un engaño. Pero prefiero pensar, ante la ausencia de datos, que las cosas no vayan a concluir así. Eso sólo lo sabremos con el tiempo.

Mientras tanto, nos queda su sensual y precioso cuerpo como símbolo de una idea por la que merece luchar. Ahí va el enlace a su blog. Que lo disfrutéis.


jueves, 6 de marzo de 2008

El plano secuencia de Snake Eyes

Genio y figura donde los haya, Brian de Palma es probablemente el director norteamericano más irregular en la actualidad. Capaz de obras maestras como Scarface, Los Intocables de Elliot Ness o Atrapado Por Su Pasado, es también el culpable de truños infumables como Misión a Marte, En Nombre de Caín o Dos Tipos Geniales. Y es que el señor de Palma nos acostumbra a darnos una de cal y otra de arena, cuando no ambas a la vez.

Un ejemplo de ello es Snake Eyes, una película con un planteamiento inicial excelente que termina disolviéndose con el paso del metraje en una sucesión de tópicos que responden a una alarmante falta de ideas, siendo al final el resultado del film desigual. Pero al César lo que es del César, y el plano secuencia de apertura demuestra un virtuosismo tras la cámara nada habitual. Todo un ejercicio de planificación y buen gusto. ¡Incluso Nicholas Cage hace bien su papel (el de mamón de primera división, por otra parte)!

A continuación, os dejo el plano secuencia dividido en dos partes. El vídeo ha sido subido a Youtube por el usuario Samilankis. Que lo disfrutéis.






miércoles, 5 de marzo de 2008

La falacia del voto útil

Siempre que la fecha enmarcada para unas elecciones se presenta próxima, los votantes son avasallados con mensajes del tipo no tires tu voto a la basura, vota con sentido o vota útil. Los jefes de propaganda de los principales partidos políticos pretenden ganar para su grupo los votos de los votantes indecisos de los partidos políticos minoritarios. Y lo peor de todo es que ese mensaje suele calar en esa parte del electorado. Pero ladies and gentlemen: el lema del voto útil es la falacia del voto útil.

Por voto útil se suele entender aquel voto que es emitido en favor de un partido político mayoritario, esto es, hacia un partido que presumiblemente va a obtener abundante representación en unas elecciones cualesquiera. Por contraposición, debe entenderse por voto inútil exactamente lo contrario: el voto en favor de un partido que va a obtener escasa representación. Las consecuencias de este planteamiento son absurdas.

La principal es que establece una distinción ilógica. Por definición, es democrático el sistema electoral que premia con el mismo valor a todos los votos. De este modo, resulta incompatible afirmar que existe diferencia en cuanto a la cualidad de los votos en virtud de un criterio basado en la utilidad y, al mismo tiempo, afirmar que vivimos inmersos en un sistema democrático. O todos los votos son útiles o todos son inútiles.

Se aduce, entonces, que la diferencia de cualidad se infiere de la diferencia de cantidad, es decir, que a mayor cantidad de votos acumulados, cada nuevo voto tiene un peso cualitativamente distinto (es más útil). Pero esto sólo tendría sentido si las elecciones se dieran por tandas, en distintos momentos temporales, y que por cada nueva tanda se conocieran los resultados de la anterior. Pero éste no es el caso. El escrutinio en el sistema electoral en el que vivimos se produce una vez dados todos los votos.

Concluyendo: Todo eslogan que reclame el voto útil es un eslogan falaz. Es tan útil votar al PACMA o a Democracia Nacional como al PSOE o al PP porque la utilidad o la inutilidad no entran en escena. Simplemente todos los votos valen lo mismo. El problema, no obstante, no es que se introduzca un absurdo lógico. El verdadero problema del voto útil es que introduce un sesgo demagógico. Predispone a un cierto tipo de voto en oposición a otro y, con ello, se cercena la libertad de elección del individuo.

martes, 4 de marzo de 2008

Los Renglones Torcidos de Dios

Hacía tiempo que no leía una novela tan bien hecha. Será que últimamente no leía novelas o será que es muy buena, no lo sé. El caso es que ésta me ha enganchado.

Escrita por Torcuato Luca de Tena, Los Renglones Torcidos de Dios narra la historia de cómo una mujer, Alice Gould, es internada en un psiquiátrico. Ella está convencida de que es una investigadora privada cuyo cliente le ha encomendado que husmee en un sanatorio mental la identidad del sospechoso de un asesinato. Para ello Alice finge un trastorno paranoico, pretexto por el cual se sirve para entrar en la institución. Pero aparentemente la realidad es otra: su psiquiatra particular le ha diagnosticado un trastorno paranoico-delirante (creer ser investigadora privada) con el agravante de intento de asesinato a su marido. Y digo aparentemente porque la señora Gould, una vez en la institución, pondrá en jaque a toda la unidad psiquiátrica del lugar, hasta tal punto de no saber a ciencia cierta si efectivamente tiene un problema mental o es la versión de la paciente la que es verdadera.

Bajo esta premisa argumental Luca de Tena construye una genial novela de misterio. Suspense, intriga, desarrollo imbricado y un final inesperado son algunos de los ingredientes que este libro encierra, pero no lo únicos. Por ello, ésta no es una novela de género al uso.

Para empezar, el personaje de Alice Gould. La protagonista del libro, con el trancurso de los capítulos, se revela como una suerte de puzzle poliédrico. ¿Está realmente chiflada Alice o no? ¿Quién es realmente la señora Gould? La respuesta, un enigma. Inteligente y con una fría lógica que todo lo examina, también es sensible a las emociones de los demás. Sarcástica y cínica en algunas de sus manifestaciones, Alice es capaz de sentir compasión por sus semejantes y de respetar los valores morales, como la justicia, no como una suerte de convención erigida por medio de la costumbre y el tabú social, sino por una cuestión de tendencia y talante natural hacia ello. Dialéctica, carismática y persuasiva, Gould hace gala de una elocuencia en sus conversaciones con los doctores nada habitual entre las paredes de un psiquiátrico. Con todo, su retrato psicológico está incompleto, pues la pregunta fundamental sigue ahí: ¿Está loca Alice Gould?

Por supuesto los doctores y doctoras poseen un interés intrínseco. A la diversidad de personalidades hay que añadirle la diversidad de especializaciones y de escuelas. Y es que esto último resulta bastante interesante a la hora de analizar de qué madre viene cada psiquiatra. Los hay que tiran hacia el psicoanálisis, los que tienden más hacia el biologicismo y los que se decantan por la sociología aplicada. A su vez los hay expertos en diagnosticar, así como otros lo son en terapias y tratamientos o en pronosticar la evolución del paciente. Todo esto le conforma al lector una perspectiva no muy halagüeña pero sí realista de la especialidad. Y es que si la psicología es una ciencia inexacta, la psiquiatría es una técnica, en consecuencia, también inexacta.

Toda la acción se recrea en el hospital psiquiátrico de Nuestra Señora de la Fuentecilla, enmarcado en una antigua cartuja del siglo XIV en algún lugar de Castilla. Es un lugar amplio, con distintos pabellones y amplios lugares al aire libre. En ese sentido, corresponde más con la escuela sociológica, que pretende hacer de estas instituciones lugares para el rehabilitamiento social de los enfermos, más que cárceles o lugares donde mantener aislados a los locos.

Pero si de algo puede presumir Los Renglones Torcidos de Dios es del retrato que se hace en él de los pacientes. Esas "faltas de caligrafía del creador" son, de largo, lo más interesante del libro más allá de su trama. Los hay de todas las clases: esquizofrénicos, maniacos, mutistas, fóbicos, etc. En ese sentido, el libro es un pequeño manual de divulgación sobre las principales patologías mentales y sus etiologías. Aunque más allá de ese plano, es un excelente retrato existencial de las formas de vida que en un manicomio se puede llegar a encontrar. Con ello, Los Renglones Torcidos de Dios puede hablarnos más de lo que pensamos sobre nosotros mismos, individuos "libres" en la sociedad. Y es que la delgada línea que separa la cordura de la locura se asemeja a un coto delimitado en el pico de una montaña, donde los locos caen de arriba.

Los Renglones Torcidos de Dios nos narra una genial historia de suspense alrededor de un personaje carismático, Alice gould, pero también nos describe de un modo excelente la forma de vida en un psiquiátrico de todas las personas que en él puede haber. Y en ello reside la grandeza de este libro: en la fusión de misterio y divulgación, de lógica y enfermedad mental, de entretenimiento y vida.

Como curiosidad, me gustaría decir que el autor de la novela, Torcuato Luca de Tena, durante la preparación del libro, visitó numerosos hospitales psiquiátricos e, incluso, llegó a ingresar voluntariamente en uno con el objetivo de conocer mejor a los inquilinos que el lugar albergaba.

El libro viene con un interesante prólogo de Juan Antonio Vallejo-Nágera, psiquiatra, pintor y escritor. En él nos narra algunas de las bondades del libro, así como de su trato personal con el autor y de cómo se escandalizó al conocer la decisión de éste de ingresar en una institución de salud mental (pues Juan Antonio decía que quería hacerlo con todas las consecuencias. Véase: tomar medicación).

sábado, 1 de marzo de 2008

¿Debe ir Raúl a la selección?


El debate más cansino de los últimos años tiene su correlato por fin en la encuesta del blog. Y la única conclusión clara es que, en efecto, el debate es cansino. 13 votos, repartidos de la siguiente manera: 8 para el sí y 5 para el no. O lo que es lo mismo: el 62% se muestra favorable al retorno de Bin Laden a la selección nacional. Increíble.

Hace unos días Luis Aragonés y Raúl comparecieron ante la prensa para dejar a un lado los malos rollos existentes entre ellos. Raúl aprovechó para apoyar al seleccionador en sus decisiones y admitir su actual estado. Aragonés reiteró que a la selección sólo van los mejores, pero que si Raúl está entre ellos, irá. Esto se interpretó como una victoria parcial en las aspiraciones del jugador madridista de volver a la selección y como una bajada de pantalones de "el sabio" de Hortaleza.

A mi realmente me da igual si va o no, pero puestos a elegir, prefiero que no lo haga. Sólo hay que verle como dispara a puerta, como realiza los pases, sus inexistentes desmarques, su inútil sprint y su obnubilada visión de juego. De él sólo me gusta las ganas y el coraje que imprime en sus actuaciones, a pesar de que todo eso se canalice las más de las veces en un correr por el campo cual pollo sin cabeza. Una vez Fernando Hierro dijo de Raúl que era lo más parecido a un Ferrari que había visto en su vida. Eso debió de ser dicho hará 10 años. Y a Raúl, me parece, se le ha acabado la gasolina. Por eso me sorprende ese 62%.

Cambiando de tema, la encuesta del mes de marzo va de videoconsolas. ¿Qué videoconsola te comprarías ahora? es la pregunta y las respuestas muchas, con la opción de que escribáis una que tal vez no aparezca. Una encuesta completa, vamos.