viernes, 1 de febrero de 2008

¿Qué juntaletras no debió haber existido jamás?

Aquí están los resultados de la encuesta del mes de enero. Si no se ven bien, clickad en la imagen. De todas formas, yo os los explico. Los cultos y entendidos han decidido mediante una mayoría simple (lo que no significa que los cultos y entendidos sean simples ni que la mayoría de ellos lo sean) que habría que ir a la hoguera con Dan Brown. Siete votos. De cerca le sigue ese genio de la criptografía más imbrincada llamado Paulo Coelho. Seis votos como seis soles para él. Ya más rezagado se encuentra Jorge Bucay, de quien se cuenta que todas las enseñanzas morales de la historia son sólo una breve y fugaz nota a pie de página de sus relatos. Tres votos. Dos votos para Fernando Savater, prolífico personaje entre cuyas inquietudes vitales y motores crematísticos se encuentran el escribir ensayos y relatos, ser activista e ideólogo y ser actor sólo cuando su apretada agenda se lo permite. En el pelotón de cola, el terceto de la muerte, compuesto para la ocasión por Lucía Echebarría, Michael Crichton y Stephen King. Un voto para cada uno. Julián Marías y Ken Follet se escapan indemnes de la criba.

En fin, es natural y comprensible que Coelho y Brown copen las primeras posiciones en este ranking. La espiritualidad del primero, en una época en la que la cosmovisión dominante es la materialista, puede ser el refugio de unos pocos para contestar acerca del sentido de la vida pero, para los demás, resulta barata a todas luces. No son buenos tiempos para adalides de una supuesta espiritualidad inmanente, que descubre y se sorprende del mundo a cada mirada, sea lo que fuere lo que signifique eso. No, al menos, si no te apellidas Hesse. Y bueno, qué puñetas puedo decir yo que no sepáis ya acerca de Dan Brown. Nada o muy poco. Supongo que a la gente se le puede engañar fácilmente una vez, pero luego el asunto se vuelve más complicado. El señor Brown ha conseguido publicar cuatro engaños en forma de libros hasta el momento. Sólo cabe decir, entonces, que es más astuto que la mayoría de timadores.

A Jorge Bucay le tengo especial tiña. Pero que no se malinterprete esto. Su periplo vital me parece elogioso, digno de un libro de Dickens. Pero lo que vienen siendo sus compilaciones de cuentos o herramientas terapéuticas, como él las llama, son francamente bochornosas. Sí, odio los libros de autoayuda. Son absurdos. ¿Cómo un libro escrito por otro puede suponer llegar a ser ayuda hacia uno mismo? Es de locos. Títulos como Déjame que te cuente me hacen pensar que Bucay piensa en personas muy necesitadas, tanto o más que él (vaya título...). En personas como él o en él como persona. A fin de cuentas, hablando extrictamente, el único receptor de su obra no es nadie sino él mismo.

Parece que suenan los tambores de guerra. ¿O son los latidos de la madre naturaleza? Parecen pisadas ¿Tal vez sean las de un Diplodocus? No, mucho peor. Es todo eso y mucho más. Es él. Es... Fernando Savater. Tiene que ser jodido ser nietzscheano y darte cuenta después que los derechos humanos son lo que mola. Tiene que ser jodido hacer comentarios jocosos sobre el terrorismo y acabar en una manifestación sujetando el lema de Basta ya. Tiene que ser jodido ser apolítico y depués ser el ideológo de un partido político. Pero tiene que ser jodido Fernando Savater, no por todo lo anterior, sino por esto. De sus libros, bueno, sólo he leido Los Diez mandamientos en el siglo XX y es una chorrada. Pero tampoco quiero generalizar. De todas formas, ¿a quién le importa lo que yo opine?

Del terceto de la muerte diré que pese a lo estrambótico del grupeto, me gustaría leer un libro suyo en colaboración mutua. Algo sobre unas malvadas lámparas asesinas que tratan de derrocar todas las aspiraciones feministas echando mano de la teoría del caos. O quizá lo escriba yo y se lo mande para que lo pulan. No sé.

Por último voy a comentar algunas cosillas relacionadas con el sistema que uso para las encuestas, ya que es nuevo. El viejo se me fue a la mierda de una manera insospechada y por ello no se me cargaba en la página. No sé que fue de él. Sé que hubo votos con el viejo sistema y que se perdieron, obviamente, con el nuevo. Disculpas para todos aquellos que tiraron su voto a la basura. En cualquier caso, me he pasado a PoolDaddy, que es más completo en cuanto a opciones de configuración. En este sistema no puedes votar dos veces desde la misma ip, lo cual está bastante bien para la credibilidad de las encuestas, aunque el número de participación sea más bien escaso. También tiene una opción que es other, en la cual el que vota puede escribir su opción personalizada (y que no ha sido usada por nadie). Es decir, puede contestar matizando, etc. En fin, que el sistema es bastante bueno, aunque no vaya a enumerar ahora todas sus bondades.

La encuesta del mes de febrero es, por decirlo así, más llana. Se trata de una polémica futbolera y, como toda polémica futbolera, ha de resolverse a puñetazos. Como todavía no cuento con un servicio que lleve implementada la opción "vote vía puño", es de principio incompleta. La pregunta es: ¿Debe ir Raul a la selección? (Véase: Eurocopa.) No se corten, voten sin ningún pudor. De momento la tecnología les asegura que no van a sufrir ningún daño físico.

2 comentarios:

Julián dijo...

En mi caso no le tengo tanta tiña a la obra de Bucay por ella misma (y eso que tampoco me gustan los libros de auto-ayuda)sino por todo lo que ha vendido y que guste tanto, que incluso el Hno. Jonás ha traido a Bucay al monasterio. Intolerable jeje.

Contento de que hayas vuelto. Saludos Ignatius.

Ignatius Reilly dijo...

¿Volver a dónde? He estado todo este tiempo en la pantalla del ordenador, en el fondo negro, a la derecha, más abajo que arriba.