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miércoles, 5 de diciembre de 2007

Diablo Swing Orchestra - The Butcher's Ballroom (2006)



1. Ballrog Boogie (3:53)
2. Heroines (5:23)
3. Poetic Pitbull Revolutions (4:52)
4. Ragdoll Physics (3:53)
5. D'angelo (1:54)
6. Velvet Embracer (4:05)
7. Gunpowder Chant (1:51)
8. Infralove (4:54)
9. Wedding March For A Bullet (3:14)
10. Qualms Of Conscience (1:16)
11. Zodiac Virtues (4:48)
12. Porcelain Judas (4:09)
13. Pink Noise Waltz (6:07)

Imagina por un momento que eres un campesino sueco de la edad media, de esos que tan bien retrató Ingmar Bergman en películas como El Séptimo Sello o El Manantial de la Doncella, y que te encuentras en una fiesta popular con mucho alcohol, muchas mujeres y una extraña banda de música que no sabes a qué diantres suena, pero que te hace mover el esqueleto como nunca lo has hecho con sus instrumentos del averno. Bueno, algo así debería ser la predisposición que habría que tener para escuchar un disco de Diablo Swing Orchestra.

Diablo Swing Orchestra comenzaron su trayectoria en 2003. El nombre del grupo tiene su origen en una historia más o menos verosímil difundida por los miembros de la banda. Según la cual, ellos serían los descendientes de la primera Diablo Swing Orchestra, una agrupación que en pleno siglo XVI se dedicaba a hacer presentaciones en vivo de canciones que criticaban con un toque de humor irónico al Estado y a la Iglesia. Naturalmente, en la medida en que la iglesia y el Estado copaban todo el poder existente en aquella época, no transcurrió demasiado tiempo para que la DSO fuera considerada hereje y perseguida. Esto les llevó a refugiarse en la clandestinidad para realizar los conciertos, pero no les sirvió de mucho: acabaron siendo capturados. Sus instrumentos fueron quemados y ellos condenados a la orca. Sin embargo, antes de ser enviados al cadalso, hicieron un pacto por el cual se comprometieron a que sus descendientes 500 años más tarde resucitarían la banda. Ahora, en pleno siglo XXI, la Diablo Swing Orchestra renace de sus cenizas...

La música de Diablo Swing Orchestra suele catalogarse como Avant-garde Metal. Esta etiqueta es genial para clasificar un grupo que no sabes como definirlo. Todo lo que te parezca rarito y experimental puede ser puesto bajo el rótulo de avant-garde. Cosas de la crítica musical. En el caso concreto de Diablo Swing Orchestra, nos encontramos con una banda que no tiene ninguna clase de reparos para juntar el metal con el jazz, la ópera, la música mexicana, el boogie, el folk, música árabe, etc. ¿Cómo definimos eso? Fácil: Avant-garde. Qué fácil es ser crítico musical.

Con una formación invariable desde 2003, compuesta por Daniel Hakansson a las guitarras y las segundas voces, Pontus Mantefors a las guitarras también y a diversos efectos de samplers, Annlouice Loegdlund como vocalista principal, Andy Johansson al bajo, Johannes Bergion al violonchelo y Andreas Halvardsson a las labores percusionistas, en 2006 editaron su primer larga duración: The Butchers Ballroom. Sin más dilación, pasaré a comentar las distintas canciones encerradas en ese album.

El disco comienza con Ballrog Boogie, todo una delirante y surrealista miscelánea de estilos musicales: desde el metal hasta el jazz más boogie, pasando por la incombustible voz de soprano de Annlouice, con toques a medio camino entre el bebop y el clasicismo más inveterado. Sin duda, una de las canciones más originales y divertidas de todo el disco, en la que los músicos suecos se encuentran pletóricos. Y además, supone una patada en la boca a todos los defensores del metal más true. Una declaración de intenciones, vaya.



Le sigue Heroines, una canción ya más destinada a saciar al público más gótico que puedan representar bandas con vocalista femenina al frente, como Nightwish o Within Temptation. En cualquier caso, cualquier parecido con las bandas anteriores es producto de una comparación nada afortunada, pues la música de Diablo Swing Orchestra deriva más hacia terrenos bizarros y grotescos que la de las bandas citadas anteriormente, que cabe denominarlas de "serias". Lo mejor de esta canción son los cambios de registro de Annlouice, que sabe como hacer variar su voz desde una melodía pop hasta una más operística en cuestión de unos pocos versos.

Otro de los puntos fuertes del album es Poetic Pitbull Revolutions. Como si de una ranchera metalizada se tratara, la canción se va desarrollando con acordes y melodías típicas mexicanas. Annlouice vuelve a sorprendernos con un tono grave, más propio de una Sandra Nasic que de una diva de la ópera. La canción transcurre por varios pasajes en el que las influencias clásicas no pasan desapercibidas, pero todo ello aderezado por una corteza de metal que lo inunda todo. Sin lugar a dudas, una mezcla que lejos de resultar forzada, consigue manifestarse como un experimento más consistente de lo que cabría esperar en un principio. Todo un acierto.



Ragdoll Physics "cierra" un inicio espectacular de disco. Con una Annlouice exhuberante en todos sus registros, que van desde el operístico hasta el más popero o gótico (según como se mire, a veces viene a ser lo mismo). Ritmos que van desde el vals hasta tendencias folkies, guitarras metalizadas con un punto de melodía neoclásica y, en genera, un desarrollo muy bien llevado son las notas características de este tema. Si el resto de las canciones se mantuvieran al nivel de las cuatro primeras, estaríamos hablando de un clásico de la música rarita. Desgraciadamente no es así.

El dúo D'Angelo y Velvet Embracer, pese a que sean dos estupendas canciones, bajan el nivel de intensidad de lo escuchado con anterioridad. La primera es una composición en clave intimista en la que Annlouice se despacha a gusto con una sonoridad en su voz claramente lírica. La segunda, que sería la continuación de la anterior (en clave progresiva), viene a configurar un "arreón" en la intensidad de la composición. Un acierto el enlazamiento, pero no tanto el desarrollo, en el que se peca de estructuras tipicamente "heavies" y ritmos facilones. Aún con todo, el estribillo es francamente enmarcable, con la vocalista en plena efervescencia de sus aptitudes solísticas, llegando a alcanzar tonos a los que muchas cantantes del metal más gótico quisieran alcanzar. Es la vocalista, la que con sus melodías y su destreza y virtuosismo en el canto, salva una composición que, per se, no tiene nada de original.

Entiéndase: en un grupo que pone el listón muy alto y que lleva el eclecticismo por bandera, escuchar ciertas estructuras y sonoridades baja el listón de lo oído anteriormente. Además, puede ser cosa de la producción y del sonido final del album, pero cuando pretenden sonar más puramente metal, la cosa se desinfla. Desconozco la razón, si cuestión de producción o del "feeling" instrumentístico de los componentes del grupo, pero el hecho es bastante palmario.

Siguiendo con el repaso a las canciones que encierra este The Butcher's Ballroom, las siguientes en sonar son Gunpowder Chant e Infralove. La primera es una corta composición instrumental de tintes orientales, árabes para ser más precisos. A medida que se va desarollando empiezan a introducirse fraseos guitarrísticos con un tamiz más metalero. Al igual que el par de canciones precedentes, Infralove es puenteada con Gunpowder Chant mediante un pasaje pseudo-industrial, que deriva en el fraseo que se percibía en el tema instrumental, ya con una carga más consistente de metal, suponiendo la base del tema. En general, tampoco es un tema que destaque. Algo parecido sucede con Weeding March For A Bullet.

Qualms Of Conscience, pieza a piano realmente emotiva, se distancia de la tónica general del resto del disco. Tras ella le sigue Zodiac Virtues, composición con arreglos de piano, en la que Annlouice vuelve a hacer gala de unas cuerdas vocales privilegiadas a la hora de hacer variaciones de tono y escala. A mitad de la canción se introducen partes de pop experimental y sampleos de melodías folk que ayudan a desahogar la canción y, en general, el clima existente en las últimas canciones reseñadas. Sin estar al nivel de las cuatro primeras canciones del album, esta Zodiac Virtues se sitúa muy a la zaga de aquellas. De lo mejor del album.

Las dos últimas canciones del disco son Porcelain Judas y Pink Noise Waltz. La primera se inicia con un riff muy contundente al que unas armonías orientales sirven de ornamento para la voz de Annlouice, que vuelve a jugar con todos sus registros. Pink Noise Waltz supone el broche final para el disco. Sin ser una de las mejores canciones del album, el hecho de que contenga muchos desarrollos y partes hace de su escucha una experiencia muy amena, quizá, ensombrecida por el hecho de su ubicación en el redondo y, por tanto, oscurecida por mejores canciones que le son precedidas.

Este The Butcher's Ballroom, a pesar de contar con auténticos temazos que bien podrían haber salido de la mente de un maniaco, no llega a terminar de convencer. En mi opinión hay una serie de defectos que DSO debe intentar pulir en futuras entregas discográficas. Estos defectos, si bien no especialmente graves, si que repercuten negativamente algo en la impresión general de lo que este disco es. La producción, el excesivo uso de riffes de guitarras simples o el recurso fácil a la operística voz de Annlouice Loeglund (sin por ello desmerecer un ápice el talento de la vocalista) son algunos de los pequeños errores que, si bien no desvirtúan en demasía lo ofrecido en este The Butcher's Ballroom, si lo ensombrecen. Es una pena, pues en este disco hay canciones suficientes como para pasar un buen rato. Temas que cuentan con los arreglos suficientes como para impactar y resultar interesantes. Sin embargo, el uso repetitivo de algunos esquemas y patrones en algunas de las pistas acontecidas en este disco no acaban de cerrar lo que, en principio, es la percepción de que algo grande está sonando. Otra vez será, pues tiempo e ideas son algo de lo que esta banda no carece precisamente.

Que Diablo Swing Orchestra es una banda a la que le espera un formidable futuro es algo que no discute nadie que haya escuchado este The Butcher's Ballroom. Discos tan eclécticos como éste son difíciles de encontrar, y cuando esto sucede, pues bueno, siempre son bienvenidos. Habrá que seguirles la pista, pues la sensación de que algo grande está por llegar está ahí, a los oídos de todos. Tened presente este nombre: Diablo Swing Orchestra. Seguro que pronto os se hará familiar.

Me Quedo Con: Ballrog Boogie, Poetic Pitbull Revolutions, Ragdoll Physics, Zodiac Virtues.
Si te Gustan: Arcturus, Borknagar, Nightwish, Finntroll, Mr. Bungle,

Valoración: 7.2 /10

1 comentario:

Anónimo dijo...

But I Do And I Don't Want To Care Anymore
If I Close My Eyes Would It Spare Me The Sight?
Of Decay, Corruption, How We Nurture Destruction
And Everything That Will Doom Us All.