lunes, 20 de agosto de 2007

La droga es la auténtica salud

Carlos Linneo fue un científico y naturalista sueco que sentó las bases de la taxonomía moderna. En su sistema, clasificaba a los organismos en siete categorías fundamentales ordenadas de mayor generalidad a mayor concreción. Así contába con los siguientes conceptos definitorios: Reino, Phylum, Clase, Orden, Familia, Género y Especie. Este sistema, pese a su simplicidad y su belleza formal y lógica, es erróneo. Se olvidaba de una categoría a parte de esas siete: los despojos biológicos.



Sí amigos, ésta es la prueba irrefutable de que tengo razón y de que mis pesquisas están al abrigo de toda duda. Pero la cuestión no es esa. La cuestión es: ¿es la droga la auténtica salud? Revisemos el video con calma.

Este señor es un presidiario que está de permiso fuera de la cárcel hasta el viernes. Hasta ahí todo normal. Al menos hasta que cuenta el por qué, la historia con todo lujo de detalles de su fechoría. Callejeros en estado puro.

Éste señor no fue a atracar un banco. Este señor atracó un banco; un banco, un banesto. Con las prisas, y en plena fuga, este señor se metió en el primer coche que vio. La conductora, ante la situación, le metió de puñetazos para defender lo que era suyo. Este señor no la amenazó para que se bajara del coche. Este señor la avisó de que la iba a forzar para que se fuera. Este señor quería llegar a casa para cambiarse de ropa, ponerse un traje de Emidio Tucci, porque este señor es muy vanidoso. Una vez allí, con el coche robado, el botín del atraco y el traje de Emidio Tucci, este señor se encontró con su cuñado, con el que se lleva muy mal. Este señor, que es muy vanidoso e inestable, le dijo: "ven para acá; orejudo. Plin plan Plin". Y su cuñado desmayado. Y este señor a la cárcel con cargos por atracar un banco, robar un coche y pegar a su cuñado (y tener los santos cojones de vestir de Emidio Tucci, añado yo).

Ésta es la historia de su rumbo a la cárcel. Pero sus fechorías no acaban ahí. Porque hay vida más allá de las rejas.

Éste individuo está de permiso hasta el viernes. Éste individuo tiene muchas cosas que hacer fuera de la cárcel porque "drogarme todo lo que puedo y ahora quiero echar un polvo porque llevo cinco años sin meterla" es tener expectativas de futuro, sobre todo si tienes una periodista y un cámara delante. Este individuo pilla cocaína y heroina y, claro, se la fuma. Este individuo se fuma su mezclita delante de su público.

A partir de ahora vemos un giro en la situación. Un cambio radical. Un vuelco inesperado en la trama.

Este desgraciado filosofa acerca de la droga. Este desgraciado dice que "la droga está conceptua(liza)da socialmente, muy mal porque la droga, pfffffssss, qué te voy a decir yo es... la auténtica salud, el bienestar, la alegría".

Ahora aparece un gitanillo en escena. Hay función circense y nadie le ha avisado. Pero él vive ahí y él sabe lo que es.

Su nuevo público no distrae a este desgraciado, que prosigue con su disertación. Este desgraciado dice que "hay cinco derechos universales que son innegables al hombre, a la raza humana. Uno es la vivienda, otro es la ropa, otra es la y la la dignidad y el quin...y el otr...buen...noss...y los otros dos se me han olvidado". Ha hablado un despojo biológico.

Este despojo le cuenta a la periodista que saldrá en octubre del año que viene. Este despojo no pierde la oportunidad de llamar maricón a su rector llamado Matías porque a este despojo le encanta hacer amigos. La periodista se despide de este despojo y este despojo se interesa por saber a dónde van. Porque pese a que van a trabajar, este despojo les dice que "(allí) está lleno de barro, hay gente muy peligrosa".

Ya no me quedan dudas, la droga es la auténtica salud.

2 comentarios:

eldrogas dijo...

tambien se olvidaron de otro los firkis blogueros mariconazos como tu.

Anónimo dijo...

Un respeto parásito de mierda, cada uno hace lo que le da la gana con su vida.

Despojo eres tú, por tomarte la molestia de crear una entrada para esto (Replanteate tu vida tan absurda y aburrida, Think about it).

Adios pelo polla.