lunes, 11 de agosto de 2008

A la vuelta de la esquina

¡Preparaos visionarios del cambio climático, vuestras profecías se verán cumplidas! Por lo que a mi respecta, ya estoy pensando en cancelar mi servicio de calefacción central. Creo que mi ordenador será más que suficiente...

El periodo estival acostumbra a ser aprovechado por las grandes distribuidoras como escaparate para mostrar lo que nos ofrecerán después del verano. Y lo cierto es que este año promete ser fecundo respecto a lo anterior. Muchos, muy variados y presumiblemente (esperemos) muy buenos juegos se están cocinando en estos momentos con vistas a ser lanzados cuando el calor y las altas temperaturas cesen. De entre todos ellos los menos serán revolucionarios, y otros, la inmensa mayoría, buenos, entretenidos, decentes o sencillamente pasables. Algunos serán malos y, algunos pocos, horribles. Pero, afortunadamente, de los juegos empaquetados en estas dos categorías no tardaremos demasiado tiempo en olvidarnos de ellos. Memoria selectiva se le llama, ese mágico producto desarrollado durante la evolución (Que Dios la bendiga...).

Sé que mis expectativas no se verán satisfechas a posteriori, que me equivocaré y maldeciré el día en el que deposité, por pequeño e insignificante que fuese, algún atisbo de ilusión en alguno de los siguientes títulos. Pero da igual. Sólo el tiempo decidirá si la espera ha valido la pena o si, por el contrario, debemos empezar a engrasar todo nuestro arsenal de destrucción masiva. Mientras tanto, sólo me queda enseñar las cartas y esperar que las distribuidoras hagan lo propio en las fechas establecidas. Así pues, ahí va mi póker de ases.


Spore (07/09/08)

De la mente de Will Wright sale el siguiente título. No nos vamos a engañar, no es alguien con el que iría a tomarme unas cañas, pero bien es cierto que este tipo ha sabido montárselo bien. Sus otras dos franquicias nunca terminaron de llamarme la atención, pero con Spore la cosa pinta diferente. Si con Los Sims se adentró en el mundo de la simulación social y con SimCity exploró las posibilidades de la gestión de una gran ciudad, con Spore pretende adentrarse en el mundo de la simulación evolutiva de especies. Como suena. En Spore jugaremos a ser Dios, al menos, de la criatura que a nuestro libre arbitrio decidamos crear. Con ella deberemos lidiar con ese mecanismo ciego que llamamos selección natural (y que aún estamos lejos de comprender en todas y cada unas de sus ramificaciones). La adaptación al medio será fundamental en el juego y la concatenación de fases nos llevarán desde el manejo de un organismo monocelular hasta la conquista del espacio. Con la superación de cada una de estas fases tendremos la posibilidad de echar mano de un editor con el que añadir y quitar características a nuestro bicho prototípico, jugando con ello al juego de la evolución con nuestra especie. En palabras del propio Will Wright, la socialización también tendrá un papel fundamental en el desarrollo del juego, siendo esencial a la hora de establecer relaciones tanto dentro como fuera de tu especimen. Si a esto le añadimos el hecho de que todos los escenarios se van a generar aleatoriamente, tenemos que, con cada nueva partida, contaremos con un nuevo universo (literalmente).

La Demo del juego ya se puede descargar desde hace dos meses. Es un sencillo editor con el que podemos configurar a nuestro antojo a nuestra especie. Desde aquí encontraréis un servidor con el que bajárosla. El propio Will Wright ha afirmado recientemente que Spore contará con más especies que la Tierra (aproximadamente 1.600.000). Desde que se publicó el susodicho editor, los usuarios han creado ya la friolera 1.756.000 especies (y ésta es una cifra de hace un mes). Las posibilidades parecen casi infinitas y, las expectativas, proporcionales. Ahora bien, que todo esto se quede en una especie de Tamagochi a gran escala o que efectivamente se trate de uno de los juegos más innovadores de toda la historia, sólo el tiempo lo dirá. Concretamente, dentro de un mes.



Sí, a mi tampoco me termina de convencer la estética infantil. Habrá que esperar...


This Is Vegas (02/03/2009)

A la espera de que los usuarios de PC podamos disfrutar de Gand Theft Auto 4, si es que nos llega a nuestra plataforma finalmente, el juego que más boletos tiene para convertirse en la mayor gamberrada de la temporada parece que va a ser This Is Vegas. El juego de Midway nos pondrá en la piel de un buscavidas que ante la noticia de que un importante y rico empresario del ladrillo pretende convertir la ciudad del pecado en un tranquilo y respetable destino para familias, no podía ser de otro modo, le plantará cara. Tan absurdo pero potencialmente divertido como suena. Las comparaciones con la saga GTA son inevitables: por perspectiva, jugabilidad, entornos, gráficos y aspecto cinematográfico resulta difícil no pensar en la franquicia de Rock Star. Sin embargo, los creadores de This Is Vegas afirman que el tono serio y mafioso de los GTA no estará presente en TIV, al menos, no en la misma medida. Para TIV se ha contado con Jay Pickerton, uno de los máximos responsables de la revista Cracked (algo así como El Jueves americano), con lo que el humor y el tono desenfadado serán la norma. En TIV será tan importante hacer buenas migas con los peces gordos de la ciudad, como liarse a puñetazos con un transeunte o ganar un pico en la ruleta para invitar después a cualquier zorrita a una suite a tomar una copa y algo más. No cabe duda de que Las Vegas es el escenario perfecto para dar rienda suelta a todas estas posibilidades. De momento poco más se sabe de este título, para cuyo lanzamiento aún faltan unos cuantos meses. Pero eso sí: prometer, promete.




Fallout 3 (10/10/08)

Hablar de la saga Fallout es hablar de una institución dentro del mundo de los juegos de rol. Sus dos primeras entregas hicieron acopio de todos los valores que los aficionados al género tienden a disfrutar, todo ello en unas primigenias dos dimensiones. Valores como la libertad de acción, la interactividad con un entorno postapocalíptico y un desarrollo argumental logrado son algunos de ellos. Esas características se van a mantener en este nuevo Fallout, esta vez con dos novedades de peso. La primera, concerniente a su salto a la tridimensionalidad, respaldado por un motor gráfico que promete quitar el hipo. La segunda está relacionada con su mecánica de juego. Al parecer, el juego va a ser un híbrido de RPG y Shootter. Así pues a las consabidas mejoras del personaje, trapicheo de objetos y barras de habilidad habrá que sumarle el toque sangriento y eléctrico de los juegos de disparos en primera persona. La mezcla, a priori, parece atrayente. Y en el E3 de este año ha sido considerado el mejor juego del festival. Por algo será.




S.T.A.L.K.E.R: Clear Sky (29/08/08)

De entre todos los juegos que he podido probar durante los últimos meses, y no han sido pocos, uno de los que mejor sabor de boca, si no el que mejor, ha sido S.T.A.L.K.E.R: Shadow Of Chernobyl. Ambientado en 2011, tres años después de un nuevo desastre nuclear en la central ya conocida por todos, SSOC nos contaba que la radioactividad emitida tras el nuevo cataclismo había dado lugar a lo que los científicos habían denominado anomalías, es decir, a fluctuaciones altamente inestables de energía que a su vez, en contacto con objetos del entorno, habían producido "artefactos", objetos con propiedades únicas y totalmente desconocidas. Viendo el percal, el ejército ruso no dudó un instante en acordonar la Zona, es decir, el perímetro de influencia de la radioactividad. Todo lo que allí hubiera debía ser propiedad del Estado; el pueblo debía esperar. Y ante esa moratoria no tardaron en crearse distintas facciones paramilitares, cada una con objetivos bien distintos: desde preservar la primacía de la ciencia ante lo sucedido con el fin de conocer qué se podía esperar a ciencia cierta de lo sucedido (caso de la facción Deber) hasta permitir el acceso libre e incondicionado a todo aquel que desease adentrarse en la Zona por cuenta propia (caso de la facción Liberatd), pasando por bandas de bandidos o mercenarios cuyas finalidades son intrínsecamente egoístas. Con este planteamiento, tú te metías en la piel de un Stalker, algo así como un cazarrecompensas por cuenta propia, con tu propia ética de grupo (respecto a otros Stalker) y tus relaciones de interés respecto a otras facciones. Tu peculiaridad: la amnesia producida por un accidente que bien cerca estuvo de ser mortal. Tu finalidad: matar a Strelok. El desarrollo del hilo argumental iría contestando a preguntas como quién soy y qué es realmente la Zona. Pero a pesar de sus siete finales distintos, la historia contada en Stalker no quedó cerrada. Clear Sky, su precuela, pretende contestar a las preguntas que quedaron en el aire.

Una de las características que más llamó la atención en el primer S.T.A.L.K.E.R. fue la gran libertad de decisión que podíamos ejercer sobre nuestro protagonista. Había un hilo argumental prefijado, sí, pero tanto el número de misiones (potencialmente infinito) que podíamos realizar como los distintos finales a los que podíamos acceder estaban en función de nuestras decisiones a lo largo del juego. La forma de acometer las misiones, a su vez, era la típica de un juego de acción táctica en espacios abiertos, es decir, que la forma de acometer las misiones redundaba en esa libertad, si se quiere, en un plano más concreto. También teníamos que gestionar nuestros recursos: en Stalker teníamos que comprarnos las armas, comprarnos inyecciones que supurasen los efectos de la radioactividad en nuestro organismo, así como comprar comida para no morirnos de hambre. Lo cierto es que ese detalle, el de la gestión de nuestros recursos, no se cuidó todo lo bien que hubiese sido deseado y, al final, cuando acabábamos el juego, nuestro excedente crematístico bien nos daba para comprarnos una casa en Acapulco. Por lo visto, ese detalle se ha cuidado más para la edición de Clear Sky, así como también la criba de los innumerables bugs con los que contaba su hermano mayor y que a muchos jugadores les echó para atrás a la hora de disfrutar del juego en un abanico más amplio de posibilidades.

En cualquier caso, si en algo parece destacar este Clear Sky respecto a su antecesor va a ser en el motor gráfico. Si ya el primer Stalker, con el equipo adecuado, era un juego para saborear una y otra vez debido a la extraña belleza que tenía la Zona, ese espacio postnuclear, en Clear Sky la cosa parece ir uno o dos pasos más allá, como se han encargado de demostrar todas las demos que han ido circulando por Youtube. Y lo mejor es que con todo, parece que sus requisitos van a ser asequibles. A ver si es verdad.



SSOC, a pesar de sus defectos, es uno de los mejores juegos que he jugado nunca. Su mezcla de shooter, aventura y algunas dosis de rol, junto con la inteligencia artificial de los enemigos, su envolvente y ambigua historia y sus atmosféricos gráficos hicieron que se convirtiese en una de las piedras angulares de mi juegoteca. Sobra decir que, de largo, el juego del que más expectativas atesoro es este Clear Sky. Y que poco queda para su lanzamiento...

1 comentario:

Devin Town dijo...

Llevo esperando el juego de Spore desde hace casi un año, cuando me enteré que iba a salir. Aunque la estética es realmente muy infantil espero por Diox que esté bien, porque creo que me haré con una copia del juego en cuanto salga.

El otro día empecé a jugar al juego de S.T.A.L.K.E.R. que me recomendaste y sorprendentemente me moló a saco (digo sorprendentemente porque a mí no me suelen gustar ese tipo de juegos, no porque sea malo). Pero he decidido que voy a dejarlo hasta Septiembre, que ahora viene Semana Grande y luego la gran chapada para exámenes, y como me enganche mal lo llevamos… pero muy guapo.

Bueno, lo dicho, crucemos los dedos para que Spore no sea una mierda infumable.