jueves, 7 de agosto de 2008

La habitación mágica

(Espacio indefinido. Tiempo indefinido.)

- Dicen por ahí que hay un ruso... y que es mejor que tú.

- Eso no es posible.

- No, lo que no es posible es que eso no sea posible.

(Silencio incómodo)

- Bien, ¿y cómo han llegado a esa conclusión?

- ¿Has visto Stalker?

- No. ¿Debería?

- A su lado tu 2001 parece una historieta Disney.

- ¡Exageras!

- No, no lo hago. Eres tú quien lo hace. Siempre lo haces, siempre fuiste demasiado enfático.

- Eso no es cierto.

- Sigues sin entenderlo, viejo recalcitrante. No importa que lo sea o no. La verdad y la falsedad aquí están en fuera de juego.

- ¿Ahogadas?

- Eso me gusta, pero tampoco te lo tomes demasiado en serio. (Tose durante un instante que se prolonga una eternidad.) ¿Un ajedrez?

- Siempre te vanagloriaste de esa escena. (Apunta al tablero.) ¿Blancas o negras?

- ¿Acaso importa eso?

- Importa si queremos jugar al ajedrez. Las reglas lo son todo. Sin ellas, nada queda.

- Sigues sin entenderlo, cabezota.

- ¿Qué sigo sin entender?

- Que las cosas no funcionan así.

- ¿Y cómo funcionan?

- Te contestaré con otra pregunta: ¿Por qué estás aquí?

- Para hacer realidad mi sueño.

- Exacto, por eso debes cambiar el chip, tu forma de pensar. Por eso estamos aquí. Por eso las cosas funcionan como nosotros queremos que funcionen.

- Por eso tú eres Bergman.

- Y tú Kubrick.

- Entiendo.

- No, no entiendes, pero da igual. No eres libre. ¿Qué edad tienes?

- No lo sé.

- ¿A qué hora has comido hoy?

- No lo sé.

- ¿Qué estabas haciendo antes de hablar conmigo?

- Es un mis... no lo sé.

- Claro que no lo sabes... ni puedes saberlo. Sólo tienes un sueño, y ahora sabes cuál es.

- Antes también lo sabía.

- Pero ahora sabes porque lo sabías. Ahora conoces la justificación de ese deseo. En cierto sentido, has aprehendido la no-justificación que rige tu voluntad.

- ¡Basta, no quiero seguir oyendo!

- ¡Bravo! Parece que empiezas a asimilar...

- ¡Cállate!

- Me callaré cuando lo crean conveniente.

1 comentario:

Devin Town dijo...

O_O

Kubrick, Bergman y Tarkovski en un mismo relato… Es la culminación de la metafísica…

Tío, Stalker te ha dejado tocado jejejeje ;)

Por cierto…deduzco que te gustó