viernes, 11 de enero de 2008

Un poco de Gasset

Hace escasos días Antonio Gasset anunciaba su despedida del programa Días de Cine. Director desde hace 14 años, con sus agrios y mordaces comentarios siempre se mantuvo al margen de la corriente de opinión dominante. Con sus intervenciones como presentador consiguió dar un brío personal al espacio, desmarcándolo de la ingente cantidad de basura producida y emitida en TV en nuestros días. A pesar de las intempestivas horas y a los cambios de emisión en la parrilla televisiva, el programa dirigido por Gasset consiguió labrarse una pequeña, pero fiel, legión de seguidores. Veremos qué sucede ahora en adelante.

Y habrá que verlo porque de ahora en adelante Días de Cine será presentado por la infame Cayetana Guillén Cuervo. Actriz, idiota, presentadora y trepa son algunas de las líneas maestras de su currículum. En cualquier caso, supongo que su imagen vende más que la del propio Gasset. En tiempos donde la televisión pública necesita más que nunca la propia autofinanciación, supongo que la idea de escoger a Cayetana, entonces, nos define como telespectadores (y/o consumidores). Una vez más, tenemos lo que nos merecemos.

Ayer echaron el primer Días de Cine de la era Cayetana. Yo no lo vi. Preferí ver esa obra maestra de Mankiewicz titulada La Huella, pero eso tampoco viene a cuento. La cuestión es que tampoco creo que los estándares de calidad del espacio disminuyan, pues el equipo de trabajo va a seguir siendo, esencialmente, el mismo. Pero no cabe duda de que las cosas no volverán a ser como eran.

Te echaremos de menos Antonio.

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Bueno, basta ya de ñoñerías y cursilerías. El vídeo que os voy a poner a continuación es una entrevista que se le realizó a Gasset hace poco menos de un año. Fue en El Reservado, programa de la televisión aragonesa, y el entrevistador fue Luis Alegre, aparentemente amigo de su invitado. En la entrevista podemos ver a un Gasset distinto al de Días de Cine, más personal y humano, amigo de sus amigos y con sus manías, prejuicios y temores como todo hijo de vecino. Aquí no encontraréis esas ya míticas frases lapidarias, aunque sí alguno que otro toque de fino y, a veces, socarrón sarcasmo. Que la disfrutéis.



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Y como último regalo, un compendio de algunas de las abrasivas frases con las que nos hizo reír más de una vez en Días de Cine.

Definitivamente, no podéis quejaros.

2 comentarios:

Devin Town dijo...

¡¡¡Pero qué grande es este tío!!!

Ignatius Reilly dijo...

Ya ves. El cabrón hubiera sido sacrificado en Esparta y en Atenas hubiera sido un homohomicida. Pero ahí le tienes hoy en día: con un poco de eso y otro poco de aquello.