viernes, 29 de junio de 2007

Los japoneses, esos grandes desconocidos

Fueron las mascotas perdidas de una raza extraterrestre avanzada. Creados genéticamente con ese fin, fueron en otro planeta lejano lo que aquí para nosotros son los perros, o mejor, los hamsters: un ser vivo inferior, indefenso, pero al abrigo de cualquier deslealtad.



Todo comenzó cuando las empresas de biotecnología ofertaron el producto como la nueva revolución que dejaría obsoleta la generación de mascotas robóticas. Su precio al principio fue astronómico, sólo al alcance de los bolsillos más pudientes. Su uso, principalmente doméstico, estaba dirigido a los más pequeños del hogar.



Como las ventas no generaban muchos beneficios, se dio un paso más en la estrategia de venta de esos pequeños animalillos. Así, se produjo una cierta degradación al venderse como un producto de entretenimiento, esto es, con todos sus accesorios: botes de conserva caducados, zapatillas de suela con clavos, geles de ducha hechos a base de ratas y buitres en descomposición, marcapasos que se paran si se baja de las 80 pulsaciones por minuto y en general todo objeto considerado bajo la biblia del perfecto hijo de puta. Puesto que su edad media de vida era muy reducida, por aquel entonces se vendían como churros.



Pero las vacas flacas llegaron y empezaron a ofertarse en packs de 2x1. Después fueron parte de regalos de campañas promocionales de bebidas alcohólicas, cuyos usuarios eran los únicos que se mantenían fieles al producto. Fueron usados en simulacros bélicos por el ejército, pero fueron ampliamente superados por los Robots. En pleno declive comercial, se usaron como reclamo barato por empresas dentríficas para pastas de dientes que no superaron los pertinentes controles sanitarios y por bancos para aperturas de fondos a plazo fijo con un interés fiscal para el cliente negativo. Todo esto, a parte de suponer la muerte del producto desde el punto de vista comercial, provocó epidemias y crisis financieras entre la población. Pero desde nuestro punto de vista implicó la llegada de esos entrañables seres a nuestro planeta.



Desde la puesta en circulación de esos entrañables seres hasta su llegada a nuestro planeta pasaron muchos años, en los cuales, perfeccionaron su sistema inmunológico y su resistencia a todo tipo de torturas. Empezaron a ser considerados como un peligro para la integridad planetaria. Este hecho hizo que las autoridades gubernamentales decidieran resolver la situación mandándolos en una nave con poco combustible al espacio exterior, creyendo así que perecerían. Pero se equivocaron. Sobrevivieron y lograron llegar a la Tierra, aunque el cómo lo consiguieron aún es objeto de diversas especulaciones mitológicas que no vienen al caso.



Sucedió hace 5000 años, justo cuando Dios creó el mundo según los creacionistas. Ahora se dedican a hacer cosas como éstas, prueba del legado de torturas, crueldades y estupideces varias a las que fueron sometidos.


No hay comentarios: