domingo, 14 de enero de 2007

My name is Sunny Muffins!!

He aquí una de las grandes obras del arte contemporáneo. Ni Picasso, ni Dalí, ni Kandinsky, ni Pollock, ni ostias. Robot Chicken se merece por derecho propio estar en lo más alto del panteón de los grandes del arte universal.

Y si no os lo creéis, contemplad este vídeo.

2 comentarios:

Nosferatu dijo...

Tenía que ocurrir, si no ha ocurrido ya... En el subconsciente, todas aquellas niñas que jugaban con los ponys mágicos, los peinaban y repeinaban, encerraban sin compasión en sus resopectivos cuartos... Lo que de verdad querían era sacarles la bella piel a tiras, estropear sus caras de pony. Para algo eran ellas sus dueñas. ¿Y no lo hacían de alguna forma? ¿No estaban los ponys mágicos para eso?

¿Tenía que venir un niño a casa, de visita, para que el pony de la niña sufriera lo inevitable?
Las niñas eran más listas, no necesitaban estropear sus muñecas, las tenían amenazadas. A base de peinarlas y repeinarlas las repetían que eran bellas, y que su belleza dependía de la dueña, era puro reflejo... Pero, como diría Foucault, que jugó mucho con los ponys mágicos, no hay una relación simétrica entre la niña y el pony mágico: sino una relación de soberanía.
El pony se mantendrá bonito mientars sea suyo, antes destruido que manejado por otra niña. Vosotros no lo sabéis, pero ellas lo torturaban en secreto cuando estaban a solas.

Su nombre era Sunny Muffins... pero no importa, mientras no se atrevan a ser más bonitos que su dueña...

Ignatius Reilly dijo...

Buena diégesis del hecho artístico llamado Sunny Muffins, Nosferatu. Pero he de discrepar en el hecho de que quizás los ponys no sean maltratados por asimetría de su belleza en relación a la del poder autoritario. Quizás tan solo sea cuestión de la irreversible obsolescencia que cobran a ojos de esas pequeñas niñas esos animales mitológico-lúdicos. Es la irrefrenable cuenta atrás que el señor tiempo marca inexorablemente sobre la vida lúdica de esos equinos, mitad seres vivos, mitad objetos efímeros.
En cualquier caso es un interesantísimo objeto de discusión. Ohh sí, ya lo creo. jojojo. ¬¬ XD