Normalmente cuando pongo vídeos de fútbol, me gusta que sean de jugadas bonitas: regates, pases, goles, etc. Pero esta vez no. Esta entrada no va a ir de eso. Esta vez el asunto va a ir de hostias. Sí, golpes y castañazos de todos los colores: humillantes, dolorosos, estúpidos, rocambolescos, cómicos, irónicos, escatológicos, torpes y principalmente absurdos. ¿Y por qué? Porque el fútbol puede ser maravilloso.
viernes, 31 de agosto de 2007
jueves, 30 de agosto de 2007
El Macintosh 128k y 1984
El Macintosh 128k fue el primer ordenador personal tal y como lo entendemos en la actualidad. Esta computadora de Apple contaba como principal característica con una interfaz gráfica de usuario, esto es, con un conjunto de gráficos, imágenes e iconos que representaban la información al modo y manera en que los sistemas operativos actuales lo hacen. Además incorporó el, más tarde generalizado, uso del ratón para moverse e interactuar con la interfaz. Estos avances dejaron a la interfaz de línea de comandos como algo obsoleto desde el punto de vista de la utilidad y simplicidad que la nueva concepción ofrecía al usuario de a pie. Con ello Apple se sitúo a la vanguardia de la informática de uso doméstico y se erigió como un referente para los competidores.
Este ordenador, que se puso a la venta en 1984, contó con un Spot publicitario que sería una sutil metáfora a "la Orwell" de la revolución que supondría el producto. Dirijido por Ridley Scott, experto en lides cinematográficas futurístico-sombrías tras la realización de la soberbia Blade Runner, fue emitido durante el intermedio de la Super Bowl. Lo que el anuncio pretende transmitirnos es básicamente que el nuevo computador de Apple vendría a liberarnos de la tiranía del gran hermano, entendido éste como la anterior forma de entender la informática bajo el molde de la interfaz de línea de comandos.
Este ordenador, que se puso a la venta en 1984, contó con un Spot publicitario que sería una sutil metáfora a "la Orwell" de la revolución que supondría el producto. Dirijido por Ridley Scott, experto en lides cinematográficas futurístico-sombrías tras la realización de la soberbia Blade Runner, fue emitido durante el intermedio de la Super Bowl. Lo que el anuncio pretende transmitirnos es básicamente que el nuevo computador de Apple vendría a liberarnos de la tiranía del gran hermano, entendido éste como la anterior forma de entender la informática bajo el molde de la interfaz de línea de comandos.
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El mesías ha llegado
Algún día los seres humanos llegarán a comprender que la única verdad es que no hay ninguna verdad. Algún día los seres humanos asimilarán que la única cordura es la locura. Algún día los seres humanos se enterarán de que el límite que separa el bien del mal es la delgada línea que diferencia la embriaguez de la sobriedad. Y algún día dejaré de escribir chorradas. Algún día...
Ese día es hoy porque el mesías ha llegado. Toda verbalización de un pensamiento será totalmente inútil en tanto que los dictados del Gran Bender ya habrán sido escuchados por la masa. Por la frágil y dúctil masa...
Cuánto nos queda por entender...
Ese día es hoy porque el mesías ha llegado. Toda verbalización de un pensamiento será totalmente inútil en tanto que los dictados del Gran Bender ya habrán sido escuchados por la masa. Por la frágil y dúctil masa...
Cuánto nos queda por entender...
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miércoles, 29 de agosto de 2007
Homenaje a Antonio Puerta
No pudo ser. Ayer a las 16:00 horas los médicos anunciaban la fatal noticia: Antonio Puerta había fallecido. Su maltrecho corazón no había sido capaz de soportar los cinco envistes que una malformación congénita en su ventrículo derecho le habían producido en poco más de día y medio. Su cuerpo dijo basta y un fallo múltiple de su organismo provocado por un déficit de oxígeno causado por sus cinco ataques al corazón pusó punto y final a su existencia. Una vida, la suya, que a todos se nos antoja ha sido demasiado corta. Incluso para la efervescencia y vorágine del mundo del fútbol, que ahora escucha pero mañana olvida.
A sus 22 años, Antonio Puerta lo había conseguido casi todo como futbolista profesional: un puesto de titular en el carril izquierdo del Sevilla, títulos como dos copas de la UEFA, una copa del rey, una supercopa de España y una supercopa de Europa y el debut con la selección absoluta son prueba de ello. En el estricto plano futbolístico su juego era vertical. Como todo buen extremo reconvertido en lateral, la velocidad y la potencia eran dos de su virtudes. Pero a esas cualidades, ya de por sí suficientes para todo carrilero, el jugador sevillano les añadía un excelente regate y un certero disparo con su pierna izquierda. Todo ello con solo 22 años. A saber qué cotas habría alcanzado si el azar le hubiera proporcionado la experiencia de los años.
Fuera de los terrenos de juego el canterano sevillista se revelaba como mejor persona. En un mundo, el del fútbol, lleno de egolatrías y adulaciones, en el que post-adolescentes se ven con cantidades ingentes de dinero y fama que difícilmente asimilan sus cabezas, Puerta se mantenía como un tipo íntegro y cercano a la gente. Utilleros, recogepelotas, empleados de mantenimiento, entrenadores de los filiales... todos guardaban de él una magnifica impresión. Donde otros mantenían la mirada altiva, él saludaba; donde otros pasaban de largo, él se paraba y charlaba; donde otros eran futbolistas de "élite", él era persona. Antonio Puerta deja numerosos amigos y familiares que no le olvidarán.
Pero si hay alguien que seguro no le borrará de su memoria, esa persona es sin duda su viuda, que dentro de dos meses dará a luz a un niño que nunca conocerá ya su padre. Por suerte, su hijo sí sabrá quien era su progenitor.
Una malformación genética se nos ha llevado a un gran futbolista pero mejor persona. Un tipo entrañable al que la suerte no le acompañó en su periplo por la existencia, pero que supo vivir la vida como nadie. Acontecimientos como éste nos muestran lo insignificante que es el fútbol y las rivalidades deportivas. Éstas se nos aparecen triviales cuando las antagónicas hinchadas del Sevilla y del Betis son capaces de aparcar sus diferencias en pos de un objetivo común: rendir un sentido homenaje a la figura de un deportista que es símbolo, con ello, de hermanamiento y concordia. El fútbol, con ello, nos enseña una valiosa lección moral que no deberíamos olvidar.
A sus 22 años, Antonio Puerta lo había conseguido casi todo como futbolista profesional: un puesto de titular en el carril izquierdo del Sevilla, títulos como dos copas de la UEFA, una copa del rey, una supercopa de España y una supercopa de Europa y el debut con la selección absoluta son prueba de ello. En el estricto plano futbolístico su juego era vertical. Como todo buen extremo reconvertido en lateral, la velocidad y la potencia eran dos de su virtudes. Pero a esas cualidades, ya de por sí suficientes para todo carrilero, el jugador sevillano les añadía un excelente regate y un certero disparo con su pierna izquierda. Todo ello con solo 22 años. A saber qué cotas habría alcanzado si el azar le hubiera proporcionado la experiencia de los años.
Fuera de los terrenos de juego el canterano sevillista se revelaba como mejor persona. En un mundo, el del fútbol, lleno de egolatrías y adulaciones, en el que post-adolescentes se ven con cantidades ingentes de dinero y fama que difícilmente asimilan sus cabezas, Puerta se mantenía como un tipo íntegro y cercano a la gente. Utilleros, recogepelotas, empleados de mantenimiento, entrenadores de los filiales... todos guardaban de él una magnifica impresión. Donde otros mantenían la mirada altiva, él saludaba; donde otros pasaban de largo, él se paraba y charlaba; donde otros eran futbolistas de "élite", él era persona. Antonio Puerta deja numerosos amigos y familiares que no le olvidarán.
Pero si hay alguien que seguro no le borrará de su memoria, esa persona es sin duda su viuda, que dentro de dos meses dará a luz a un niño que nunca conocerá ya su padre. Por suerte, su hijo sí sabrá quien era su progenitor.
Una malformación genética se nos ha llevado a un gran futbolista pero mejor persona. Un tipo entrañable al que la suerte no le acompañó en su periplo por la existencia, pero que supo vivir la vida como nadie. Acontecimientos como éste nos muestran lo insignificante que es el fútbol y las rivalidades deportivas. Éstas se nos aparecen triviales cuando las antagónicas hinchadas del Sevilla y del Betis son capaces de aparcar sus diferencias en pos de un objetivo común: rendir un sentido homenaje a la figura de un deportista que es símbolo, con ello, de hermanamiento y concordia. El fútbol, con ello, nos enseña una valiosa lección moral que no deberíamos olvidar.
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martes, 28 de agosto de 2007
Muere Paco Umbral
Hoy ha muerto Francisco Umbral de una parada cardiorespiratoria a los 72 años de edad. Personaje controvertido, capaz de despertar los recelos y las admiraciones mas exacerbadas allá donde pisaba, pasará a la historia como uno de los renovadores de la literatura española de la segunda mitad del siglo XX.
Novelista, biógrafo, ensayista y periodista, Umbral hizo gala durante toda su vida de unas cualidades innatas para la escritura. Desde muy pequeño mostró un inusitado interés por la lectura. El hecho de que su escolarización fuese tardía, debido a los problemas de salud que le acuciaron en su niñez, y que se mostrara como un alumno problemático y errático de cara a la autoridad docente, propiciaron su expulsión del colegio en el que se matriculó tan solo un año después de hacerlo. No volvió a matricularse. Por contra, su gran voracidad lectora y una cierta curiosidad de la cual no están exentos los genios le hicieron convertirse en un consumado autodidacta. Por aquella época, en plena posguerra, alternó su sed de conocimientos con un empleo como botones en un banco.
En 1958, y bajo la protección de Miguel Delibes, comenzó su carrera periodística en El Norte de Castilla. En una época en que la libertad ideológica estaba cortada bajo el rasero de la censura, Umbral, como tantos otros, se limita a ser un cronista que no está dispuesto a sacrificar el puesto profesional al que ha llegado por decir una palabra más alta que la otra en contra del régimen. En 1959 se casa con la fotógrafa María España Suárez Garrido, con la que tendrá un hijo que moriría con tan sólo 6 años de edad por culpa de la leucemia. Este hecho propició la escritura de su libro más lírico y personal, Mortal y Rosa, que supondría una expurgación de todos sus demonios interiores. A partir de aquí, el carácter de Umbral se vuelve altivo, insolente y desdeñoso.
Con la muerte de Franco y la llegada de la transición democrática, Umbral empieza a ser conocido por el gran público como un cronista-columnista capaz de entresacar las motivaciones y las intenciones ocultas de la esfera política, social y cultural con una agudeza y mordacidad relativamente nuevas para la época. Sus opiniones fueron transcritas por casi todos los medios periodísticos del país.
Sin embargo, su faceta ensayística y columnística no hizo sombra a su producción netamente literaria. Es en este campo donde Umbral recogió verdaderamente los frutos del tesón y la constancia que le harán pasar, tal vez, a la posteridad. Títulos como Las Ninfas, Trilogía de Madrid, Leyendas del César, Los Ángeles Custodios o Historias de Amor y Viagra muestran a un escritor de estilo impresionista, con gusto por las metáforas esquivas y talento para los neologismos, sintaxis suelta y, en definitiva, de una exigente calidad lírica y estética. En palabras del erudito de la lengua Fernando Lázaro Carreter "uno de los primeros prosistas de la lengua española del siglo XX". Miguel Delibes, asimismo, dijo de él: "es el escritor más renovador y original de la prosa hispánica actual".
Como personaje público se reveló como un consumado polemista. En 1986 fue candidato, junto a José Luis Sampedro, al sillón F de la Real Academia de la Lengua Española, apadrinado por Camilo José Cela, Miguel Delibes y José María de Areilza, pero fue elegido Sampedro, hecho que propició la colera no exenta de resentimiento del autor. En 1993 se vio envuelto en una agria polémica por llamar «paletos» a las personas de Aranda de Duero en una televisión nacional, el candidato a la presidencia del gobierno José María Aznar había sido recibido en esta localidad en honor de multitudes mientras que Felipe González había sido abucheado en la Universidad por esos mismos días.
Pero sin duda el más conocido episodio del escritor madrileño fue el que le enfrentó en un programa televisivo a Mercedes Milá ante una audiencia que no acababa de salir de su asombro.
Hoy se nos ha ido no solo un escritor, sino también un personaje y ante todo un ser humano, que como todo hijo de vecino, tenía sus peculiaridades y sus rarezas, pero que como no todo hijo de vecino, estaba tocado por la varita del genio. En mi juicio no está el decidir cuál de las dos facetas hizo sombra a la otra y, en consecuencia, no me toca decidir si el vecindario era o no su hábitat natural. Eso es algo que el severo e insoslayable tribunal de la historia se encargará de dictaminar. Mientras tanto, nos quedan sus obras que están, como el diría, para ser leidas.
Novelista, biógrafo, ensayista y periodista, Umbral hizo gala durante toda su vida de unas cualidades innatas para la escritura. Desde muy pequeño mostró un inusitado interés por la lectura. El hecho de que su escolarización fuese tardía, debido a los problemas de salud que le acuciaron en su niñez, y que se mostrara como un alumno problemático y errático de cara a la autoridad docente, propiciaron su expulsión del colegio en el que se matriculó tan solo un año después de hacerlo. No volvió a matricularse. Por contra, su gran voracidad lectora y una cierta curiosidad de la cual no están exentos los genios le hicieron convertirse en un consumado autodidacta. Por aquella época, en plena posguerra, alternó su sed de conocimientos con un empleo como botones en un banco.
En 1958, y bajo la protección de Miguel Delibes, comenzó su carrera periodística en El Norte de Castilla. En una época en que la libertad ideológica estaba cortada bajo el rasero de la censura, Umbral, como tantos otros, se limita a ser un cronista que no está dispuesto a sacrificar el puesto profesional al que ha llegado por decir una palabra más alta que la otra en contra del régimen. En 1959 se casa con la fotógrafa María España Suárez Garrido, con la que tendrá un hijo que moriría con tan sólo 6 años de edad por culpa de la leucemia. Este hecho propició la escritura de su libro más lírico y personal, Mortal y Rosa, que supondría una expurgación de todos sus demonios interiores. A partir de aquí, el carácter de Umbral se vuelve altivo, insolente y desdeñoso.
Con la muerte de Franco y la llegada de la transición democrática, Umbral empieza a ser conocido por el gran público como un cronista-columnista capaz de entresacar las motivaciones y las intenciones ocultas de la esfera política, social y cultural con una agudeza y mordacidad relativamente nuevas para la época. Sus opiniones fueron transcritas por casi todos los medios periodísticos del país.
Sin embargo, su faceta ensayística y columnística no hizo sombra a su producción netamente literaria. Es en este campo donde Umbral recogió verdaderamente los frutos del tesón y la constancia que le harán pasar, tal vez, a la posteridad. Títulos como Las Ninfas, Trilogía de Madrid, Leyendas del César, Los Ángeles Custodios o Historias de Amor y Viagra muestran a un escritor de estilo impresionista, con gusto por las metáforas esquivas y talento para los neologismos, sintaxis suelta y, en definitiva, de una exigente calidad lírica y estética. En palabras del erudito de la lengua Fernando Lázaro Carreter "uno de los primeros prosistas de la lengua española del siglo XX". Miguel Delibes, asimismo, dijo de él: "es el escritor más renovador y original de la prosa hispánica actual".
Como personaje público se reveló como un consumado polemista. En 1986 fue candidato, junto a José Luis Sampedro, al sillón F de la Real Academia de la Lengua Española, apadrinado por Camilo José Cela, Miguel Delibes y José María de Areilza, pero fue elegido Sampedro, hecho que propició la colera no exenta de resentimiento del autor. En 1993 se vio envuelto en una agria polémica por llamar «paletos» a las personas de Aranda de Duero en una televisión nacional, el candidato a la presidencia del gobierno José María Aznar había sido recibido en esta localidad en honor de multitudes mientras que Felipe González había sido abucheado en la Universidad por esos mismos días.
Pero sin duda el más conocido episodio del escritor madrileño fue el que le enfrentó en un programa televisivo a Mercedes Milá ante una audiencia que no acababa de salir de su asombro.
Hoy se nos ha ido no solo un escritor, sino también un personaje y ante todo un ser humano, que como todo hijo de vecino, tenía sus peculiaridades y sus rarezas, pero que como no todo hijo de vecino, estaba tocado por la varita del genio. En mi juicio no está el decidir cuál de las dos facetas hizo sombra a la otra y, en consecuencia, no me toca decidir si el vecindario era o no su hábitat natural. Eso es algo que el severo e insoslayable tribunal de la historia se encargará de dictaminar. Mientras tanto, nos quedan sus obras que están, como el diría, para ser leidas.
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lunes, 27 de agosto de 2007
Sobre buenos gráficos y ausencia de ideas.
Reconozco que soy el primero al que los ojos se le ponen como espejos cuando ve un videojuego con gráficos bonitos. Sí, me mola que los programadores y diseñadores de videojuegos se lo curren a la hora de vendernos un producto que nos entre por la vista. Pero de ahí a gastarme una pasta gansa por una tarjeta gráfica hay un abismo.
No entiendo toda esa gente que se deja los cuartos por un chip último modelo de las grandes corporaciones. Sí, ahora es una bestia y podrás devorar todos esos nuevos juegos que tan buena pinta tienen a la máxima calidad, pero dentro de unos meses tan solo tendrás un gatito viejo que se moverá lento y titubeante a nada que lo pruebes con los Dooms, Far Crys o Stalkers de turno. Esos consumidores, como si de aves rapaces se trataran, están dispuestos a adquirir esas (e)Nvidias y esas ATIs a cualquier precio, siendo con ello presas de las estrategias de mercado de las grandes corporaciones. El cazador, cazado.
En cierto sentido, no deja de ser irónica esta situación. Pero bien pensada no es más que la punta del iceberg de un problema mucho más profundo que abarca en su globalidad al sector de los videojuegos, y que no es otro que el de la ausencia de ideas frescas.
Semana tras semana, mes tras mes y año tras año nos encontramos en los juegos que se van publicando con repeticiones de esquemas, tramas y argumentos que no obedecen sino a una más que palpable ausencia de ideas nuevas en la industria. Todas las secuelas de las famosas sagas y la profusión de juegos medidos por el rasero de una mecánica jugable repetida hasta la saciedad, intentan tapar del hecho de que uno piense: "a este juego ya he jugado".
Con ello, las compañías y creadoras de software lúdico ven que el mejor pilar para sustentar su negocio es el de la implementación de nuevos motores gráficos para sus publicaciones. De este modo, lanzan el anzuelo para que a los que como yo, que nos entran los juegos por los ojos, lo mordamos. Bueno, como yo exactamente no. Con menos prejuicios en los bolsillos más bien.
Y es que así es el círculo del mercado de los videojuegos. Corporaciones de hardware y software se retroalimentan a base de vender sus productos al consumidor insaciable. Así es el mercado. Un fin y un medio en sí mismo.
Por estas razones, es de agredecer la existencia de juegos totalmente independientes como Decontrologic. Un juego desarrollado por gente que se ha gastado en hacerlo cuatro duros y para gente que no está dispuesta a gastarse en hardware más de cuatro duros tiene mi total aprobación. Un juego que no es un portento en cuanto a argumento, de hecho es bastante absurdo a la par que cómico en su desenlace, y que no gasta más de 10 minutos de mi tiempo merece que sea jugado por mí. Y por ti.
No entiendo toda esa gente que se deja los cuartos por un chip último modelo de las grandes corporaciones. Sí, ahora es una bestia y podrás devorar todos esos nuevos juegos que tan buena pinta tienen a la máxima calidad, pero dentro de unos meses tan solo tendrás un gatito viejo que se moverá lento y titubeante a nada que lo pruebes con los Dooms, Far Crys o Stalkers de turno. Esos consumidores, como si de aves rapaces se trataran, están dispuestos a adquirir esas (e)Nvidias y esas ATIs a cualquier precio, siendo con ello presas de las estrategias de mercado de las grandes corporaciones. El cazador, cazado.
En cierto sentido, no deja de ser irónica esta situación. Pero bien pensada no es más que la punta del iceberg de un problema mucho más profundo que abarca en su globalidad al sector de los videojuegos, y que no es otro que el de la ausencia de ideas frescas.
Semana tras semana, mes tras mes y año tras año nos encontramos en los juegos que se van publicando con repeticiones de esquemas, tramas y argumentos que no obedecen sino a una más que palpable ausencia de ideas nuevas en la industria. Todas las secuelas de las famosas sagas y la profusión de juegos medidos por el rasero de una mecánica jugable repetida hasta la saciedad, intentan tapar del hecho de que uno piense: "a este juego ya he jugado".
Con ello, las compañías y creadoras de software lúdico ven que el mejor pilar para sustentar su negocio es el de la implementación de nuevos motores gráficos para sus publicaciones. De este modo, lanzan el anzuelo para que a los que como yo, que nos entran los juegos por los ojos, lo mordamos. Bueno, como yo exactamente no. Con menos prejuicios en los bolsillos más bien.
Y es que así es el círculo del mercado de los videojuegos. Corporaciones de hardware y software se retroalimentan a base de vender sus productos al consumidor insaciable. Así es el mercado. Un fin y un medio en sí mismo.
Por estas razones, es de agredecer la existencia de juegos totalmente independientes como Decontrologic. Un juego desarrollado por gente que se ha gastado en hacerlo cuatro duros y para gente que no está dispuesta a gastarse en hardware más de cuatro duros tiene mi total aprobación. Un juego que no es un portento en cuanto a argumento, de hecho es bastante absurdo a la par que cómico en su desenlace, y que no gasta más de 10 minutos de mi tiempo merece que sea jugado por mí. Y por ti.
sábado, 25 de agosto de 2007
La peor escena de lucha
Bodrio, ridiculez, colosal cagada, estulticia suma, bazofia inmunda, etc. Los apelativos son pocos a la hora de calificar esta ¿escena? de Star Trek. Una supuesta pelea entre un humano y un dinosaurio con manos prensiles del espacio exterior. Desconozco el odio y el desprecio hacia si mismos y hacia sus carreras cinematográficas de todo el equipo que trabajó en esta escena, desde los actores hasta el guionista, pasando por el equipo de caracterización o los decoradores, pero el resultado es ciertamente bochornoso, digno de un grupo que acude asiduamente a alcohólicos anónimos. La miseria más sobrecogedora es poca a la hora de valorar esta escalofriante "coreografía". La humanidad, una vez más, no deja de sorprenderme.
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